Jueces

Versión Moderna 2025

9

1Porque Abimelec hijo de Jerobaal fué a Siquem, a los hermanos de su madre, y conferenció con ellos, y con toda la parentela de la casa del padre de su madre, diciendo:2Ruégoos digáis en oídos de todos los vecinos de Siquem: ¿Qué os conviene más, el que reinen sobre vosotros setenta hombres, hijos todos ellos de Jerobaal, o que reine sobre vosotros un solo hombre? acordaos también de que yo soy vuestro hueso y vuestra carne.3Refirieron pues los hermanos de su madre todas estas palabras acerca de él en oídos de todos los vecinos de Siquem: y se inclinó el corazón de ellos a seguir a Abimelec; porque decían: Nuestro hermano es.4Y de la casa de Baal-berit le dieron setenta siclos de plata, con los cuales Abimelec tomó a sueldo hombres aociosos y disolutos; los cuales le siguieron.5Luego fué a casa de su padre, en Ofra, y mató a sus hermanos, los hijos de Jerobaal, setenta personas, sobre una misma piedra: mas quedó Jotam, el hijo menor de Jerobaal, porque se escondió.6Entonces se reunieron todos los vecinos de Siquem, y todos los de la bCasa-fuerte, y fueron e hicieron rey a Abimelec, junto a la encina del cpilar que había en Siquem.

7Y habiéndoselo dicho a Jotam, éste se fué y púsose sobre la cumbre ddel monte Gerizim; y alzando la voz, clamó, y les dijo: Oídme, señores de Siquem, para que os oiga Dios.8Una vez elos árboles fueron a ungir rey sobre sí; y dijeron al olivo: Reina tú sobre nosotros.9Mas el olivo les contestó: ¿Tengo acaso de dejar mi grosura, con la cual en mí se honra a Dios y a los hombres, por ir fa ondular sobre los árboles?10Entonces dijeron los árboles a la higuera: Ven tú, reina sobre nosotros.11Mas la higuera les respondió: ¿Tengo acaso de dejar mi dulzura y mi buen producto, por ir a ondular sobre los árboles?12Dijeron luego los árboles a la vid: Ven tú, reina sobre nosotros.13Mas la vid les respondió: ¿Acaso tengo de dejar mi vino que alegra a Dios y a los hombres, por ir a ondular sobre los árboles?14Entonces dijeron todos los árboles a la gcambronera: Ven tú, reina sobre nosotros.15Mas la cambronera respondió así a los árboles: Si de buena fe vosotros vais a ungirme a mí por rey sobre vosotros, venid, refugiaos bajo hmi sombra; y si no, salga de la cambronera ifuego que devore los jcedros del Líbano.16Ahora pues, si de buena fe y con integridad habéis obrado en hacer rey a Abimelec; y si habéis hecho lo bueno para con Jerobaal, y para con su casa; y si conforme al merecimiento de sus manos os habéis portado con él17(porque peleó mi padre por vosotros, y expuso su vida a los mayores peligros, y os libró de mano de Madián;18y vosotros os habéis levantado hoy contra la casa de mi padre, y habéis muerto a sus hijos, setenta personas, sobre una misma piedra, y habéis puesto a Abimelec, el hijo de una esclava suya, por rey sobre los vecinos de Siquem, por cuanto es vuestro hermano);19si pues de buena fe y con integridad habéis obrado para con Jerobaal y para con su casa en este día, entonces alegraos en Abimelec, y alégrese también él en vosotros.20Pero si no, salga kde Abimelec fuego que devore a los vecinos de Siquem y de la Casa-fuerte; y salga fuego de los vecinos de Siquem y de lla Casa-fuerte, que devore a Abimelec.21Luego huyó Jotam, y fugándose, se fué a Beer, y habitó allí, por temor de Abimelec su hermano.22Abimelec pues fué príncipe sobre Israel por tres años.

23Entonces envió Dios mun espíritu maligno entre Abimelec y los vecinos de Siquem, de modo que los vecinos de Siquem se portaron pérfidamente con Abimelec;24para que nla violencia hecha a los setenta hijos de Jerobaal viniese, y para que su sangre cayese sobre Abimelec su hermano, que los mató; y también sobre los vecinos de Siquem, los cuales fortalecieron sus manos para matar a sus hermanos.25Por lo cual los vecinos de Siquem le pusieron emboscadas sobre las cimas de las montañas, que robaban a cuantos pasaban por aquel camino junto a ellos; de lo cual fué dado aviso a Abimelec.26Entonces vino Gaal hijo de Ebed, con sus hermanos, pasando por Siquem; y los vecinos de Siquem pusieron su confianza en él,

27y salieron a los campos, y vendimiaron sus viñas, y pisaron las uvas, e hicieron fiestas; y entraron en casa de su dios, comiendo, y bebiendo, y maldiciendo a Abimelec.28Y dijo Gaal hijo de Ebed: o¿Quién es Abimelec, y quiénes los siquemitas, para que nosotros le obedezcamos a él? ¿No es hijo de Jerobaal, y no es Zebul su comisionado? Servid antes a hombres descendientes de pHamor, el padre de Siquem: ¿por qué pues le hemos de servir nosotros a él?29Y ojalá este pueblo estuviera bajo mi mano, que entonces yo removiera a Abimelec. Y envió a decir a Abimelec: ¡Aumenta tu ejército y sal!30Y cuando Zebul, comandante de la ciudad, oyó las palabras de Gaal hijo de Ebed, encendióse su ira.31Por lo cual envió mensajeros a Abimelec encubiertamente, diciendo: He aquí que Gaal hijo de Ebed y sus hermanos han venido a Siquem, y helos aquí incitando la ciudad contra ti.32Ahora pues, levántate de noche, tú y la gente que contigo tienes, y pon emboscadas en el campo;33y será que por la mañana, como al tiempo de levantarse el sol, madrugarás, y desplegarás tus tropas contra la ciudad: y he aquí que él y la gente que está con él saldrán a ti; y entonces podrás hacer con él según la facultad de tu mano.34Abimelec pues, con toda la gente que le acompañaba, levantóse de noche, y puso emboscadas contra Siquem, en cuatro compañías.

