Juan
Versión Moderna 2025
8
1Mas Jesús se fué al Monte de los Olivos.2Y muy de mañana vino otra vez al Templo, y todo el pueblo llegóse a él: y habiéndose sentado, les enseñaba.3Y los escribas y los fariseos le trajeron una mujer tomada en adulterio:4y habiéndola puesto en medio, le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido tomada en adulterio, en el mismo acto.5Y en la ley Moisés nos mandó apedrear a las tales: ¿tú pues qué dices?6Y esto lo dijeron, tentándole, para que tuviesen de qué acusarle. Pero inclinóse Jesús hacia abajo, y con su dedo escribía en tierra.7Mas como perseverasen preguntándole, enderezóse, y les dijo: El que entre vosotros esté sin pecado, arroje aél primero la piedra contra ella.8Y otra vez inclinándose hacia abajo, escribía en tierra.9Y ellos, cuando oyeron esto, salieron uno por uno, comenzando desde los mayores, hasta los postreros. Y Jesús fué dejado solo, y la mujer que se estaba de pie en medio.10Levantándose entonces Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están tus acusadores? ¿no hay quién te condene?11Y ella dijo: Ninguno, Señor. Y Jesús le dijo: Ni yo tampoco te condeno; véte; y en adelante no peques más.]12Otra vez, pues, Jesús les habló, diciendo: bYo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, mas tendrá la luz de la vida.13Le dijeron, entonces, los fariseos: Tú das testimonio de ti mismo; tu testimonio no es cverdadero.14Jesús respondió y les dijo: Aunque doy testimonio de mí mismo, mi testimonio es digno de fe; porque sé de dónde vine, y a dónde voy; vosotros empero no sabéis de dónde vine, ni a dónde voy.15Vosotros juzgáis según la carne; yo no juzgo a nadie:16y aunque juzgue, mi juicio es verdadero; porque no estoy solo, sino yo y el Padre que me envió.17También en vuestra ley está escrito, que el testimonio de dos hombres es dverdadero.18Yo soy quien doy testimonio de mí mismo, y da testimonio de mí el Padre que me envió.19Ellos, pues, le dijeron: ¿Dónde está tu Padre? Jesús respondió: Ni a mí me conocéis, ni tampoco a mí Padre: si me conocierais a mí conoceríais a mi Padre también.20Estas palabras dijo Jesús en ela Tesorería, enseñando en el Templo; y nadie le prendió; porque todavía no había llegado su hora.21Otra vez, pues, Jesús les dijo: Yo me voy, y vosotros me buscaréis, y en vuestros pecados moriréis: donde yo estoy, vosotros no podéis venir.22Dijeron entonces los Judíos: ¿Acaso va a matarse, por cuanto dice: A donde yo voy vosotros no podéis venir?23Y él les dijo: Vosotros sois de abajo; yo de arriba soy; vosotros sois de este mundo; yo no soy de este mundo.24Por tanto os dije que moriréis en vuestros pecados: porque a menos que creyereis fque yo soy, moriréis en vuestros pecados.25Ellos, pues, le dijeron: Tú ¿quién eres? Jesús les dijo: Ese mismo que os he dicho desde el principio.26Muchas cosas tengo que decir y que juzgar respecto de vosotros; mas el que me envió es gveraz, y las cosas que yo he oído por parte de él, éstas hablo en el mundo.27Ellos no percibieron que les hablaba del Padre.28Jesús, entonces, les dijo: Cuando hayáis levantado en alto al Hijo del hombre, entonces conoceréis que yo soy, y que no hago nada de mí mismo, mas digo estas cosas, según me enseñó el Padre.29Y el que me envió, está conmigo; el Padre no me ha dejado solo; porque hago siempre las cosas que le agradan.30En tanto que decía estas cosas, muchos creyeron en él.31Dijo pues Jesús a aquellos judíos hque le habían creído: iSi permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;32y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.33Respondiéronle: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido siervos de nadie: ¿cómo dices tú: Seréis hechos libres?34Jesús les respondió: En verdad, en verdad os digo, que todo aquel que comete pecado, siervo es del pecado.35Y el siervo no permanece en la casa para siempre: el hijo sí permanece para siempre.36Si, pues, el Hijo os hiciere libres, seréis verdaderamente libres.37Yo sé que sois linaje de Abraham; pero procuráis matarme a mí, porque mi palabra no tiene cabida en vosotros.38Yo os hablo lo que he visto estando con mi Padre, y vosotros hacéis lo que habéis visto en vuestro padre.39Ellos respondieron y le dijeron: Nuestro padre es Abraham. Les dijo Jesús: Si fuerais hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais.40Ahora empero procuráis matarme a mí, hombre que os ha dicho la verdad, que he oído de parte de Dios: no hizo esto Abraham.41Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Dijéronle: Nosotros no nacimos de fornicación; tenemos un solo padre, a saber, Dios.42Les dijo Jesús: Si Dios fuera vuestro padre, me amaríais a mí; porque yo procedí y he venido de Dios: porque no vine de mí mismo, sino que él me envió.43¿Por qué no entendéis mi lenguaje? porque no podéis escuchar mi palabra.44Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis cumplir. Él fué homicida desde el principio, y no permaneció en la verdad, por cuanto no hay verdad en él. Cuando dice una mentira, de lo suyo habla, porque es mentiroso, y padre de mentiras.45Mas por cuanto digo la verdad, vosotros no me creéis.46¿Quién de vosotros me convence de pecado? Y si digo la verdad, ¿por qué no me creéis?47El que es de Dios oye las palabras de Dios: por esto vosotros no las oís, por cuanto no sois de Dios.48Respondieron entonces los judíos, y le dijeron: ¿No decimos bien que tú eres samaritano, y tienes demonio?49Respondió Jesús: No tengo demonio; mas honro a mi Padre, y vosotros me deshonráis.50Yo empero no busco mi gloria; hay quien la busque, y juzgue.51En verdad, en verdad os digo: Si alguno guardare mi palabra, no verá jamás la muerte.52Los judíos, pues, le dijeron: Ahora sabemos que tienes demonio. Abraham es muerto, y los profetas; y tú dices: Si alguno guardare mi palabra, no probará jamás la muerte.53¿Eres tú por ventura mayor que nuestro padre Abraham, el cual murió? y los profetas murieron: tú, ¿quién te haces?54Jesús respondió: Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria es nada; es mi Padre el que me glorifica; el mismo que decís que es vuestro Dios.55Y vosotros no le conocéis: yo empero le conozco; y si dijere: No le conozco, sería un mentiroso, como vosotros: pero yo le conozco, y guardo su palabra.56Vuestro padre Abraham llenóse de júbilo de que viese jmi día; y klo vió, y se alegró.57Dijeron por tanto los judíos: Tú todavía no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abraham?58Díjoles Jesús: En verdad, en verdad os digo: Antes que Abraham naciera, lyo soy.59Por tanto alzaron piedras para arrojárselas; mas ocultóse Jesús, y salió del Templo, yendo por en medio de ellos, y así pasó adelante.