Ester

Versión Moderna 2025

4

1Y cuando supo Mardoqueo lo que había sido hecho, arasgó Mardoqueo sus vestidos, y bvistióse de saco y de ceniza; y salió por medio de la ciudad, clamando con grande y amargo clamor.2Y vino hasta delante de la puerta del rey; porque nadie podía entrar dentro de la puerta del rey vestido de saco.3Y en cada una de las provincias, dondequiera que llegaba la orden del rey y su decreto, hubo entre los Judíos lamentación grande, y ayuno, y lloro, y plañido; y muchos se acostaron en saco y ceniza.4Y vinieron las doncellas de Ester y sus eunucos, y se lo contaron; de lo cual tuvo la reina mucho pesar; y envió vestidos, para vestir a Mardoqueo y quitarle su saco: mas él no los admitió.5Entonces Ester llamó a Hatac, uno de los eunucos del rey que él había designado para asistirla, y le dió encargo respecto de Mardoqueo, para que se informase de qué era aquello, y con qué motivo él hacía esto.6Salió pues Hatac a donde estaba Mardoqueo, en la plaza de la ciudad, que caía al frente de la puerta del rey;7y Mardoqueo le impuso de todo lo que había acontecido, junto con una declaración explícita del dinero que Hamán había prometido pagar al erario del rey, en orden a los Judíos, para poderlos destruir.8Dióle también copia del escrito de la ley que se había promulgado en Susán para exterminarlos; a fin de que la mostrase a Ester, y la impusiese de todo aquello, y para que le encargase que entrara a donde estaba el rey, para pedirle que tuviese compasión, y para hacer súplica a favor de su pueblo.9Luego entró Hatac, y refirió a Ester las palabras de Mardoqueo.10Entonces respondió Ester a Hatac, y mandóle decir a Mardoqueo:

11Todos los siervos del rey, y la gente de las provincias del rey, muy bien saben que cualquiera hombre o mujer que entrare a donde está el rey, en el atrio de más adentro, sin que fuese llamado, cuna sola es la ley respecto de él, a saber, que sea muerto; salvo aquel a quien el rey le extendiere el cetro de oro para que viva: mas yo no he sido llamada para que entre al rey en estos treinta días.12Refirieron pues a Mardoqueo las palabras de Ester.13Entonces dijo Mardoqueo que devolviesen esta respuesta a Ester: No te imagines dentro de tu alma que tú escaparás en la casa del rey más que cualquier otro de los Judíos:14porque si por causa alguna tú callares en este tiempo, se levantará respiro y libertad para los Judíos de algún otro lugar, ¡mas tú y la casa de tu padre pereceréis! y ¡quién sabe si no fué para una ocasión como ésta que tú has llegado al reino!15Entonces Ester mandó dar esta respuesta a Mardoqueo:

16Anda, junta a todos los judíos, cuantos se hallen en Susán; y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche ni día; yo también y mis doncellas ayunaremos del mismo modo, y así entraré a donde está el rey, aunque no sea conforme a la ley; ¡y dsi perezco, perezca!17Mardoqueo pues pasó alrededor, e hizo según todo lo que le había ordenado Ester.
  • aGn. 44:13.
  • b1 R. 20:31, 38, 41; Job 2:8; Jer. 6:26; Dn. 9:3.
  • cDn. 2:9.
  • dGn. 43:14.