Jeremías

Versión Moderna 2025

6

1¡Huíd de en medio de Jerusalén, por salvaros, oh hijos de Benjamín! ¡sonad la trompeta también en aTecoa, y sobre bBet-hacarem alzad la cseñal; porque la calamidad se deja ver de la parte del norte, y gran destrucción!2A un pasturaje, y pasturaje lozano, he comparado la hija de Sión.3Contra ella vendrán los pastores con sus rebaños; plantarán sus tiendas contra ella al rededor; pastarán cada cual por su parte.4Dirán sus enemigos: d¡Proclamad guerra contra ella! ¡Levantaos, subamos, al mediodía! ¡Mas ay de nosotros, porque pasa ya el mediodía, porque se extienden las sombras de la tarde!5¡Levantaos pues, subamos de noche, y destruyamos sus palacios!6Porque así dice Jehová de los Ejércitos: ¡Cortad árboles; levantad terraplenes contra Jerusalén! ¡Ésta es la ciudad que ha de ser visitada; toda ella está llena de opresión!7Como una fuente brota sus aguas, así brota ella su maldad: violencia y rapiña se oyen en ella; delante de mí continuamente están esus enfermedades y sus heridas.8¡Enmiéndate, oh Jerusalén, no sea que mi alma se aparte de ti! ¡no sea que te haga una desolación, una tierra no habitada!9Así dice Jehová de los Ejércitos: Rebuscarán completamente los restos de Israel, como rebuscos de una vid: f¡vuelve otra vez tu mano a los sarmientos, como quien recoge las uvas!10¿A quiénes he de hablar y testificar de modo que oigan? He aquí que es incircunciso el oído de ellos, de manera que no pueden escuchar: he aquí que la palabra de Jehová ha venido a ser un oprobio para ellos; no tienen deleite en ella.11Por tanto estoy lleno de la indignación de Jehová; ya cansado estoy de refrenarme: la he de derramar sobre los niños en la calle, y asimismo sobre la reunión de los jóvenes: pues hasta el marido y la mujer serán presos, el anciano y aquel que está lleno de días.12Y gsus casas serán transferidas a otros, juntamente con sus campos y sus mujeres; pues voy a extender mi mano contra los habitantes del país dice Jehová.13Porque desde el menor hasta el mayor de ellos, cada uno es dado a ganancias injustas; y desde el profeta hasta el sacerdote, cada uno practica el engaño.14Y curan la llaga de mi pueblo hlivianamente, diciendo: ¡Paz! ¡paz! cuando no hay paz.15¿Acaso se avergüenzan cuando cometen abominaciones? no por cierto, que en nada se avergüenzan, ni aun saben ruborizarse; por tanto caerán entre los que caen; al tiempo que yo los visite, serán derribados, dice Jehová.16Así dice Jehová: Deteneos en medio de los caminos, y mirad; y preguntad cuáles sean las sendas antiguas, y dónde está el camino bueno; y andad en él; y ihallaréis descanso para vuestras almas. Mas ellos dijeron: ¡No andaremos en él! 17Puse también sobre vosotros jatalayas, diciendo: Escuchad el sonido de la trompeta. Mas ellos respondieron: ¡No escucharemos!18Por tanto, ¡oíd, oh naciones! ¡entended, oh congregación de pueblos, lo que yo hago entre ellos!19¡Escucha, oh tierra! He aquí que voy a traer el mal sobre este pueblo, es a saber, el fruto de sus mismos pensamientos: porque no han escuchado mis palabras, y en cuanto a mi ley, la han rechazado con desprecio.20¿Para qué me traéis olíbano desde kSabá, y caña aromática de países lejanos? vuestros holocaustos no me son aceptos, y vuestros sacrificios no me agradan.21Por tanto, así dice Jehová: He aquí que voy a poner tropiezos delante de este pueblo, sobre los cuales caerán juntos padres e hijos, el vecino también y el amigo; y perecerán.22Así dice Jehová: lHe aquí que viene un pueblo de la tierra del Norte, sí, una nación grande se despierta desde los fines de la tierra;23empuñan arco y mvenablo; crueles son y no usan de misericordia; su voz resuena como la mar; y sobre caballos vienen montados, puestos en orden, como un solo hombre, para la guerra, contra ti, ¡oh hija de Sión!24¡Hemos oído la fama de ellos, y se debilitan nuestras manos! la angustia se apodera de nosotros, y dolores como de la que da a luz.25No salgáis al campo, ni andéis por el camino; pues allí está la espada del enemigo, y nterrores hay por todos lados.26¡Oh hija de mi pueblo, cíñete de saco, y revuélcate en la ceniza! haz por ti misma llanto, como por un hijo único, amarguísima lamentación! porque viene súbitamente el saqueador sobre nosotros.27Te he constituído, oh Jeremías, ensayador en medio de mi pueblo, firme como una torre; conocerás pues y probarás el camino de ellos.28Todos ellos son rebeldes porfiadísimos, que andan chismeando; puro bronce y hierro son, todos ellos son corruptores.29¡Los fuelles soplan furiosamente; de su fuego resulta plomo; en vano trabaja el acrisolador, pues que los inicuos no han sido separados!30¡Se les llamará plata reprobada; por lo mismo que Jehová los ha reprobado!
  • a2 S. 14:2; 2 Cr. 11:6.
  • bNeh. 3:14.
  • c=humo que sube.
  • dJl. 3:9; Mi. 3:5.
  • eCp. 30:12, 13. Is. 1:6.
  • fComp. Lv. 19:10; Dt. 24:21.
  • gCp. 8:10-12.
  • hCp. 8:11.
  • iMt. 11:29.
  • jEz. 3:17-21; 33:1-9.
  • kHeb. Sheba.
  • lCp. 50:41, 42.
  • m1 S. 17:45.
  • nComp. Cp. 20:3, 10; Lm. 2:22.