Hechos
Versión Moderna 2025
11
1Y oyeron los apóstoles y los hermanos que estaban en Judea, que los gentiles también habían recibido la palabra de Dios.2Y cuando hubo subido Pedro a Jerusalén, acontendieron con él los que eran de la circuncisión,3diciendo: Tú entraste en sociedad de hombres incircuncisos, y comiste con ellos.4Pedro pues comenzando les expuso el suceso por orden, diciendo:5Estaba yo en la ciudad de Jope orando; y ví en éxtasis una visión, a saber, que descendía cierto receptáculo, como si fuese un gran lienzo, descolgado del cielo por las cuatro puntas; y vino hasta mí.6Y habiendo fijado la vista en él, observé y ví animales cuadrúpedos terrestres, y fieras, y reptiles, y aves del cielo.7Y oí también una voz, que me decía: Pedro, levántate; mata y come.8Mas yo dije: De ninguna manera, Señor; porque jamás ha entrado en mi boca cosa común o inmunda.9Pero una voz respondió por segunda vez desde el cielo: Lo que Dios ha limpiado, no lo bllames tú común.10Y esto fué hecho tres veces; luego todo fué alzado otra vez, y recibido en el cielo.11Y he aquí que en aquel mismo instante, tres hombres se presentaron enfrente de la casa en donde estábamos, que habían sido enviados a mí desde Cesarea:12y cel Espíritu me dijo que fuese con ellos, sin dhacer distinción alguna entre ellos. También estos seis hermanos me acompañaron; y entramos en casa de aquel hombre.13Y él nos contó cómo había visto al ángel en su casa, que estaba en pie y le decía: Envía a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro,14quien te dirá palabras por las cuales serás salvo, tú y toda tu casa.15Y al comenzar yo a hablar, cayó sobre ellos el Espíritu Santo, easí como sobre nosotros al principio.16Acordéme entonces de las palabras del Señor, como había dicho: fJuan en verdad bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados gcon el Espíritu Santo.17Si pues Dios les concedió a ellos el mismo don que nos concedió también a nosotros, que habíamos creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo para que pudiese resistir a Dios?18Al oír ellos estas cosas, hcallaron, y glorificaron a Dios, diciendo: Luego a los gentiles también les ha iconcedido Dios arrepentimiento para vida.19jAquellos, pues, que habían sido esparcidos por la persecución suscitada con motivo de Esteban, fueron hasta Fenicia, y Chipre, y Antioquía, predicando la palabra; mas sólo a los judíos.20Y algunos de ellos eran hombres de Chipre y de Cirene, los cuales, cuando vinieron a Antioquía, hablaron a los kgriegos también, publicando el evangelio del Señor Jesús.21Y la mano del Señor estaba con ellos; y un gran número, habiendo creído, se volvieron al Señor.22Y la noticia de estas cosas llegó a oídos de la iglesia que estaba en Jerusalén; y enviaron a Bernabé hasta Antioquía;23el cual cuando hubo llegado, y vió la gracia de Dios, se alegró, y exhortaba a todos que con propósito de corazón permaneciesen adheridos al Señor;24porque Bernabé era hombre bueno, y lleno del Espíritu Santo y de fe, y mucha gente fué agregada al Señor.25Y partió Bernabé para Tarso a buscar a Saulo;26y habiéndole hallado, le condujo a Antioquía. Y sucedió que por espacio de un año entero, se reunieron con la iglesia, y enseñaron a mucha gente: y los discípulos fueron llamados lCristianos primeramente en Antioquía.27En aquellos días unos mprofetas descendieron de Jerusalén a Antioquía.28Y poniéndose en pie uno de ellos, llamado Agabo, dió a conocer, por el Espíritu, que había de haber una grande hambre por todo el mundo habitado, la cual sucedió en días de Claudio César.29Y los discípulos determinaron, cada cual según sus facultades, enviar auxilio a los hermanos que habitaban en Judea;30lo que en efecto hicieron, enviándolo a los ancianos por mano de Bernabé y de Saulo.