Jueces

Versión Moderna 2025

18

1En aquellos días no había rey en Israel: y por aquel tiempo la tribu de los Danitas buscaba para sí posesión donde habitar; porque no le había caído hasta aquel día, entre los demás hijos de Israel, una posesión asuficiente.2Enviaron pues los hijos de Dan cinco hombres de su familia, de la totalidad de ellos, hombres valerosos, de Zora y Estaol, para explorar la tierra y para reconocerla, diciéndoles: Andad, reconoced la tierra. Llegaron pues a la serranía de Efraim, a casa de Mica, y posaron allí.3Ellos estaban cerca de la casa de Mica, y conocieron la voz del joven levita: por lo cual desviándose hacia allá, le dijeron: ¿Quién te trajo acá? ¿y qué haces en este lugar? ¿y qué tienes aquí?4Y él les contestó: De esta y de esotra manera hace Mica conmigo, y me tiene a sueldo para que sea su sacerdote.5Le dijeron pues: Rogámoste inquieras de Dios, para que sepamos si ha de ser próspero el camino en que andamos.6Y el sacerdote les respondió: Id en paz; delante de Jehová está el camino por donde andáis.7Anduvieron pues aquellos cinco hombres, y llegaron a Laís, y vieron la gente que había en medio de ella, como habitaban bsin recelo, a manera de los Sidonios, descansados y confiados; porque no había en aquella tierra quien tuviese autoridad para hacerlos avergonzar por cualquiera cosa; y estaban lejos de los Sidonios, y no tenían trato con nadie.

8Regresaron pues a sus hermanos en Zora y Estaol. Y les preguntaron sus hermanos: ¿Qué hay?9A lo que respondieron: Levantaos, y subamos contra ellos; pues hemos visto la tierra, y he aquí que es muy buena; ¿y vosotros estáis desidiosos? No seáis perezosos para poneros en camino, a fin de entrar y tomar posesión de aquella tierra.10A vuestra ida, llegaréis a una gente segura; y la tierra es de amplias dimensiones; levantaos, porque Dios la ha entregado en vuestras manos; lugar donde no falta cosa alguna que haya en la tierra.11Partieron pues de allí seiscientos hombres de la familia de los Danitas, desde Zora y Estaol, ceñidos de armas de guerra.

12Y subieron y asentaron campamento en Kiryat-jearim, en Judá: por lo cual se ha llamado aquel lugar cMahané-dan, hasta el día de hoy: he aquí que está a espaldas de Kiryat-jearim.13Y de allí pasaron adelante a la serranía de Efraim, y llegaron a casa de Mica.14Entonces tomaron la palabra aquellos cinco hombres que habían ido a explorar la tierra de Laís, y dijeron a sus hermanos: ¿Sabéis acaso que hay en aquellas casas un efod, e ídolos domésticos, y una imagen de escultura y otra de fundición? Ahora pues, considerad lo que debáis hacer.15Por lo cual se desviaron hacia allá, y llegaron a la vivienda del joven levita, en casa de Mica, y le preguntaron por su salud.16Entre tanto los seiscientos hombres que había de los hijos de Dan, ceñidos de sus armas de guerra, se colocaron a la entrada de la puerta.17Entonces subieron los cinco hombres que habían ido a explorar la tierra, y entrando allá dentro, tomaron la imagen de escultura y el efod, con los ídolos domésticos y la imagen de fundición, mientras el sacerdote estaba a la entrada de la puerta con los seiscientos hombres ceñidos de las armas de guerra.18Aquellos hombres pues entraron en la casa de Mica, y tomaron la imagen de escultura, el efod, y los ídolos domésticos, y la imagen de fundición. Entonces les dijo el sacerdote: ¿Qué vais a hacer?19Mas ellos le dijeron: ¡Calla! dpon la mano sobre tu boca, y vente con nosotros, y sénos a nosotros padre y sacerdote. ¿Cuál te es mejor, ser sacerdote para la casa de un solo hombre, o ser sacerdote para una tribu y una parentela en Israel?20Entonces alegróse el corazón del sacerdote, y él mismo tomó el efod y los ídolos domésticos y la imagen de escultura, y entró en medio de la gente armada.21Luego ellos volvieron el rostro y se fueron; poniendo las familias y el ganado y el bagaje en frente de ellos.22Ya se habían alejado de la casa de Mica, cuando los hombres que estaban en las casas vecinas a la casa de Mica fueron convocados, y siguieron tras los hijos de Dan;

23y dieron voces a los hijos de Dan. Pero éstos, volviendo el rostro, dijeron a Mica: ¿Qué tienes, que has juntado gente?24Y él contestó: Habéis tomado mis dioses, que yo me hice, y al sacerdote, y os habéis marchado, y ¿qué más me queda ya? ¿A qué propósito, pues, me decís: qué tienes?25Mas los hijos de Dan le respondieron: No dejes oír tu voz entre nosotros, no sea que os acometan hombres airados, y pierdas tu vida y la vida de los de tu familia.26Con lo cual los hijos de Dan prosiguieron su camino; pues vió Mica que eran más fuertes que él; de manera que volvió el rostro, y regresó a su casa.27Ellos pues tomaron lo que había hecho Mica, juntamente con el sacerdote que tenía, y se fueron contra Laís; contra un pueblo descansado y seguro; y los hirieron a filo de espada, y pusieron a fuego la ciudad.

28Y no había quien la librase, porque estaba lejos de Sidón, y no tenían trato con nadie: y ella estaba situada en el valle que se extiende hacia Bet-rehob. Y reedificaron la ciudad, y habitaron en ella.29Y llamaron la ciudad Dan, del nombre de Dan, el padre de ellos, que nació a Israel: pero Laís era el nombre de la ciudad anteriormente.30Y los hijos de Dan levantaron para sí la imagen de escultura: y Jonatán, ehijo de Gersom, hijo de fMoisés, él y sus hijos fueron sacerdotes para la tribu de los Danitas hasta el día del cautiverio del país.31De esta suerte levantaron para sí la imagen de Mica, que él había hecho, todo el tiempo que estuvo la Casa de Dios en Silo.
  • aJos. 19:47.
  • b=sobre seguro. Cp. 8:11.
  • c=campamento de Dan.
  • dPr. 21:5.
  • e1 Cr. 23:16.
  • fNm. 26:29-34; Jos. 17:1-3.