Éxodo

Versión Moderna 2025

32

1Mas como viese el pueblo que Moisés tardaba mucho en bajar del monte, reunióse el pueblo al rededor de Aarón, y le dijeron: ¡Levántate y haznos dioses que vayan delante de nosotros; que en cuanto a este Moisés, el varón que nos hizo subir de la tierra de Egipto, no sabemos qué se haya hecho de él!2Y díjoles Aarón: Quitad los pendientes que hay en las orejas de vuestras mujeres y de vuestros hijos y de vuestras hijas, y traédmelos.3Quitó pues todo el pueblo los pendientes de oro que tenían en las orejas, y los llevaron a Aarón.4Y él, tomándolos de mano de ellos, hizo del oro un becerro de fundición, y acabó de formarlo con un buril: y ellos dijeron: ¡Estos son tus dioses, oh Israel, que te hicieron subir de la tierra de Egipto!5Y viendo esto Aarón, edificó un altar delante del becerro; e hizo pregonar Aarón, diciendo: ¡Mañana será fiesta solemne a Jehová!6Por lo cual madrugaron al día siguiente, y ofrecieron holocaustos y presentaron sacrificios. Luego sentóse el pueblo a comer y a beber, y levantóse a ajuguetear.7Entonces Jehová habló a Moisés, diciendo: ¡Anda, baja; porque bse ha corrompido tu pueblo, que sacaste de la tierra de Egipto!

8Se han apartado presto del camino que yo les había prescrito; se han hecho un becerro de fundición, y se han postrado ante él, y le han ofrecido sacrificios, y de él han dicho: ¡Estos son tus dioses, oh Israel, que te han hecho subir de la tierra de Egipto!9Jehová dijo también a Moisés: Yo he observado a este pueblo, y he aquí que es pueblo de dura cerviz.10Y ahora, déjame, para que se encienda mi ira contra él y los consuma; y yo haré de ti una nación grande.11Entonces Moisés suplicó a Jehová su Dios, diciendo: ¿Para qué, oh Jehová, ha de encenderse tu ira contra tu pueblo, que tú sacaste de la tierra de Egipto con gran fortaleza y con mano poderosa?

12¿Por qué han de hablar los Egipcios, diciendo: Con malicia los sacó para matarlos en las montañas, y para destruirlos de sobre la faz de la tierra? ¡Vuélvete del ardor de tu ira, y carrepiéntete de este mal pensado contra tu pueblo!13Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel, siervos tuyos, a quienes por ti mismo juraste, y les dijiste: Multiplicaré vuestra simiente como las estrellas del cielo; y toda esta tierra que os tengo prometida, la daré a vuestra simiente, y ellos la heredarán para siempre.14Y darrepintióse Jehová del mal que pensaba hacer a su pueblo.15En seguida Moisés volvió el rostro y bajó del monte, con las dos tablas del Testimonio en su mano; tablas escritas por ambos lados; de esta y de esotra parte estaban escritas.

16Y las tablas eran obra de Dios, y la escritura era escritura de Dios, grabada sobre las tablas.17Y cuando Josué oyó la voz del pueblo que gritaba, dijo a Moisés: ¡Gritos de guerra hay en el campamento!18A lo que él respondió: No son gritos de evencedores, ni son gritos de fvencidos; voces de los que cantan son las que yo estoy oyendo.19Y fué así que cuando se acercó al campamento, y vió el becerro y las danzas, se encendió la ira de Moisés en términos que arrojó de su mano las tablas, y quebrólas al pie del monte.20Luego tomó el becerro que habían hecho, y lo quemó en fuego, y lo molió hasta reducirlo a polvo, el cual esparció sobre la superficie de las aguas, e hizo que los hijos de Israel lo bebiesen.21Entonces Moisés dijo a Aarón: ¿Qué te hizo este pueblo para que hayas traído sobre él tan gran pecado?

22A lo cual respondió Aarón: No se encienda la ira de mi señor. Tú conoces a este pueblo, y sabes que es propenso al mal.23Ellos pues me dijeron: Haznos dioses que vayan delante de nosotros; que en cuanto a este Moisés, el varón que nos hizo subir de la tierra de Egipto, no sabemos qué se haya hecho de él.24Y yo les dije: Cuantos tuvieren oro, quítenselo. Y ellos me lo dieron a mí; y lo eché en el fuego, y salió este becerro.25Y viendo Moisés que el pueblo estaba gdesenfrenado (pues Aarón les había dado rienda suelta, para que fuesen una irrisión en medio de sus contrarios),

26se puso Moisés a la puerta del campamento, y clamó: ¡Quienquiera que sea de parte de Jehová, venga a mí! Y se le reunieron todos los hijos de Leví.27Él entonces les dijo: Así dice Jehová, el Dios de Israel: Ponga cada cual su espada sobre el muslo, y pasad, y volved a pasar de puerta a puerta por entre el campamento, y matad, aunque sea cada uno a su hermano, y cada uno a su amigo, y cada uno a su pariente cercano.28Y lo hicieron así los hijos de Leví, conforme al dicho de Moisés; y cayeron del pueblo en aquel día como tres mil hombres.29Porque les había dicho Moisés: hConsagraos hoy a Jehová, aunque sea cada cual en su mismo hijo, o en su hermano; para que él os dé hoy su bendición.30Y aconteció al día siguiente que dijo Moisés al pueblo: ¡Vosotros habéis cometido un gran pecado! Ahora pues yo subiré a donde está Jehová; quizás ipodré conseguir la remisión de vuestro pecado.

31Volvió entonces Moisés a Jehová y dijo: ¡Ah Señor! este pueblo ha cometido un pecado enorme, haciéndose dioses de oro!

32Y ahora, si perdonares su pecado –; ¡mas si no, jbórrame a mí, te lo ruego, de tu libro que has escrito!33Pero Jehová respondió a Moisés: kAl que haya pecado contra mí, a éste borraré de mi libro.34Y ahora vé, conduce a este pueblo al lugar que te he dicho. He aquí que mi Ángel irá delante de tu faz; lmas en el día de mi visitación, visitaré sobre ellos su pecado.35En efecto hirió Jehová al pueblo porque habían hecho el becerro que hizo Aarón.
  • aGn. 26:8; 39:17; Nm. 25:1, 3; 1 Co. 10:7.
  • bDt. 9:12; Dn. 9:24; Os. 9:9; Jue. 2:19.
  • c=duélete.
  • dDt. 32:26; 2 S. 24:16; Jer. 18:8; Jl. 2:18; Jon. 3:10; 4:2.
  • eHeb. victoria.
  • fHeb. derrota.
  • g=desnudos. Heb. sueltos. Cp. 33:4, 5; 2 Cr. 28:19.
  • hDt. 33:9; Pr. 21:3; Zac. 13:3; Mt. 10:37.
  • i2 Cr. 30:18; Lc. 15:18.
  • jSal. 69:28; 56:8; Ro. 9:3; Fil. 4:3; Ap. 3:5; 22:19.
  • kLv. 23:30; Ez. 18:4.
  • lAm. 3:14; Ro. 2:5, 6.