Daniel

Versión Moderna 2025

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1Pareció bien a Darío constituir asobre el reino ciento veinte sátrapas, que estuviesen en todo el reino;2y sobre ellos tres presidentes, de los cuales Daniel era uno, a quienes los sátrapas diesen cuenta, para que el rey no recibiese perjuicio.3Entonces este Daniel vino a ser el superior de los presidentes y sátrapas, por cuanto había en él un espíritu preeminente; y pensaba el rey ponerle sobre todo el reino.4bCon lo cual los presidentes y los sátrapas hicieron lo posible por hallar algún pretexto contra cDaniel en lo relativo al reino; mas ningún pretexto ni falta pudieron hallar, por cuanto era fiel, y ningún yerro ni falta fueron hallados en él.5Entonces aquellos hombres decían entre sí: No hallaremos contra este Daniel ningún pretexto, si no lo halláremos contra él en lo que toca a la ley de su Dios.6Por lo cual estos presidentes y sátrapas se reunieron atropelladamente al rededor del rey, y le hablaron de esta manera: ¡Rey Darío, vive para siempre!7Todos los presidentes del reino, los gobernadores y los sátrapas, los consejeros y los prefectos han tomado el acuerdo de establecer un edicto real, y de hacer un entredicho fortísimo, al efecto que todo aquel que hiciere petición a cualquier dios u hombre, por espacio de treinta días, como no sea a ti, oh rey, sea echado en el foso de los leones.8Ahora pues, oh rey, establece el entredicho y firma la escritura, para que no se pueda mudar, conforme a la dley de los Medos y Persas, que no puede abrogarse.9En efecto, el rey Darío firmó la escritura y el entredicho.10Entonces Daniel, cuando supo que la escritura estaba firmada, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara alta ehacia Jerusalén, ftres veces al día se hincaba de rodillas, y oraba y hacía confesión delante de su Dios, como antes acostumbraba hacerlo.

11Al punto aquellos hombres se reunieron atropelladamente, y hallaron a Daniel haciendo petición y pidiendo misericordias ante su Dios.12Luego se llegaron y hablaron delante del rey acerca del entredicho real diciendo: ¿No firmaste tú un entredicho al efecto que todo hombre que hiciere petición a cualquier dios u hombre, por espacio de treinta días, como no sea a ti, oh rey, fuese echado en el foso de los leones? Respondió el rey y dijo: Verdad es, conforme a la ley de los Medos y Persas, que no se puede abrogar.13Ellos entonces respondieron y dijeron delante del rey: Aquel Daniel que es de los hijos de la cautividad de Judá, gno hace caso de ti, oh rey, ni del entredicho que has firmado, sino que hace su petición tres veces al día.14Entonces el rey, cuando oyó esto, fué hsumamente indignado, y puso su corazón sobre Daniel para librarle; y hasta ponerse el sol se esforzaba por salvarle.15Aquellos hombres entonces se reunieron atropelladamente alrededor del rey, y dijeron al rey: ¡Sabe, oh rey, que es ley de los Medos y Persas que ningún entredicho ni ordenanza que el rey haya establecido, se puede mudar!16El rey pues dió orden, y trajeron a Daniel y le echaron en el foso de los leones; pero respondió el rey y dijo a Daniel: ¡Tu Dios, a quien tú sirves de continuo, él mismo te librará!17iY fué traída una piedra y puesta sobre la puerta del foso; y el rey jla selló con su propio anillo, y con el anillo de sus grandes, para que no quedase frustrado el propósito respecto de Daniel.18Entonces el rey se fué a su palacio, y pasó la noche ayunando, y no permitió que las bailarinas entrasen delante de él: también el sueño se huyó de él.

19Entonces el rey se levantó al rayar el alba, y fué a toda prisa al foso de los leones;20y al llegar cerca del foso, llamó a Daniel con voz lastimera; y hablando el rey, dijo a Daniel: ¡Oh Daniel, siervo del Dios vivo!, ¿ha podido tu Dios, a quien tú sirves de continuo, librarte de los leones?21Entonces Daniel dijo al rey: ¡Oh rey, vive para siempre!22Mi Dios ha enviado su ángel, y ha kcerrado la boca de los leones, de modo que no me han hecho mal alguno; por lo mismo que delante de él la inocencia fué hallada en mí; asimismo delante de ti, oh rey, ningún mal he hecho.23Entonces el rey se alegró de ello en gran manera, y mandó sacar a Daniel del foso. En efecto fué sacado Daniel del foso; y ninguna lesión fué hallada en él; porque había confiado en su Dios.24Luego el rey dió orden, y trajeron a aquellos hombres que habían lpuesto acusación contra Daniel, y los echaron en el foso de los leones, a ellos, a msus hijos y a sus mujeres. Y aún no habían llegado al suelo del foso, cuando los leones se apoderaron de ellos y quebrantaron todos sus huesos.25Entonces el rey Darío escribió a ntodos los pueblos, naciones y lenguas, que habitan en toda la tierra: Paz os sea multiplicada.

26De mi parte se establece decreto, que en todo el dominio de mi reino todos teman y ose llenen de pavor delante del Dios de Daniel; porque él es el Dios vivo y que permanece para siempre; cuyo reino nunca será destruído, y su dominio permanece hasta el fin.27Él salva y él libra; él también hace señales y maravillas en el cielo y en la tierra; el cual ha librado a Daniel del poder de los leones.28Y este Daniel prosperó en el reinado de Darío, y en el reinado de pCiro el persa.
  • aEst. 1:1.
  • bEc. 4:4.
  • cEz. 14:14; 28:3; Zac. 9:2; Tit. 2:8.
  • dEst. 1:19; 8:8.
  • e1 R. 8:44-48; Sal. 5:7; Jon. 2:4.
  • fSal. 55:17; Hch. 2:1, 2; 10:9.
  • gCp. 3:12.
  • hMr. 6:26.
  • iLm. 3:53.
  • jMt. 27:66.
  • kHe. 11:33.
  • lCp. 3:8; Dt. 19:19.
  • mDt. 24:16; 2 R. 14:6; Est. 9:7.
  • nCp. 4:1.
  • oSal. 99:1.
  • pEsd. 1:1, 2.