Hechos
Versión Moderna 2025
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1Y cuando hubo venido el día de Pentecostés, estaban todos juntos en un mismo lugar.2Y de repente fué hecho desde el cielo un estruendo, como de un viento fuerte que venía con ímpetu; y llenó toda la casa donde estaban sentados.3Y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, posándose sobre cada uno de ellos.4Y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron aa hablar en diferentes lenguas, según el Espíritu les daba facultad de expresarse.5Y estaban habitando temporalmente en Jerusalén judíos, hombres religiosos, venidos de btodas las naciones debajo del cielo.6Oído pues este estruendo, juntóse la multitud, y estaban confusos, porque los oían hablar cada uno en su propia lengua.7Y estaban atónitos todos, y se maravillaban, diciendo: ¡He aquí! éstos que hablan ¿no son todos galileos?8¿cómo pues cada uno de nosotros los oímos en el dialecto nuestro, en el que nacimos?9Partos, y medos, y elamitas, y moradores en Mesopotamia, en Judea y en Capadocia, en Ponto y en Asia,10en Frigia y en Pamfilia, en Egipto y en las partes de Libia junto a Cirene, cextranjeros venidos de Roma, así judíos como prosélitos,11cretenses y árabes – los oímos hablar en nuestras propias lenguas las grandiosas obras de Dios.12Y estaban todos atónitos, y estuvieron perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto?13Otros empero, burlándose, decían: ¡Llenos están de vino dnuevo!14Mas poniéndose Pedro en pie, juntamente con los once, alzó la voz, y se expresó para con ellos de esta manera: ¡Varones de Judea, y todas los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y prestad oídos a mis palabras!15Porque éstos no están ebrios, como vosotros pensáis, epuesto que es tan solo la hora tercia del día;16sino que es esto lo que fué dicho por medio del profeta Joel:17«fY sucederá que, en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne: y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; y vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños.18Y también sobre mis siervos y sobre mis siervas, en aquellos días, derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.19Y mostraré maravillas en el cielo arriba, y señales sobre la tierra abajo; sangre, y fuego, y vapor de humo:20el sol se tornará en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor, ese día grande e ilustre.21Y será que todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.»22¡Varones de Israel, escuchad estas palabras! Jesús Nazareno, varón gacreditado para vosotros, de parte del mismo Dios, por obras poderosas, y maravillas, y señales que hizo Dios por él en medio de vosotros (como vosotros mismos lo sabéis),23a éste, entregado por determinado consejo y presciencia de Dios, vosotros, por mano de hombres hinicuos, le matasteis, crucificándole:24a quien Dios iresucitó, habiendo suelto los dolores de la muerte, por cuanto no era posible que fuese él sujetado por ella.25Porque David dice respecto de él: «jYo miraba al Señor puesto siempre delante de mí; porque a mi diestra está, para que yo no resbale.26Por tanto regocijóse mi corazón, y alegróse mi lengua, y aun también mi carne kplantará su tienda con esperanza;27porque no dejarás mi alma lentre los muertos, ni permitirás que tu Santo vea corrupción.28Me hiciste conocer las sendas de la vida; llenarásme de gozo men tu presencia.»29¡Varones hermanos! séame permitido deciros con libertad respecto del patriarca David, que murió y fué sepultado, y su sepulcro está en medio de nosotros hasta el día de hoy.30Empero siendo él profeta, y conociendo que con juramento le había jurado Dios, que del fruto de sus lomos, se sentaría Uno sobre su trono,31él, previendo esto, habló respecto de la resurrección del nMesías, que él no hubiese de ser dejado entre los muertos, ni su cuerpo hubiese de ver corrupción.32A este Jesús le ha resucitado Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.33Siendo pues por la diestra de Dios ensalzado, y habiendo recibido del Padre ola promesa del Espíritu Santo, él ha derramado esto que veis y oís.34Porque David no subió a los cielos; antes él mismo dice: «pDijo el Señor a mi Señor: ¡Siéntate a mi diestra,35hasta que yo ponga a tus enemigos debajo de tus pies!»36¡Sepa pues certísimamente toda la casa de Israel, que Dios ha hecho Señor y Cristo a este mismo Jesús a quien vosotros crucificasteis!37Y habiendo ellos oído estas cosas, fueron compungidos de corazón, y dijeron a Pedro y los otros apóstoles: ¡Varones hermanos! ¿qué haremos?38Entonces Pedro les dijo: ¡Arrepentíos, y sed bautizados, cada uno de vosotros, qen el nombre de Jesucristo, para remisión de vuestros pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo!39Pues para vosotros es rla promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están slejos de él, a cuantos llamare a sí El Señor Dios nuestro.40Y con otras muchas palabras testificaba, y les exhortaba, diciendo: ¡Sed salvos de esta generación tperversa!41Aquellos pues que recibieron su palabra fueron bautizados; y use agregaron en aquel mismo día vcomo tres mil almas.42Y continuaban perseverando todos en la enseñanza de los apóstoles, y en wla comunión unos con otros, en xel partir el pan, y en las oraciones.43Y tuvo toda persona temor, y muchas maravillas y señales fueron hechas por medio de los apóstoles.44Y todos los creyentes estaban juntos, y tenían todas las cosas comunes.45Y vendían las posesiones y las propiedades, y repartieron el producto de ellas entre todos, según cada cual tenía necesidad.46Y de día en día asistían constantemente en el Templo; y ypartiendo el pan en casa, tomaban el alimento con alegría y con sencillez de corazón,47alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía a la Iglesia za los que eran salvados, de día en día.
- aCp. 10:46; Mr. 16:17; 1 Co. 12:10.
- bGn. 7:19; Dt. 2:25; Lc. 2:1; Ro. 1:8.
- c=judíos de la Dispersión. 1 P. 1:1.
- dGr. dulce;=mosto. Job 32:19.
- eComp. Is. 5:11.
- fJl. 2:28-32.
- gGr. designado, o aprobado.
- hGr. sin ley. 1 Jn. 3:4.
- iGr. levantó.
- jSal. 16:8-11.
- k=habitará.
- lGr. al hades. Cp. 13:36; Ap. 1:18; 6:8.
- mGr. junto a tu rostro.
- nGr. el Cristo.
- oCp. 1:4; Jn. 14:16.
- pSal. 110:1; Mt. 22:44; 1 Co. 15:25; Ef. 1:20; He. 1:13.
- qCps. 8:16; 19:5; Ro. 6:3, 4; 1 Co. 1:13-15; 10:2.
- rCp. 26:6; Lc. 1:72.
- s=los gentiles. Ef. 2:13, 17.
- tGr. torcida, o maligna.
- u=se sumaron a los discípulos.
- vJn. 14:12.
- wVer. 46; Cp. 4:32-35; 1 Jn. 1:3, 7.
- xVer. 46; Lc. 24:30-35.
- yVer. 42; Lc. 24:30-35.
- z=los que iban siendo salvos.