Job

Versión Moderna 2025

3

1Después de esto abrió Job su boca y maldijo su día;2porque Job, comenzando a hablar, dijo:3«a¡Perezca el día en que nací, y la noche que dijo: Se ha concebido varón!

4¡Sea aquel día tinieblas! ¡no pregunte por él Dios allá en las alturas, ni resplandezca sobre él la luz!5¡Tomen posesión de él tinieblas y sombra de muerte; permanezca sobre él nublado, y atérrenlo eclipses de la luz del día!6¡Apodérense de aquella noche densas tinieblas; no se regocije entre los días del año, ni entre en el número de los meses!7He aquí mi deseo: ¡Sea aquella noche estéril! ¡no haya en ella canción de gozo!8¡Maldíganla los que maldicen el día, los que están prontos ba excitar al Leviatán!9¡Sean obscurecidas las estrellas de su alba; espere ésta la luz, y nunca la vea, ni mire jamás los párpados de la aurora!10por cuanto no cerró las puertas del seno de mi madre, ocultando así a mis ojos la miseria.11¿Por qué no morí yo desde la matriz? ¿o por qué no nací para luego expirar?12¿Por qué se me pusieron delante las rodillas? ¿o por qué los pechos, para que mamase?13Pues que ahora yaciera yo, y reposara; dormiría; y entonces tendría descanso,14con los reyes y los consejeros de la tierra, que edificaron para sí palacios, que ahora son ruinas:15o con los príncipes que tenían oro, y llenaron sus casas de plata:16o, ccomo un aborto escondido, yo no existiera; como los pequeñitos que nunca vieron la luz.17Allí los inicuos cesan de molestar, y allí reposan los cansados.18Allí los cautivos dgozan juntamente de tranquilidad; no oyen más la voz del sobrestante.19Los chicos y los grandes están allí; y el siervo es libre de su amo.20¿Por qué ese da a un desdichado la luz, y vida a los famargos de alma?21los cuales gesperan la muerte, mas ella no viene; y cavan por hallarla más que por tesoros escondidos;22los cuales se regocijan con júbilo, y saltan de gozo cuando hallan el sepulcro.23¿Por qué se da vida al hombre cuyo camino está encubierto, hy a quien Dios tiene encerrado?24Porque antes que mi pan vienen mis suspiros, y como aguas se derraman mis gemidos.25Pues me ha acontecido lo que temía grandemente, y lo que recelaba me ha sobrevenido.26i¡No estaba seguro, ni sosegado, ni descansado, mas vínome turbación!»
  • aCp. 10:18; Jer. 15:10.
  • bCp. 41:10.
  • cSal. 58:8.
  • dEx. 5:14.
  • eJer. 20:18.
  • f1 S. 1:10; 2 R. 4:27; Pr. 31:6.
  • gAp. 9:6.
  • hCp. 19:8; Lm. 3:7.
  • iCps. 1:5; 4:5; 16:7; Jer. 30:1-18; 1 R. 19:1-8.