Éxodo
Versión Moderna 2025
21
1Y estas son las leyes que pondrás delante de ellos:2Cuando comprares un siervo hebreo, seis años te servirá, mas al séptimo saldrá libre, gratuitamente.3Si hubiere entrado solo, solo saldrá; si marido de mujer, saldrá su mujer con él.4Si su amo le hubiere dado mujer, y ella le hubiere dado a luz hijos o hijas, la mujer y sus hijos serán de su amo, y él saldrá solo.5Mas si el siervo persistiese en decir: Amo a mi señor, y a mi mujer y a mis hijos, no saldré libre;6entonces su amo le hará llegar a aDios, y arrimándole a la puerta, o al poste de ella, su amo le horadará la oreja con una lesna; y él será siervo suyo para siempre.7Cuando alguno vendiere su hija por sierva, ella no saldrá como salen los siervos.8Si no agradare a su señor después que la haya desposado consigo, permitirá que sea redimida: no podrá venderla a gente de tierra extraña, después de haberla engañado.9Si la hubiere desposado con su hijo, hará con ella conforme a blo usual con las hijas.10Si tomare para sí otra mujer, no le disminuirá nada de su comida, ni de su vestido, ni de su cderecho matrimonial.11Mas si no quisiere hacer con ella estas tres cosas, entonces ella saldrá gratuitamente, sin drescate.12El que hiriere a un hombre de modo que muera, será muerto irremisiblemente.13Mas cuando no le armare asechanzas, sino que Dios le hiciere caer en su mano, en tal caso yo te señalaré lugar adonde habrá de huir.14Empero cuando alguno obrare con malicia contra su prójimo, matándole alevosamente, de mi mismo altar le quitarás para que muera.15El que pegare a su padre o a su madre, será muerto irremisiblemente.16El que hurtare una persona y la vendiere, o aun si fuere hallada en su epoder, será muerto irremisiblemente.17El que maldijere a su padre o a su madre, será muerto irremisiblemente.18Cuando riñeren dos hombres, y el uno hiriere al otro con piedra, o con el puño, y éste no muriere, pero cayere en cama;19si se levantare y anduviere fuera sobre su báculo, será flibre aquel que le hirió; le pagará empero el tiempo perdido, y hará que le curen completamente.20Cuando alguno hiriere a su siervo o a su sierva con palo, de modo que muera bajo su mano, gel muerto será vengado irremisiblemente.21Mas si durare un día o dos, no será vengado, por cuanto era su dinero.22Cuando riñeren hombres y uno de ellos diere un golpe a mujer preñada, de modo que aborte, sin que suceda daño, será ciertamente multado conforme a lo que impusiere el marido de la mujer, lo cual pagará según determinen los jueces.23Mas si resultase daño, darás vida por vida,24ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie,25quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe.26Si alguno hiriere el ojo de su siervo o el ojo de su sierva, y lo destruyere, le dejará ir libre a causa de su ojo.27Asimismo, si hiciere saltar un diente a su siervo o un diente a su sierva, le dejará ir libre a causa de su diente.28Cuando un buey acorneare a hombre o a mujer, de modo que muera, hserá apedreado irremisiblemente aquel buey, y no será comida su carne; mas el dueño del buey quedará absuelto.29Pero si el buey hubiere sido acorneador anteriormente, y se le hubiere notificado al dueño, y él no le hubiere encerrado, de modo que matare a hombre o a mujer, el buey será apedreado, mas el dueño también será muerto.30Si le fuere impuesto rescate, pagará por la redención de su vida conforme a todo lo que le fuere impuesto.31Sea que haya acorneado a hijo, sea que haya acorneado a hija, conforme a esta sentencia se hará con él.32Si el buey acorneare a un siervo o a una sierva, el dueño pagará treinta siclos de plata al amo de ellos, y el buey será apedreado.33Cuando alguno destapare un pozo, o cuando alguno cavare un pozo y no lo tapare, si cayere en él algún buey o asno,34el dueño del pozo hará restitución; pagará dinero al dueño de ellos; y el animal muerto será suyo.35Si el buey de alguno hiriere al buey de otro, de modo que muera, venderán el buey vivo y dividirán el dinero entre los dos, y también partirán el buey muerto.36Mas si fué notorio que el buey era acorneador anteriormente, y su dueño no le encerró, sin falta hará la restitución, buey por buey; y el animal muerto será suyo.