Isaías
Versión Moderna 2025
17
1aCarga de Damasco: ¡He aquí que Damasco ha cesado de ser ciudad, y ha venido a ser montón de escombros!2Abandonadas están las ciudades de Aroer: para los rebaños serán, los cuales sestearán allí, y no habrá quien los espante.3También la fortaleza dejará de existir en Efraim, y el reino en Damasco, y en lo que resta de la Siria: serán como la gloria de los hijos de Israel, dice Jehová de los Ejércitos.4Y acontecerá que en aquel día la gloria de Jacob se marchitará, y se extenuará la gordura de su carne.5Y será como cuando el segador recoge la mies, y su brazo recoge las espigas; sí, será como quien coge las espigas en el Valle de Refaim.6Pero quedarán en él rebuscos, así como cuando se varea el olivo, quedan dos o tres aceitunas en la punta del ramo más alto, cuatro o cinco en las ramas fructíferas; dice Jehová el Dios de Israel.7En aquel día los hombres se dirigirán a su Hacedor, y sus ojos mirarán hacia el Santo de Israel;8y ya no se dirigirán a los altares, obra de sus propias manos; ni mirarán a lo que han hecho sus mismos dedos; ni a las bAsheras, ni a las imágenes del sol.9En aquel día sus ciudades fortificadas serán como ruinas abandonadas, en el bosque, y sobre las cumbres de las montañas, que abandonaron los Cananeos delante de los hijos de Israel; y la tierra será desolada.10Porque chas olvidado al Dios de tu salvación, y no te has acordado de la Roca de tu fortaleza; por tanto cultivarás plantíos de deleite, y los plantarás con los sarmientos de un dios extraño.11En el día que los plantares, los harás crecer, y por la mañana harás que tus plantas echen su flor; pero huirá la mies en un día de tristeza y de dolor desesperado.12¡Ah! ¡el tumulto de muchos pueblos, (los cuales hacen estruendo como el estruendo de los mares), y el estrépito de las naciones! Rugen como rugido de poderosas aguas;13como rugido de muchas aguas rugen las naciones. Mas Dios reprende al enemigo, de modo que huye lejos, y es ahuyentado como el tamo de las colinas delante del viento, y como remolinos de polvo delante del huracán.14A la hora de la tarde, ¡he aquí el espanto! mas antes de la mañana ¡el enemigo dya no existe! ¡Ésta es la porción de los que nos despojan, y la suerte de los que nos saquean!