Hechos

Versión Moderna 2025

19

1Y mientras Apolo estaba en Corinto, sucedió que Pablo, habiendo pasado por las regiones altas, llegó a Éfeso; y hallando a ciertos discípulos,2les dijo: ¿Recibísteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y le respondieron: Al contrario, ni siquiera hemos oído aque hay Espíritu Santo.3Y él dijo: b¿En qué pues fuísteis bautizados? Y dijeron: En el cbautismo de Juan.4Y dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que había de venir después de él, es decir, en Jesús.5Y cuando oyeron esto, fueron bautizados den el nombre del Señor Jesucristo.6Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y ehablaban lenguas diferentes, y profetizaban.7Y eran todos los hombres unos doce.8Y entrando en la sinagoga, habló animosamente por espacio de tres meses, razonando y persuadiendo en lo relativo al reino de Dios.

9Mas cuando algunos se endurecieron y rehusaron creer, hablando mal del fCamino delante de la multitud, apartóse Pablo de ellos, y separó a los discípulos, razonando diariamente en la escuela de Tirano.10Y esto sucedió por espacio de dos años, de modo que todos los que habitaban en la provincia de Asia oyeron la palabra del Señor, así judíos como griegos.11Y obró Dios milagros extraordinarios por manos de Pablo,12de tal manera que de sobre su cuerpo se les llevaron a los enfermos pañuelos y delantales; con lo cual se apartaron de ellos las enfermedades, y salieron los espíritus malignos.13Empero ciertos de los exorcistas ambulantes, judíos, tomaron sobre sí la autoridad de invocar sobre los que tenían espíritus malignos, el nombre del Señor Jesús, diciendo: ¡Os conjuro por Jesús a quien Pablo predica!

14Y había siete hijos de cierto judío llamado Sceva, jefe de los sacerdotes, que tal hicieron.15Y respondió el espíritu maligno, y les dijo: A Jesús conozco, y sé quien es Pablo; mas vosotros ¿quiénes sois?16Y saltando sobre ellos el hombre en quien estaba el espíritu inmundo, se enseñoreó de ellos, y prevaleció contra ellos, de tal suerte que huyeron de aquella casa desnudos y heridos.17Y esto fué notorio a todos, así judíos como griegos, que habitaban en Éfeso; y cayó temor sobre todos ellos; y el nombre del Señor Jesús fué engrandecido.18Muchos también de los que habían creído, venían confesando y publicando sus obras.19Y no pocos de los que habían usado de artes mágicas, juntando sus libros, los quemaron delante de todos; y contando el precio de ellos, hallaron que montaba a cincuenta mil monedas de plata.20¡Con tal poder creció la palabra del Señor, y prevaleció!21Y pasadas estas cosas, Pablo se gpropuso en su espíritu, hque habiendo recorrido a Macedonia y a Acaya, partiría para Jerusalén; diciendo: Después que haya estado allí, ies preciso que yo vea a Roma también.

22Y habiendo enviado a Macedonia a dos de los que le asistían, a saber, Timoteo y Erasto, él mismo se detuvo todavía algún tiempo en Asia.23Y por aquel tiempo ocurrió no pequeño alboroto acerca del Camino.

24Porque cierto platero llamado Demetrio, que fabricaba de plata templecitos de jDiana, traía a los artífices no poca ganancia:25a los cuales reunió, juntamente con los obreros de análogos oficios, y les dijo: Señores: sabéis que por esta industria ganamos riqueza;26y veis y oís que no sólo en Éfeso, sino por casi toda la provincia de Asia, este Pablo con sus persuasiones aparta a mucha gente, diciendo que no son dioses los que son hechos de mano.27¡Y no solo hay peligro de que este nuestro ramo de industria venga a ser desacreditado, sino que también el templo de la gran diosa Diana sea despreciado, y sea destruída la magnificencia de aquella a quien toda el Asia y el mundo adoran!28Y oyendo esto, se llenaron de ira, y gritaron, diciendo: ¡Grande es Diana de los efesios!

29Y la ciudad se llenó de confusión; y de común acuerdo corrieron impetuosamente al teatro, habiendo prendido a Gayo y a Aristarco, macedonios, compañeros de viaje de Pablo.30Y queriendo Pablo entrar dentro, al pueblo, no se lo permitieron los discípulos.31Y también algunas de las kautoridades de la provincia de Asia que eran amigos suyos, enviaron a él, y le rogaron que no se presentase en el teatro.32Unos pues gritaban una cosa, y otros otra; porque la lasamblea estaba en confusión, y la mayor parte no sabía por qué causa se habían reunido.33Y de entre la multitud hicieron subir a la tribuna a Alejandro, impulsándole los judíos. Y Alejandro mhizo señal de silencio con la mano, queriendo hacer su defensa ante el pueblo.34Mas ellos, percibiendo que era judío, todos a una voz, como por espacio de dos horas, gritaron: ¡Grande es Diana de los efesios!35Y cuando el nescribano del lugar hubo apaciguado la multitud, les dijo: Señores efesios, ¿quién hay de los hombres que no sepa que la ciudad de los efesios es sumamente adicta al culto de la gran Diana, y de la imagen caída del cielo?36Siendo pues innegables estas cosas, debéis reprimiros, y no hacer nada inconsideradamente.37Porque habéis traído acá a estos hombres, que no son robadores de templos, ni blasfemadores de vuestra diosa.38Si pues Demetrio y los artífices que están con él, tienen cuestión contra alguno, abiertos están los tribunales, y procónsules hay: ¡acúsense unos a otros!39Mas si inquirís algo respecto de otras materias, debe determinarse en asamblea legítima.40Porque estamos en peligro de ser acusados de sediciosos por lo de hoy, no habiendo causa alguna por medio de la cual podamos dar razón de este concurso.41Y cuando hubo dicho esto, despidió la asamblea.
  • aGr. si hay.
  • bVer. 5.
  • cMt. 21:25; Mr. 1:4.
  • dCps. 8:16; 10:48; 1 Co. 10:2.
  • eCp. 10:46.
  • fCp. 9:2.
  • gComp. Dn. 1:8; Gá. 5:16; Ef. 6:18; Fil. 3:3.
  • hCp. 20:1.
  • iRo. 1:9, 10; 15:24-28.
  • jGr. Artemis.
  • kGr. asiarcos.
  • lGr. iglesia.
  • mCp. 21:40.
  • nGr. escriba;=secretario.