Hechos

Versión Moderna 2025

13

1Había en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros, como Bernabé y Simeón, que se llamaba Niger, y Lucio ade Cirene, y Manahén (hermano de leche de Herodes tetrarca), y Saulo.2Y mientras éstos ministraban al Señor, y ayunaban, dijo el Espíritu Santo: Separadme a Bernabé y a Saulo, para la obra a que los he llamado.3Entonces, cuando hubieron ayunado y orado, y puesto sobre ellos las manos, los despidieron.4bEllos pues, enviados por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia; y desde allí navegaron a Chipre.

5Y estando en Salamina, proclamaron la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos: y también tenían a cJuan por ayudante.6Y cuando hubieron pasado por toda la isla hasta Pafo, hallaron a cierto mago, falso profeta, judío, cuyo nombre era dBar-Jesús;7el cual estaba con el procónsul Sergio Pablo, hombre de inteligencia. Éste, habiendo llamado a sí a Bernabé y a Saulo, deseaba oír la palabra de Dios.8Empero Elimas, el mago (pues eso significa su nombre, siendo traducido) les resistía, ebuscando apartar al procónsul de la fe.9Entonces Saulo, que también es llamado fPablo, lleno del Espíritu Santo, clavando en él sus ojos,10dijo: ¡Oh, lleno de toda suerte de engaño y de toda villanía, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! ¿no cesarás de pervertir los caminos rectos del Señor?11Ahora pues, he aquí que la mano del Señor está sobre ti, y estarás ciego, sin ver el sol por algún tiempo. E inmediatamente cayeron sobre él obscuridad y tinieblas; y andaba alrededor buscando quien le llevase de la mano.12Entonces, viendo el procónsul lo que había sucedido, creyó, maravillado sobre la genseñanza del Señor.13Y habiendo Pablo y sus compañeros partido de Pafo, vinieron a Perga en Pamfilia; y Juan, apartándose de ellos, se volvió a Jerusalén.

14Mas ellos, pasando por Perga, vinieron a Antioquía de Pisidia; y entrando en la sinagoga, en el día del sábado, se sentaron.15Y después de la lectura de la Ley y de los Profetas, los jefes de la sinagoga enviaron a ellos, diciendo: Varones hermanos, si tenéis alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablad.16Pablo entonces, poniéndose en pie, y hhaciendo una señal con la mano, dijo:17El Dios de este pueblo de Israel escogió a nuestros padres, y ensalzó al pueblo, cuando habitaban como extranjeros en Egipto; y con brazo ensalzado los sacó de allí.

18Y por espacio de unos cuarenta años sufrió isus costumbres en el desierto.19Y habiendo destruído siete naciones en la tierra de Canaán, les repartió en herencia la tierra de ellas (jcosa que duró cerca de cuatrocientos cincuenta años).20Y después de estas cosas les dió jueces hasta Samuel el profeta.21Y después pidieron para sí un rey; y dióles Dios a Saúl hijo de Cis, varón de la tribu de Benjamín, por espacio de cuarenta años.22Y cuando hubo quitado a éste, levantó a David para ser rey de ellos; a quien también dió testimonio, diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, hombre según mi corazón, el cual cumplirá todos mis kdesignios.23Del linaje de éste, levantó Dios para Israel un Salvador, es a saber, Jesús;24cuando, antes de su venida, Juan había predicado primero el bautismo de arrepentimiento, a todo el pueblo de Israel.25Y como Juan cumpliese su carrera, dijo: l¿Quién suponéis que soy? No soy yo quien pensáis. Mas he aquí que viene después de mí Aquel de quien no soy digno de desatar el calzado de sus pies.26Varones hermanos, hijos de la raza de Abraham, y los que de entre vosotros teméis a Dios, a vosotros es enviada la palabra de esta salvación.

