Jeremías

Versión Moderna 2025

9

1¡Oh si fuera aguas mi cabeza, y mis ojos fuente de lágrimas; para que día y noche yo llorara por los muertos de la hija de mi pueblo!2Ojalá tuviera en el desierto un albergue de viandantes; para que dejase a mi pueblo, para que me alejase de ellos: pues que todos son adúlteros, una asamblea de hombres desleales.3Y adoblan sus lenguas, como arco suyo, para arrojar mentiras; son valientes en la tierra, mas no para la verdad; pues proceden de maldad en maldad, y no me conocen a mí, dice Jehová.4bGuardaos cada uno de su prójimo, y ninguno confíe en su hermano; porque todo hermano seguramente suplantará, y todo prójimo andará chismeando.5Engañan también cada cual a su prójimo, y no dicen la verdad; han enseñado su lengua a hablar mentiras; se cansan para obrar iniquidad.6Tu morada, oh Jeremías, está en medio del engaño; por amar el engaño, ellos rehusan conocerme a mí, dice Jehová.7Por tanto, así dice Jehová de los Ejércitos: He aquí que clos derretiré, y los acrisolaré; d¿pues qué otra cosa habré de hacer a causa de la hija de mi pueblo?8Su lengua es flecha mortífera, cada uno de ellos habla el engaño: con su boca hablan paz a su prójimo, mas en su interior le ponen asechanzas.9e¿No tengo yo de visitar por estas cosas? dice Jehová; ¿y en una nación como ésta no ha de vengarse mi alma?10A causa de las montañas alzaré lloro y llanto, fy por los pastos del desierto, lamentación; porque están quemados, de modo que ninguno pasa por ellos, ni se oye la voz de ganado: desde las aves del cielo hasta las bestias, todo ha huído, se ha ido.11Y convertiré a Jerusalén gen montones de escombros, dice Jehová, en albergue de chacales; y las ciudades de Judá las tornaré en una desolación sin habitante.12h¿Quién es el hombre sabio que entienda esto? ¿y quién es aquel a quién ha hablado la boca de Jehová, para que lo declare? ¿Por qué causa ha perecido la tierra? ¿por qué está abrasada como el desierto, de modo que ninguno pasa por ella? 13Y Jehová mismo ha dicho: Por cuanto han dejado mi ley, que yo puse delante de ellos, y no han escuchado mi voz, ni han caminado según ella,14sino que han caminado en ila dureza de su corazón, y en pos de los Baales, jsegún les enseñaron sus padres,15por tanto, así dice Jehová de los Ejércitos; el Dios de Israel: He aquí que a este pueblo yo le daré a comer ajenjo, y haré que beban aguas de hiel.16Y los esparciré entre las naciones, que kni ellos ni sus padres han conocido; ly enviaré en pos de ellos la espada, hasta que yo los haya consumido.17Así dice Jehová de los Ejércitos: ¡Poned atención en esto, y mllamad plañideras, para que vengan, y enviad por las que son diestras en el duelo, para que vengan;18y apresúrense a levantar el llanto sobre nosotros; para que nuestros ojos se deshagan en lágrimas, y nuestros párpados broten chorros de aguas!19Porque se oye una voz de llanto, procedente de Sión, que dice: ¡Cómo hemos sido desolados! ¡estamos en extremo abochornados! ¡porque dejamos la tierra natal, porque han echado por tierra nnuestras habitaciones!20¡Oíd pues, oh mujeres, el oráculo de Jehová, y reciba vuestro oído la palabra de su boca! Enseñad también a vuestras hijas el llanto, y cada cual a su compañera, la lamentación.21Porque la muerte sube por nuestras ventanas, se entra en nuestros palacios; para exterminar de las calles olos niños, y de las plazas los jóvenes.22Diles: Así dice Jehová: Los cadáveres de hombres caerán pcomo estiércol sobre la faz del campo, y como el manojo tras el segador, que ninguno recoje.23Así dice Jehová: qNo se gloríe el sabio en su sabiduría, ni se gloríe el poderoso en su poder, ni se gloríe el rico en sus riquezas;24rmas el que se gloría gloríese en esto: en que me entiende y me conoce a mí, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; sporque en estas cosas me complazco, dice Jehová.25He aquí que vienen días, dice Jehová, ten que castigaré a los circuncisos con los incircuncisos:26a Egipto, y a Judá, y a Edom, y a los hijos de Ammón y a Moab, y a todos los que ucortan los bordes de su cabello, habitadores del desierto: porque todas estas naciones son incircuncisas, y la casa de Israel es vincircuncisa de corazón.
  • aHeb. pisan (el arco). Sal. 11:2.
  • bCp. 12:6; Mi. 7:5, 6.
  • cIs. 1:25; Mal. 3:3.
  • dOs. 11:8.
  • eCp. 5:9, 29.
  • fCp. 12:4; Os. 4:3.
  • gIs. 13:22; 25:2.
  • hOs. 14:9.
  • iDt. 29:19.
  • jGá. 1:14.
  • kDt. 28:64.
  • lLv. 26:33.
  • m2 Cr. 35:25; Job 3:8; Ec. 12:5; Am. 5:16; Mt. 9:23.
  • nLv. 18:28; 20:22.
  • oCp. 6:11; Lm. 1:5.
  • pCps. 8:2; 16:4.
  • qEc. 9:11.
  • r1 Co. 1:31; 2 Co. 10:17.
  • sMi. 6:8.
  • tRo. 2:8, 9.
  • uCp. 25:23; Lv. 19:27.
  • vLv. 26:41; Ez. 44:7; Ro. 2:28, 29.