Hebreos

Versión Moderna 2025

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1Por lo cual debemos dar más solícita atención a las cosas que hemos oído, no sea que acaso, las dejemos escurrir.2aPorque si la palabra hablada bpor medio de ángeles quedó firme, y toda transgresión y desobediencia recibió su justa retribución,3¿cómo escaparemos nosotros, si cdescuidamos una salvación tan grande? la cual, habiendo sido anunciada al principio por el Señor, nos ha sido confirmada por los que le oyeron a él;4atestiguando juntamente con ellos Dios, por medio de señales y maravillas, y diversos géneros de dmilagros, y edones del Espíritu Santo, conforme a su propia voluntad.5Porque no ha sujetado él a ángeles fel mundo habitado que está por venir, gdel cual nosotros hablamos.

6Empero uno en cierto lugar testificó, diciendo: «h¿Qué es el hombre, para que tengas memoria de él, y el hijo del hombre, para que le visites?7Le hiciste iun poco inferior a los ángeles; le coronaste de gloria y honra, y le pusiste sobre las obras de tus manos;8todas las cosas has sujetado debajo de sus pies.» Porque en sujetar a él todas las cosas, nada dejó que no esté sujeto a él. Ahora empero no vemos jtodavía todas las cosas sujetas a él:9mas vemos a Jesús coronado de gloria y honra, ka causa de la pasión de la muerte; es decir, aquel que lfué hecho poco inferior a los ángeles, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos.10Pues convenía a aquel para quien son todas las cosas, y por medio de quien son todas las cosas, habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, mhacer perfecto al autor de su salvación por medio de los padecimientos.11Porque tanto el que santifica, como los que son santificados, de nuna misma naturaleza son; por cuya causa no se avergüenza de llamarlos hermanos;12diciendo: «oAnunciaré tu nombre a mis hermanos, en medio de la iglesia cantaré tu alabanza.»13Y otra vez dice: «pYo pondré mi confianza en él.» Y otra vez: «qHeme aquí a mí, y a los hijos que me ha dado Dios.»14Así que, por cuanto los hijos participan en común de carne y sangre, él también de la misma manera tomó parte en ellas, para que, rpor medio de la muerte, destruyese a aquel que tiene el simperio de la muerte, esto es, al diablo,15y librase a aquellos que, por temor de la muerte, durante toda su vida están sujetos a servidumbre.16Porque ciertamente no echa mano de tlos ángeles, sino que echa mano de ula simiente de Abraham.17Por lo cual convenía que en todo fuese semejado a sus hermanos, a fin de que les fuese un sumo sacerdote misericordioso y fiel, en lo perteneciente a Dios, para hacer propiciación por los pecados del pueblo.18Pues por lo mismo que él ha padecido, siendo vtentado, puede socorrer a los que son tentados.
  • aCp. 10: 28, 29; Nm. 15:30, 31.
  • bEx. 23:20, 21; Hch. 7:53; Gá. 3:19.
  • c=tenemos en poco. Nm. 15:31.
  • dGr. poderes.
  • e1 Co. 12:4-11.
  • fJn. 18:36; 2 P. 3:13, 14.
  • gCp. 13:14; Mr. 10:30; Lc. 20:34, 35; Fil. 3:20.
  • hSal. 8:4-6.
  • iVer. 9.
  • j1 Co. 15:25-28.
  • kFil. 2:9.
  • lFil. 2:5-8.
  • mCp. 5:9.
  • nHch. 17:26.
  • oSal. 22:22.
  • pSal. 18:2.
  • qIs. 8:18.
  • rVer. 9; Cp. 9:26.
  • sGr. dominio, o poder.
  • t2 P. 2:4; Jud. 6; Comp. 1 P. 1:12; Gá. 3:16.
  • uGn. 15:5; Ro. 4:18.
  • vCp. 4:15.