Job

Versión Moderna 2025

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1«Llama pues; ¿habrá acaso quién te responda? ¿o a cuál de los asantos ángeles acudirás?2Porque al necio le mata el encono, y al simple le hace morir la envidia.3Yo he visto al necio que bse iba arraigando, y al instante maldije su habitación.4Sus hijos están lejos de seguridad; hasta en la puerta son atropellados, sin haber quien los libre.5Su mies la devoran los hambrientos, sacándola aun de entre los espinos; y el tramposo anhela por su hacienda.6Porque no sale del polvo la aflicción, ni del suelo brotan los trabajos;7sino que el hombre cnace para los trabajos, como las chispas se remontan para volar.8Yo empero acudiría a Dios, y al Altísimo encomendaría mi causa;9el cual hace dcosas grandes e inescrutables, maravillas eque no tienen cuento:10que da lluvia sobre la faz de la tierra, y envía las aguas sobre la faz de los campos;11para poner en alto a los humildes; y así flos que lloran son ensalzados a lugar seguro:12que gfrustra las maquinaciones de los astutos, de modo que sus manos no puedan efectuar su empresa:13que hprende a los sabios en su misma astucia, de manera que el consejo de los arteros se precipita;14de idía tropiezan con tinieblas, y, como de noche, andan a tientas al mediodía.15Así salva al perseguido de jla espada de su boca, y al pobre, de la mano del poderoso;16de modo que tiene esperanza el débil, y la injusticia cierra su boca.17kHe aquí, dichoso es el hombre a quien Dios reprende; no desprecies pues la corrección del Omnipotente:18porque él hace la llaga, y él la venda; él hiere, y sus manos sanan.19En seis apuros te salvará, y en siete ningún mal te tocará.20En el hambre, te redimirá de la muerte, y en la guerra, del poder de la espada.21Del lazote de la lengua estarás a cubierto, y no temerás la destrucción cuando viniere.22Te reirás de la destrucción y de la carestía, y de las fieras de la tierra no tendrás temor.23Porque con las piedras del campo tendrás tu pacto, y las fieras del campo estarán en paz contigo.24Y conocerás que hay paz en tu morada; visitarás también tus apriscos, y no echarás de menos nada.25Y conocerás que es numeroso tu linaje, y tu descendencia como la hierba de la tierra.26mLlegarás al sepulcro en cumplida edad, como la gavilla de trigo que se recoge a su tiempo.27He aquí, esto nlo hemos averiguado, y así es; óyelo, y conócelo tú para tu provecho.»
  • aCps. 15:15; 42:7.
  • bJer. 12:2, 3; Sal. 37:35, 36.
  • cGn. 3:17-19; 1 Cr. 10:13.
  • dSal. 40:5; Ro. 11:33.
  • eCp. 9:10.
  • fMt. 5:4; 1 S. 2:7.
  • gEst. 6:11; 1 Co. 3:19; Neh. 4:15; Sal. 33:10; Is. 8:10.
  • hSal. 9:15; 1 Co. 3:19.
  • iAm. 8:9.
  • jSal. 64:3.
  • kEz. 18:32; 33:11; Sal. 94:12; 2 Co. 4:17; Hch. 14:22; Pr. 3:11, 12; He. 12:5; Stg. 1:12.
  • lSal. 31:20; 7:16; 91:3; Stg. 3:6-8; Pr. 24:16.
  • mPr. 9:11; 10:27.
  • nSal. 111:2; 27:4.