27Porque los que habitan en Jerusalén y sus gobernantes, por cuanto no le conocieron a él, ni las palabras de los profetas que cada sábado son leídas, mlas han cumplido, condenándole.28Y aunque no hallaron causa de muerte en él, pidieron a Pilato que fuese muerto.29Y cuando hubieron nconsumado todo lo que estaba escrito respecto de él, le bajaron del madero, y le pusieron en un sepulcro.30Mas Dios le resucitó de entre los muertos:31y fué visto muchos días de los que subieron con él de Galilea a Jerusalén; los cuales son ahora testigos suyos al pueblo.32Y nosotros os anunciamos el evangelio de oaquella promesa, dada a los padres:33que Dios pla ha cumplido a nosotros, los hijos de ellos, resucitando a Jesús; como también está escrito en el Salmo segundo: «qMi hijo eres tú; yo te he engendrado hoy.»34Y de que le levantó de entre los muertos, para nunca más volver a corrupción, ha dicho así: «rOs daré las santas y sseguras bendiciones de David.»35Por lo cual también dice en otro Salmo: «tTú no permitirás que tu Santo vea corrupción.»36Porque David, habiendo en su propia generación servido a la voluntad de Dios, udurmió, y fué vagregado a sus padres, y vió corrupción:37pero Aquél a quien Dios resucitó no vió corrupción.38Séales pues notorio, varones hermanos, que wen el nombre de Éste os es predicada remisión de pecados;39y que de todo aquello de que no pudisteis ser justificados por la ley de Moisés, en él es justificado todo aquel que cree.40Guardaos pues, no sea que os acontezca lo que está dicho en los Profetas:41«xMirad, despreciadores, y maravillaos y pereced, porque hago una obra en vuestros días, obra que de ninguna manera creeréis, aun cuando alguno os la declare.»42Y saliendo ellos de la sinagoga, le rogaron que el ysábado siguiente les hablasen de estas cosas.

43Y despedida la zcongregación, muchos de los judíos y de los prosélitos religiosos siguieron a Pablo y a Bernabé; los cuales, hablando con ellos, los exhortaban a que permaneciesen firmes en aala gracia de Dios.44Y el sábado siguiente, reunióse casi toda la ciudad para oír la palabra de Dios.

45Mas viendo los judíos las multitudes, se llenaron de abcelos, y contradecían las cosas dichas por Pablo, y acblasfemaban.46Entonces Pablo y Bernabé, hablando con denuedo, dijeron: Era necesario que la palabra de Dios fuese predicada primero a vosotros; pero ya que la desecháis, y os juzgáis indignos de la vida eterna, he aquí, nos volvemos a adlos gentiles.47Porque así nos ha mandado el Señor diciendo: «aeYo te he puesto por luz de aflas naciones, para que lleves la salvación hasta los fines de la tierra.»48Y oyendo esto los gentiles, se regocijaron, y glorificaron la palabra de Dios; y cuantos fueron agordenados para vida eterna, creyeron.49Y esparcióse la palabra del Señor por toda aquella región.50Pero los judíos incitaron a las mujeres religiosas, de honorable condición, y a los hombres principales de la ciudad, y levantando persecución contra Pablo y Bernabé, los echaron fuera de sus términos.

51Mas ellos, ahsacudiendo contra ellos el polvo de sus pies, se fueron a Iconio.52Y los discípulos estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo.
  • aCp. 2:10; Mt. 27:32; Ro. 16:21.
  • bMt. 28:19.
  • cCps. 11:30; 12:25; 15:37.
  • dHeb. Bar;=hijo (de).
  • eMt. 23:13.
  • fGr. Páulos. Ver. 7.
  • g=doctrina. Cp. 2:42; Tit. 1:9; 2 Jn. 9.
  • hCp. 12:17; 21:40.
  • iCp. 7:45; Dt. 1:31.
  • jCp. 7:45; 2 S. 5:6-22; 7:1; 2 R. 6:1.
  • kGr. voluntades, o deseos.
  • lJn. 1:20.
  • mCp. 3:18.
  • nJn. 19:28-29.
  • oCps. 3:25; 26:6-8; Gn. 3:15; 12:3; 18:18; 22:18; 26:4; 28:14; Dt. 18:15; Sal. 132:11; Ez. 34:23; Ro. 15:8; Gá. 3:8.
  • pLc. 1:68-75; 2:30-32.
  • qSal. 2:7; He. 1:5.
  • rIs. 55:3.
  • sGr. santas cosas de David, las seguras. 2 S. 7:10-16; Sal. 89:20-37; 132:10-18.
  • tSal. 16:10; Hch. 2:27-31.
  • u1 Co. 15:51; 1 Ts. 4:14.
  • vGn. 25:8; 35:29; 49:29.
  • wGr. por medio de.
  • xHab. 1:5.
  • y=día del descanso, o reposo.
  • zGr. sinagoga.
  • aaRo. 4:4-6; 10:6.
  • abCp. 5:17.
  • acStg. 2:7.
  • adGr. las naciones.
  • aeIs. 49:6.
  • af=los gentiles.
  • agGr. señalados, o dispuestos.
  • ahMt. 10:1.