Eclesiastés

Versión Moderna 2025

5

1Guarda tu pie acuando entres en la Casa de Dios, y acércate para escuchar su voluntad, más bien que para ofrecer el sacrificio de los insensatos, porque ellos no saben que hacen mal.2No hables temerariamente con tu boca, y no se apresure tu corazón a proferir cualquiera cosa delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra: por tanto bsean pocas tus palabras.3Porque los sueños vienen con la multitud de los negocios, y la voz del insensato, con multitud de palabras.4Cuando chicieres voto a Dios, no dilates en cumplirlo; porque él no se complace en los insensatos: dcumple pues lo que has prometido.5Mejor te será el no hacer votos, que el hacerlos y no cumplirlos.6No permitas que tu boca haga pecar a tu carne; eni digas en presencia del ángel que fué un yerro. Pues ¿por qué ha de enojarse Dios a causa de tu voz, y destruir la obra de tus manos?7Porque así sucede con la multitud de ensueños y de vanidades, y las muchas palabras: pero teme tú a Dios.8Si vieres la opresión de los pobres, y la perversión de juicio y de justicia en alguna provincia, no te turbes a causa de esto; porque sobre fel alto otro más alto vigila, y sobre ellos, el Altísimo.

9Y además, el provecho de la tierra ges para todos; el rey mismo es servido del campo.10El que ama el dinero nunca se saciará del dinero; ni quien ama la abundancia de los productos del campo. ¡Esto también es vanidad!

11Cuando se aumentan los bienes, se aumentan también aquellos que los comen: ¿qué provecho hay pues para el dueño de ellos, sino tan sólo el verlos con sus ojos?12Dulce es el sueño del trabajador, sea que coma poco o mucho; pero la abundancia del rico no le concede tranquilidad para dormir.13Hay un mal muy grave que he visto debajo del sol, a saber, las riquezas guardadas por su dueño para perjuicio de sí mismo:

14y aquellas riquezas se pierden por algún suceso malo; mientras tanto él engendra un hijo; y no le queda cosa alguna en su mano.15Como salió hde las entrañas de su madre, así desnudo volverá a ir lo mismo que vino, sin tomar consigo cosa alguna, como fruto de su trabajo, que pueda llevar en su mano.16Y este también es un mal muy grave, el que justamente como vino, así mismo tenga que ir. ¿Qué provecho pues le queda a aquel que ha itrabajado por alcanzar el viento?17jCome también en tinieblas todos sus días, y se enfada mucho, y tiene sus pesares y sus enojos.18He aquí lo que he visto yo: Es bueno y kpropio que el hombre coma y beba, y que disfrute de bien en todo su trabajo con que se afana debajo del sol, el corto número de los días que le conceda Dios; porque esto es su porción.19Asimismo respecto de cualquier hombre a quien Dios le ha dado riquezas y haberes, y le ha concedido la facultad de gozar de ellos, y de tomar su porción, y de alegrarse en sus labores; esto es un don de Dios.20Porque no se acordará mucho de los días pasados de su vida; puesto que Dios le habrá respondido con el gozo de su corazón.
  • aEx. 3:5; Is. 1:12; 1 S. 15:22; Sal. 50:8; Pr. 15:8; 21:27; Os. 6:6.
  • bPr. 10:19; Mt. 6:7.
  • cNm. 30:2; Dt. 23:21-23; Sal. 50:14; 76:11.
  • dSal. 66:33; Pr. 20:25; Hch. 5:4.
  • e1 Co. 11:10.
  • fSal. 12:5; 58:11; 82:1; Sal. 139.
  • gPr. 13:23.
  • hJob 1:21; Sal. 49:17; 1 Ti. 6:7.
  • iPr. 11:29.
  • jSal. 127:2.
  • kHeb. hermoso. 1 Ti. 6:17.