Josué
Versión Moderna 2025
6
1(Mas Jericó estaba cerrada, y bien cerrada, a causa de los hijos de Israel; nadie salía, ni nadie entraba.)2Entonces dijo Jehová a Josué: Mira, yo he entregado en tu mano a Jericó y a su rey, todos ellos guerreros esforzados.3Daréis pues la vuelta a la ciudad, todos los hombres de guerra, rodeando la ciudad una sola vez: y seguirás haciendo esto seis días.4Y siete sacerdotes llevarán siete trompetas ade jubileo delante del Arca. Mas en el día séptimo daréis la vuelta a la ciudad siete veces, tocando los sacerdotes las trompetas.5Y acontecerá que cuando se prolongare mucho el sonido del cuerno de jubileo, y cuando oyereis el sonido de la trompeta, entonces gritará todo el pueblo con grande algazara; y el muro de la ciudad caerá a plomo, y subirá el pueblo cada uno en derechura de sí.6Llamando pues Josué hijo de Nun a los sacerdotes, les dijo: Alzad el Arca del Pacto, y siete sacerdotes lleven siete trompetas de jubileo delante del Arca de Jehová.7Dijo también al pueblo: Pasad adelante y dad la vuelta a la ciudad; y los hombres armados pasarán delante del Arca de Jehová.8Y aconteció que cuando Josué lo hubo dicho al pueblo, los siete sacerdotes que llevaban las siete trompetas de jubileo delante de Jehová, pasaron adelante, tocando las trompetas; y el Arca del Pacto de Jehová seguía tras de ellos.9Mas los hombres armados iban al frente de los sacerdotes que tocaban las trompetas; y el grueso del pueblo iba tras el Arca; andando los sacerdotes y tocando las trompetas.10Y Josué había mandado al pueblo, diciendo: No gritaréis, ni dejaréis oír vuestra voz, ni saldrá de vuestra boca palabra alguna, hasta el día que yo os diga: ¡Gritad! entonces gritaréis.11De esta manera hizo que el Arca de Jehová diese la vuelta a la ciudad, rodeándola una sola vez; luego volvieron al campamento, y pasaron la noche en el campamento.12Y por la mañana madrugó Josué, y alzaron los sacerdotes el Arca de Jehová.13Entonces los siete sacerdotes que llevaban las siete trompetas de jubileo al frente del Arca de Jehová, emprendieron la marcha, andando y tocando las trompetas; en tanto que los hombres armados iban delante de ellos, y el grueso del pueblo seguía tras el Arca de Jehová; andando los sacerdotes y tocando las trompetas.14Asimismo dieron la vuelta a la ciudad el segundo día una sola vez, y se volvieron al campamento. De esta manera hicieron seis días.15Mas sucedió que el día séptimo madrugaron, al despuntar el alba, dieron la vuelta a la ciudad, de la misma manera, siete veces; sólo en aquel día dieron la vuelta a la ciudad siete veces.16Y aconteció que a la séptima vez tocaron los sacerdotes las trompetas, y dijo Josué al pueblo: ¡Gritad, pues Jehová os ha dado la ciudad!17Y será la ciudad banatema; ella, con cuanto en ella hubiere, apartada será para Jehová; solamente Rahab la ramera vivirá, ella y todos los que estuvieren con ella en casa; por cuanto escondió a los emisarios que enviamos.18Empero guardaos escrupulosamente del anatema, no sea que os hagáis a vosotros mismos anatema, apropiándoos cosa alguna del anatema; pues así haréis anatema al campamento de Israel, y lo cperturbaréis.19Mas toda la plata y el oro, y los utensilios de bronce y de hierro, consagrados son a Jehová; al tesoro de Jehová han de ingresar.20Entonces el pueblo levantó el grito, cuando los sacerdotes tocaron las trompetas; pues sucedió que cuando el pueblo oyó el sonido de la trompeta, el pueblo levantó el grito con grande algazara; y dcayó el muro a plomo, y subió el pueblo a la ciudad, cada uno en derechura de sí, y tomaron la ciudad.21Y edestruyeron totalmente a filo de espada cuanto había en la ciudad, hombres y mujeres, jóvenes y viejos, y hasta los bueyes y las ovejas y los asnos.22Empero Josué había dicho a aquellos dos hombres que reconocieron el país: Entrad en casa de la ramera, y sacad de allí a la mujer y a todo cuanto sea de ella, conforme le jurasteis.23Entraron pues los jóvenes, los espías, y sacaron a Rahab, y a su padre, y a su madre, y a sus hermanos, y a cuanto era suyo; sacaron también a todos sus parientes; y los dejaron en salvo fuera del campamento de Israel.24Y quemaron a fuego la ciudad con cuanto en ella había; sólo que la plata y el oro, y los utensilios de bronce y de hierro, los pusieron en el tesoro de la Casa de Jehová.25Mas a fRahab la ramera y a la casa de su padre y a cuantos eran de ella, les conservó la vida Josué (y ella habita en medio de Israel hasta el día de hoy), por cuanto había escondido a los emisarios que envió Josué para espiar a Jericó.26Y en aquel tiempo hizo Josué una solemne imprecación, diciendo: g¡Maldito delante de Jehová sea el hombre que se levantare y reedificare esta ciudad de Jericó! h¡en su primogénito eche los cimientos de ella, y en su hijo menor asiente sus puertas!27Así era Jehová con Josué, y la fama de él se divulgó por toda aquella tierra.