Ester

Versión Moderna 2025

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1En aquel día el rey Asuero dió a la reina Ester la casa de Hamán, adversario de los Judíos. Mardoqueo también vino delante del rey, porque Ester le había dicho al rey lo que él era para ella.2Entonces el rey tomó su aanillo de sellar, que le había quitado a Hamán, y lo dió a Mardoqueo: y Ester puso a Mardoqueo sobre la casa de Hamán.3De nuevo Ester volvió a hablar delante del rey, y cayó ante sus pies llorando, y rogándole que frustrara la malicia de Hamán agagueo, y su designio que había tramado contra los Judíos.

4Y extendió el rey hacia Ester el cetro de oro; por lo cual levantóse Ester, y se puso en pie delante del rey;5y dijo: Si al rey le place, y si yo he hallado gracia en sus ojos, y si la propuesta pareciere acertada al rey, escríbase revocando las cartas que autorizan el designio de Hamán hijo de Hamedata, agagueo, las cuales él escribió para destruir a todos los Judíos que están en todas las provincias del rey;6porque ¿cómo podré yo ver el mal que ha de sobrevenir a mi pueblo? ¿y cómo podré ver la destrucción de mi parentela?7Entonces respondió el rey Asuero a la reina Ester y a Mardoqueo judío: bHe aquí que he dado la casa de Hamán a Ester, y a él mismo le he colgado en una horca, por haber extendido su mano contra los Judíos.8Escribid vosotros pues a los Judíos, como bien os pareciere, en el nombre del rey, y sellad las cartas con el anillo del rey; porque cualquiera escritura que está escrita en nombre del rey, y sellada con el anillo del rey, no se puede revocar.9Por lo cual fueron llamados los secretarios del rey en ese tiempo, en el mes tercero, es decir, el mes de Siván, en el día veinte y tres del mismo; y se escribieron cartas conforme a todo lo que mandó Mardoqueo a los Judíos, y a los csátrapas, y a los gobernadores, y a los príncipes de las provincias que había desde la India hasta la Etiopía, ciento veinte y siete provincias; a cada provincia según su escritura, y a cada pueblo según su lengua; a los Judíos también conforme a su escritura y su lengua.

10Escribió pues Mardoqueo en nombre del rey Asuero, y lo selló con el anillo del rey; y envió las cartas por mano de correos en caballos, y de los que cabalgaron en corceles, y en mulos, hijos de yeguas;11a este efecto: Que había concedido el rey a los Judíos, que en cada ciudad se juntasen y se pusiesen sobre la defensa de sus vidas, destruyendo, matando y exterminando toda la fuerza armada del pueblo y provincia que les acometiese, inclusos los niños y las mujeres; y dque saqueasen sus bienes,12en un mismo día en todas las provincias del rey Asuero; es a saber, el trece del mes duodécimo, que es el mes de Adar.13Copia de la escritura que había de darse como edicto en cada una de las provincias, fué publicada a todos los pueblos; y esto a fin de que los Judíos estuviesen apercibidos para aquel día, a vengarse de sus enemigos.14Los correos pues, cabalgando en corceles y mulos, partieron, apremiados y urgidos por la orden del rey: y el edicto fué dado en Susán, ciudad metrópoli.15Y Mardoqueo salió de la presencia del rey, con traje real de jacinto y blanco, con una gran corona de oro y con un manto de lino fino blanco y de púrpura; y la ciudad de Susán era etoda alborozo y regocijo.

16Para los Judíos había luz y regocijo y alegría y honra.17Y en cada una de las provincias, y en cada una de las ciudades, dondequiera que llegaba la orden del rey y su edicto, tuvieron los Judíos regocijo y alegría, banquete y día bueno. Y muchos de entre los pueblos de la tierra se hicieron Judíos; porque el temor de los Judíos había caído sobre ellos.
  • aCp. 3:10; Gn. 41:42.
  • bPr. 13:22.
  • cEsd. 8:36.
  • dComp. 9:10, 15-16.
  • eCp. 3:15.