Hebreos

Versión Moderna 2025

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1Temamos pues nosotros, no sea que dejando atrás la promesa de entrar en el descanso del Señor, parezca alguno de vosotros ano haberlo alcanzado.2Porque se nos ha predicado a nosotros también el evangelio, así como a ellos; pero a ellos no les aprovechó la palabra bdel mensaje, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron.3Porque nosotros que hemos creído, entramos en el descanso prometido; así como Dios ha dicho: «De manera que juré en mi ira: No entrarán en mi descanso;» aunque las obras suyas fueron acabadas desde la fundación del mundo.4Porque en cierto lugar se dice así, respecto del día séptimo: «cY descansó Dios en el séptimo día de todas sus obras».5Y en este lugar dice otra vez: «No entrarán en mi descanso.»6De manera que, por cuanto queda que algunos entren en él (y aquellos a quienes fueron antes predicadas las buenas nuevas no entraron por desobediencia),7una vez más indica cierto día: hoy. Y dice por medio de David, tanto tiempo después, según queda dicho: «Hoy, si oyereis su voz, no endurezcáis vuestros corazones.»8(Porque si Josué dles hubiera dado el descanso prometido, no estaría hablando, después de esto, de otro día.)9Queda pues aún un ereposo para el pueblo de Dios.10Porque el que ha entrado en su descanso, ha cesado él mismo también de sus obras, así como Dios cesó de las suyas.11fEsforcémonos pues para entrar en aquel descanso, no sea que alguno caiga en el mismo ejemplo de desobediencia.

12Porque la palabra de Dios ges viva, y eficaz, y más aguda que toda espada de dos filos, y penetra hasta donde es la división entre alma y espíritu, sí, y hasta las coyunturas y los tuétanos, y es hábil en discernir los pensamientos y propósitos del corazón.13Y no hay criatura alguna que no esté manifiesta delante de la presencia de él; sino antes, todas las cosas están desnudas y patentes a los ojos de aquel a quien tendremos hque responder.14Teniendo pues un gran sumo sacerdote, que ha pasado ial través de los cielos, Jesús, el Hijo de Dios, retengamos nuestra jconfesión.

15Porque no tenemos un sumo sacerdote que sea incapaz de compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno que ha sido ktentado en todo punto, así como nosotros, mas sin pecado.16Lleguémonos pues lconfiadamente al trono de la gracia, para que alcancemos misericordia y hallemos gracia para ayudarnos en tiempo oportuno.
  • aCp. 12:15; Ro. 3:23; Ap. 3:5; 22:19.
  • bIs. 53:1; Ro. 10:16.
  • cGn. 2:2.
  • dDt. 3:28; Jos. 1:6; 2 Ts. 1:6.
  • eGr. sabatismo;=descanso sabático.
  • fLc. 13:24.
  • gIs. 49:2; 55:10, 11; Jer. 23:29; 1 P. 1:23; Comp. Jn. 17:17.
  • h1 R. 2:14; Comp. Sal. 139.
  • i1 R. 8:27; 2 Co. 12:2; Ef. 4:10.
  • j=profesión.
  • kCp. 2:17, 18.
  • lLc. 11:2; Ef. 3:12.