Hebreos
Versión Moderna 2025
12
1Por lo cual nosotros también, teniendo alrededor nuestro una tan grande nube de atestigos, descargándonos de todo peso, y del pecado que estrechamente nos cerca, corramos con bpaciencia la carrera que ha sido puesta delante de nosotros;2mirando a Jesús, autor y consumador de nuestra fe, el cual por el gozo que fué puesto delante de él, soportó la cruz, despreciando la vergüenza, y cse ha sentado a la diestra de Dios.3Pues considerad a aquel que soportó tal contradicción de los pecadores contra sí mismo, para que no os canséis, desmayando en vuestras almas.4No habéis dresistido todavía hasta la sangre, combatiendo contra el pecado;5y habéis olvidado la exhortación que arguye con vosotros, como a hijos: «eHijo mío, no tengas en poco la fdisciplina del Señor, ni desfallezcas cuando eres reprendido por él;6porque a quien ama el Señor, le disciplina, y azota a gtodo al que recibe por hijo.»7Si soportáis la disciplina, Dios os trata como hijos. Porque ¿qué hijo hay al que su padre no discipline?8Mas si estáis sin la disciplina, de la cual hhan llegado a ser todos partícipes, entonces sois bastardos, y no hijos.9Además, nosotros hemos tenido inuestros padres naturales, los cuales nos han disciplinado, y los reverenciábamos. ¿No será mucho mejor estar sujetos al Padre de los espíritus, y vivir?10Porque aquéllos en verdad nos disciplinaron por unos pocos días, según el parecer de ellos; mas Él, para provecho, para participarnos de su santidad.11Ninguna disciplina en el presente parece ser motivo de gozo, sino antes, de tristeza; empero más tarde, produce un fruto apacible de justicia para los que han sido jejercitados por ella.12Por lo cual, kalzad las manos que se han caído, y enderezad las rodillas que han sido paralizadas;13y haced sendas derechas para vuestros pies, para que no se descamine lo que es cojo, sino antes, que sea sanado.14Seguid la paz para con todos, y la santidad, lsin la cual nadie verá al Señor;15mirando solícitamente que ninguno mquede privado de la gracia de Dios; que no brote nninguna raíz de amargura, y os perturbe; y por medio de ella muchos sean contaminados;16que no haya ningún fornicario, o profano, ocomo Esaú, el que por una sola comida vendió su misma primogenitura.17Porque debéis saber que después, cuando todavía deseaba heredar la bendición, fué desechado (porque no hubo lugar para el parrepentimiento), aunque la buscaba solícitamente, con lágrimas.18Porque no qos habéis acercado a un monte palpable y que ardía en fuego, y a robscuridad, tinieblas, y tempestad,19sy al sonido de la trompeta, y una voz tque hablaba; la cual voz los que la oían, suplicaron que no se les hablara más20(porque no podían sufrir lo que se les mandaba, que: «uSi aun una bestia tocare al monte, será apedreada»;21y tan espantoso era aquel espectáculo, que Moisés mismo dijo: v¡Estoy aterrado y temblando!).22Os habéis acercado, antes bien, al monte de Sión, y a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, y a wla compañía de miríadas de ángeles,23a la congregación de los xprimogénitos que yhan sido escritos en los cielos, y a Dios el juez de todos, y a los espíritus de los justos, hechos ya perfectos;24y a Jesús, zmediador del nuevo pacto, y a aala sangre de aspersión, que habla abmejor que la de Abel.25Mirad que no desechéis al que habla, porque acsi no escaparon aquellos, cuando adrechazaron al que aedeclaró la voluntad de Dios sobre la tierra, afmucho menos nosotros, si nos apartamos de Aquel que nos amonesta agdesde el cielo;26la voz del cual ahentonces sacudió la tierra; mas ahora ha prometido, diciendo: «aiUna sola vez más sacudiré no solamente la tierra, sino el cielo también.»27Y esta palabra, una sola vez más, declara quitar aquellas cosas que son ajsacudidas, como cosas akperecederas, para que permanezcan las que no puedan ser sacudidas.28Por lo cual, recibiendo nosotros un reino que no puede ser movido, tengamos gracia, por medio de la cual sirvamos a Dios, de un modo que le sea acepto, con piedad y temor reverente:29porque alel Dios nuestro es fuego consumidor.
- aGr. mártires, o testificadores. Cp. 11.
- b=aguante, o constancia. Cp. 10:36; Lc. 8:15.
- cCp. 1:3.
- dAp. 2:10.
- ePr. 3:11, 12.
- fGr. educación integral. Comp. Ver. 6, 7, 8, 10 y 11.
- gGá. 4:5.
- hVéase Cp. 11.
- iGr. padres de la carne nuestra.
- j=entrenados. Cp. 5:14; 1 Ti. 4:7.
- kIs. 35:3.
- lMt. 5:8; Ef. 5:5.
- m=dejado atrás. Ro. 3:23; Gá. 5:4.
- nDt. 29:18.
- oGn. 25:29-34.
- p=cambio de ánimo. Gn. 27:34-38.
- qEx. 19:12-18.
- rDt. 4:11.
- sEx. 19:16.
- tDt. 4:12.
- uEx. 19:13.
- vDt. 9:19.
- wJud. 14.
- xEx. 4:22; Stg. 1:18.
- yLc. 10:20; Fil. 4:3, 4.
- zCp. 8:6.
- aaCp. 10:22; Ex. 24:8; 1 P. 1:2.
- abGn. 4:10.
- acCp. 2:2, 3; 3:17; 10:28.
- adHch. 7:35.
- aeCp. 11:7.
- afCp. 2:2, 3.
- agJn. 3:12, 13; 12:49; 17:8.
- ahEx. 19:18.
- aiAgg. 2:6, 7.
- aj=conmovibles, o destruibles.
- akGr. hechas. Cp. 9:11, 24.
- alDt. 4:24.