Ezequiel
Versión Moderna 2025
33
1Tuve otra vez revelación de Jehová, que decía:2Hijo del hombre, habla a los hijos de tu pueblo, y les dirás: Cuando yo trajere espada sobre un país, y el pueblo del país tomare un hombre de sus términos, y le pusiere por aatalaya suyo;3y él, viendo venir espada sobre el país, tocare la trompeta y avisare al pueblo;4entonces cualquiera que oyere el sonido de la trompeta, y no tomare aviso, de modo que viniere la espada y le arrebatare, su sangre sobre su misma cabeza recaerá.5Oyó el sonido de la trompeta, mas no tomó aviso; recae su sangre sobre él mismo; en tanto que si hubiera tomado aviso habría salvado su vida.6Mas el atalaya que viere venir la espada, y no tocare la trompeta, de modo que el pueblo no fuere avisado, y viniendo la espada, arrebatare a alguno de ellos, él por su pecado habrá sido arrebatado, mas su sangre yo la demandaré de mano del atalaya.7Asimismo sucede contigo, hijo del hombre. bYo te he puesto por atalaya a la casa de Israel; por tanto, oirás de mi boca la palabra, y les amonestarás de mi parte.8Cuando yo digo al inicuo: ¡Oh hombre inicuo, ciertamente morirás! si tú no hablas para amonestar al inicuo de su camino, él, siendo inicuo, en su iniquidad morirá; mas su sangre yo la demandaré de tu mano.9Pero cuando tú hubieres amonestado al inicuo de su camino, para que se vuelva de él, si no se volviere de su camino, por su pecado morirá; mas tú has librado a tu alma.10Tú pues, oh hijo del hombre, di a la casa de Israel: Así habláis, diciendo: Ya que nuestras transgresiones y nuestros pecados están sobre nosotros, y en ellos estamos desfalleciendo, c¿cómo viviremos?11Diles: ¡Vivo yo! dice Jehová el Señor, que dno me complazco en la muerte del inicuo, sino antes en que se vuelva el inicuo de su camino y viva. Volveos, volveos de vuestros caminos malos, pues ¿por qué moriréis, oh casa de Israel?12También tú, oh hijo del hombre, di a los hijos de tu pueblo: eLa justicia del justo no le librará en el día de su transgresión; ni tampoco por su iniquidad habrá de caer el inicuo en el día que se volviere de su iniquidad; ni tampoco podrá el justo vivir por aquella justicia suya, en el día que pecare.13Cuando yo dijere al justo: ¡Ciertamente vivirás! fsi él confiare en su justicia para cometer maldad, ninguna de sus justicias será tenida en memoria; sino que en su iniquidad que ha cometido, en ella morirá.14Asimismo, gcuando yo dijere al inicuo: ¡Ciertamente morirás! si él se volviere de su pecado, y practicare la equidad y la justicia;15si el inicuo hdevolviere la prenda, restituyere lo robado, y anduviere en los estatutos de la vida, sin cometer iniquidad, ciertamente vivirá; no morirá.16Ninguno de sus pecados que hubiere cometido vendrá en memoria contra él; ha practicado la equidad y la justicia; ciertamente vivirá.17Y sin embargo, dicen los hijos de tu pueblo: i¡No es parejo el camino del Señor! mas en cuanto a ellos, sus caminos no son parejos.18Cuando tomare el justo de su justicia, y cometiere iniquidad, morirá por ella:19y cuando tomare el inicuo de su iniquidad, y practicare la equidad y la justicia, por ella vivirá.20Y sin embargo vosotros decís: ¡No es parejo el camino del Señor! ¡A cada uno, conforme a su camino, os juzgaré, oh casa de Israel!21Y aconteció en el jaño doce de nuestro cautiverio, en el mes décimo, el día cinco del mes, que vino a mí uno que había escapado de Jerusalén, el cual decía: ¡Ha sido herida la ciudad!22Y la mano de Jehová había estado sobre mí por la tarde, antes que llegase el que escapó, y había abierto mi boca; y estuvo sobre mí hasta que él vino a mí por la mañana; de manera que mi boca estaba ya abierta, y yo no estuve más mudo.23Y tuve revelación de Jehová, que decía:24Hijo del hombre, klos que habitan entre aquellas ruinas en la tierra de Israel hablan, diciendo: Uno solo era lAbraham, y él poseyó la tierra: mpues nosotros somos muchos; a nosotros también ha sido dada la tierra para poseerla.25Por tanto les dirás: Así dice Jehová el Señor: nCon la sangre coméis, y alzáis los ojos a vuestros ídolos, y derramáis la sangre, ¿y acaso vosotros habéis de poseer la tierra?26Ponéis la confianza en vuestras espadas, cometéis abominación, y cada uno amancilla la mujer de su prójimo, ¿y acaso vosotros habéis de poseer la tierra?27De esta manera les dirás: Así dice Jehová el Señor: ¡Vivo yo! que los que están entre aquellas ruinas caerán a espada, y al que está sobre la faz del campo le daré opara las fieras, para que le devoren; y los que están en las fortalezas y en las cuevas, de peste morirán.28Y haré que sea la tierra una desolación y un asombro; y se acabará la soberbia de su poder; y las serranías de Israel quedarán desoladas, de modo que nadie pase por ellas.29Y conocerán que yo soy Jehová, cuando hiciere la tierra una desolación y un asombro, a causa de todas las abominaciones que ellos han cometido.30En cuanto a ti, hijo del hombre, los hijos de tu pueblo hablan entre sí de ti, junto a las paredes, y a las entradas de las casas; sí, habla puno con otro, y cada uno con su compañero, diciendo: ¡Ea, vamos, y oigamos cuál sea la palabra que procede de Jehová!31Y vienen a ti como viene el pueblo, y se sientan delante de ti como pueblo mío, y oyen tus palabras; mas no las ponen por obra; porque con su boca manifiestan qmucho amor; pero su corazón va tras de su lucro.32Pues he aquí que eres para ellos como una canción de amores de quien tenga hermosa voz y que toque bien porque escuchan tus palabras, mas no las ponen por obra.33Pero cuando aquello sucediere (he aquí que va a suceder), rellos conocerán que ha habido profeta en medio de ellos.
- a2 S. 18:24, 25; 2 R. 9:17; Os. 9:8.
- bCp. 3:17.
- cCps. 24:23; 37:11; Is. 49:14.
- dCp. 18:23-32; 2 S. 14:14; 2 P. 3:9.
- eCp. 18:4.
- fCp. 18:26.
- gCps. 3:18; 18:21.
- hDt. 24:12, 13.
- iCp. 18:25.
- jCps. 1:2; 40:1.
- kJer. 40:5.
- lIs. 51:2; Hch. 7:5.
- mMi. 3:11; Mt. 3:9; Jn. 8:39.
- nGn. 9:4; Lv. 3:17; 7:26.
- oLv. 26:22; Dt. 32:24; 2 R. 17:25.
- pIs. 29:13.
- qHeb. amores en su boca. Sal. 78:36, 37; Is. 29:13; Mt. 13:22.
- r1 S. 3:20.