35Entonces salió Gaal hijo de Ebed, y colocóse a la entrada de la puerta de la ciudad; Abimelec también levantóse de la emboscada y la gente que consigo tenía.36Entonces viendo Gaal la gente, dijo a Zebul: ¡He aquí gente que baja de las cumbres de las montañas! Pero Zebul le contestó: Tú ves la sombra de los montes, la cual te parece hombres.37Pero Gaal volvió a hablar, diciendo: ¡Mira la gente que viene bajando desde lo más alto de la tierra! y una compañía sigue por la vía del encinar de Meonenim.38Entonces le dijo Zebul: ¿Dónde pues está tu boca, con que dijiste: Quién es Abimelec, para que nosotros le sirvamos? ¿No es ésta la gente que despreciaste? Ruégote que salgas ahora y pelees contra ella.39Salió pues Gaal, a vista de los vecinos de Siquem, y peleó contra Abimelec.40Y persiguióle Abimelec (porque huyó delante de él); y cayeron muchos traspasados hasta la entrada de la puerta.41Mas se quedó Abimelec en Aruma; y Zebul expulsó a Gaal y a sus hermanos para que no morasen en Siquem.42Y aconteció al otro día que salió la gente al campo; y avisaron de ello a Abimelec.

43Mas él había tomado su gente, y los había dividido en tres compañías, y había puesto emboscadas en el campo. Y cuando vió que, he aquí, la gente salía de la ciudad, se levantó contra ellos, y los hirió.44En seguida Abimelec y los de la compañía que con él estaba se lanzaron con ímpetu, e hicieron parada a la entrada de la puerta de la ciudad, en tanto que las otras dos compañías se arrojaron sobre todos los que estaban en el campo, y los mataron.45Y Abimelec peleó contra la ciudad todo aquel día, y tomó la ciudad, y mató la gente que había en ella; luego derribó la ciudad, y sembróla de sal.46Mas cuando todos los hombres de la torre de Siquem lo supieron, entraron en la qfortaleza de la casa del dios Berit.

47Y fué dado aviso a Abimelec cómo se habían reunido allí todos los hombres de la torre de Siquem.48Por lo cual subió Abimelec al monte Salmón, él y toda la gente que con él había; y tomando Abimelec un hacha en su mano, cortó una rama de los árboles, y alzándola, se la echó al hombro; y dijo a la gente que le acompañaba: Lo que me habéis visto hacer, apresuraos a hacerlo como yo.49En efecto, cortó también toda la gente sendas ramas, y siguiendo tras Abimelec, las colocaron junto a la Casa-alta, y con ellas pegaron fuego a la Casa-alta; de manera que murió también toda la gente de la torre de Siquem; como mil hombres y mujeres.50Entonces marchó Abimelec a Tebes, y acampó contra Tebes, y la tomó.

51Mas había una torre fuerte en medio de la ciudad, adonde se refugiaron todos los hombres y las mujeres, es decir, todos los vecinos de la ciudad; y cerrándola sobre sí, se subieron al terrado de la torre.52Vino pues Abimelec contra la torre y la embistió, y llegóse hasta la puerta de la torre para prenderle fuego.53En esto, rcierta mujer arrojó una piedra superior de molino, sobre la cabeza de Abimelec, y quebróle los cascos.54Entonces él sllamó apresuradamente al joven su paje de armas, y le dijo: Saca tu espada y mátame, porque no digan de mí: Una mujer le mató. Traspasóle pues el joven, de modo que murió.55Y como viesen los hombres de Israel que era muerto Abimelec, se fueron cada cual a su lugar.56De este modo thizo Dios la retribución de la maldad que Abimelec había hecho a su padre, en matar a sus setenta hermanos;57también toda la maldad de los hombres de Siquem la hizo Dios volver sobre su misma cabeza; de manera que vino sobre ellos la maldición de Jotam hijo de Jerobaal.
  • aCp. 11:3; 2 Cr. 13:7; Pr. 12:11; Hch. 17:5.
  • b=Betmillo. Vers. 46, 49.
  • c=columna, obelisco. Jos. 24:26.
  • dDt. 11:29; 27:12; Jos. 8:33; Jn. 4:20.
  • e2 R. 14:9.
  • f=blandir cetro.
  • g=zarza.
  • hIs. 30:2; Dn. 4:12.
  • iEz. 19:14.
  • j2 R. 14:9; Ez. 31:3.
  • kIs. 8:6.
  • lVer. 6.
  • m1 S. 16:14; Is. 19:2, 14.
  • n1 R. 2:32; Est. 9:25; Mt. 23:35, 36.
  • o1 S. 25:10.
  • pGn. 34:2.
  • q=casa alta.
  • r2 S. 11:21.
  • s1 S. 31:4.
  • tJob 31:3; Sal. 94:23; Pr. 5:22.