Esdras

Versión Moderna 2025

9

1Y acabadas estas cosas, acudieron a mí los príncipes, diciendo: No se han separado el pueblo de Israel y los sacerdotes y los levitas de los pueblos de estas tierras, sino que hacen conforme a las abominaciones de ellos; a saber, de los Cananeos, los Heteos, los Perezeos, los Jebuseos, los Ammonitas, los Moabitas, los Egipcios y los Amorreos;2porque han tomado de las hijas de ellos mujeres para sí y para sus hijos; y así ael linaje santo se ha mezclado con los pueblos de estas tierras: y la mano de los príncipes y de los magistrados ha sido la principal en esta prevaricación.3Y cuando oí esto, rasgué mis vestidos y mi manto, y arranqué los cabellos de mí cabeza y de mi barba, y sentéme atónito.

4También se juntaron conmigo todos los que temblaron por las palabras del Dios de Israel, a causa de la prevaricación de los del cautiverio; y quedé sentado atónito hasta la ofrenda de la tarde.5Y al tiempo del bsacrificio de la tarde, me levanté de mi aflicción, y rasgados mis vestidos y mi manto, caí sobre mis rodillas, y extendiendo mis manos hacia Jehová mi Dios,6le dije: ¡Oh Dios mío, yo me avergüenzo, y muy lleno de confusión estoy para poder levantar, oh Dios mío, mi rostro a ti; porque nuestras iniquidades se han aumentado sobre nuestra cabeza, y nuestros delitos han crecido hasta el cielo!7Desde los días de nuestros padres hemos estado en gran delito hasta el día de hoy; y a causa de nuestras iniquidades, nosotros, nuestros reyes y nuestros sacerdotes hemos sido entregados en manos de los reyes de las tierras, a la espada, al cautiverio, al saqueo y a vergüenza de rostro, como sucede hoy.8Y ahora por un breve momento ha habido favor de parte de Jehová nuestro Dios, para dejarnos un resto que escape, y para darnos un clavo cen su Lugar Santo; para iluminarnos nuestro Dios los ojos, y para concedernos un pequeño avivamiento en nuestra servidumbre;9porque siervos somos. Sin embargo, en nuestra servidumbre no nos ha desamparado nuestro Dios, sino que nos ha extendido su misericordia delante de los reyes de Persia, para dvolver a darnos vida, para hacer levantar la Casa de nuestro Dios, y restaurar sus ruinas, y para darnos un vallado en Judá y Jerusalén.10Pero ahora, oh Dios nuestro, ¿qué podremos decir después de esto? porque hemos abandonado tus mandamientos,

11que prescribiste por medio de tus siervos los profetas, diciendo: eLa tierra adonde vais a entrar a fin de poseerla, es una tierra impura, a causa de la impureza de los pueblos de las tierras, y a causa de las abominaciones de que la han henchido de cabo a cabo, con sus inmundicias:12ahora pues no habéis de dar vuestras hijas a los hijos de ellos, ni tomaréis sus hijas para vuestros hijos; ni ftendréis consorcio con ellos, procurando su paz y su prosperidad, para siempre; para que seais fuertes, y comáis del bien de la tierra, y la dejéis como herencia a vuestros hijos para siempre.13Y después de todo lo que nos ha sobrevenido, a causa de nuestras malas obras y de nuestro gran delito, visto que tú, oh Dios nuestro, nos has castigado gmenos de lo que nuestras iniquidades han merecido, y nos has dado salvamento como este,14¿hemos de hvolver a quebrantar tus mandamientos, y a contraer matrimonios con los pueblos que cometen estas abominaciones? ¿No te indignarías contra nosotros, en términos de acabar con nosotros, sin dejarnos resto, ni quien escape?15¡Oh Jehová, el Dios de Israel, tú eres justo! pues que nosotros quedamos un resto que ha escapado, como hoy se ve. ¡Henos aquí delante de ti ien nuestros delitos; pues no hay quien pueda estar en pie delante de ti a causa de esto!
  • aVer. 10; 2 Co. 6:14.
  • bHch. 3:1; Sal. 141:2; Ex. 29:39; 1 R. 18:36.
  • cEx. 38:20; Is. 22:23.
  • dVer. 8; Sal. 85:6.
  • eEx. 23:32.
  • fDt. 23:6; Pr. 13:22; 20:7.
  • gJob 11:6.
  • hJn. 5:14; 2 P. 2:20, 21.
  • iRo. 8:19; 1 Co. 15:17; Sal. 130:3.