Job
Versión Moderna 2025
30
1«Pero ahora se ríen de mí los que son de menor edad que yo; a cuyos padres yo me desdeñaba de ponerlos con los perros de mi ganado:2y ¿de qué me aprovecharía ni aun la fuerza de sus manos? De ellos ha perecido el vigor.3Extenuados de indigencia y de hambre, huyen al yermo, en medio de la lobreguez de la ruina y de la desolación.4Arrancan barrilla junto a los arbustos; y raíces de retama es su comida.5De en medio de las gentes son expulsados: gritan tras de ellos como tras de un ladrón;6de modo que habitan en cañadas horrorosas, en cuevas de la tierra y de las peñas.7En medio de los arbustos, cual asnos arebuznan, debajo de las zarzas se tienden.8¡Hijos son de insensatos, sí, hijos de gente infame, echados a golpes fuera del país!9¡Y ahora yo he venido ba ser la cantilena de ellos! ¡sí, yo he sido hecho su refrán!10¡Me abominan; ellos se alejan de mí; y nada se les da de escupirme en la cara!11Por cuanto Dios cha aflojado el arco mío, y me ha humillado, ellos también se han quitado el freno delante de mí.12A mi derecha la hez del pueblo se levanta; empujan mis pies; dallanan contra mí sus vías de destrucción.13¡Atajan mi senda, adelantan mi caída, hombres que no tienen quien les abone!14Como por brecha ancha vienen; por entre los escombros, vienen rodando sobre mí.15Terrores eme acometen repentinamente: como el viento persiguen mi nobleza; y, como una nube, ha pasado ya mi prosperidad.16Ahora pues mi alma fse derrama dentro de mí; se apoderan de mí los días de aflicción.17De noche son taladrados de dolor mis huesos, y se me caen; glos gusanos que me roen nunca descansan.18Por la gran violencia de mi enfermedad es hdesfigurado mi vestido; se me ciñe como el cuello de mi túnica.19Él me echa en el cieno, y he venido a ser como polvo y ceniza.20A ti clamo por auxilio, mas no me respondes; me pongo en pie, y tú te quedas mirándome.21¡Te has tornado cruel para conmigo! con tu poderosa mano me sigues persiguiendo.22Me alzas al viento; me haces cabalgar sobre él; también me derrites de temor; me tienes amedrentado.23Porque yo sé que me traerás a la muerte, y a la icasa señalada para todos los vivientes.24Ciertamente no vale la deprecación cuando Dios extiende su mano; ni cuando él destruye, les aprovecha pedir auxilio.25¿Acaso jno lloraba yo al desdichado? ¿y no se afligía mi alma por el necesitado?26Sin embargo, kcuando yo esperaba el bien, me vino el mal; cuando aguardaba la luz, me vinieron profundas tinieblas.27Mis entrañas hierven, y no hallan ningún reposo; me han sobrecogido los días de aflicción.28Me voy entenebrecido sin la luz del sol; me pongo en pie en medio de la asamblea, y clamo por auxilio.29He venido a ser hermano de los chacales, y compañero de los avestruces.30Mi piel se ha vuelto negra, y se me cae; y mis huesos arden de calor.31¡Por tanto se ha convertido mi arpa en lamentos, y mi flauta en voz de los que lloran!»