Daniel
Versión Moderna 2025
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1Y en el año segundo del reinado de Nabucodonosor, tuvo Nabucodonosor sueños; y su espíritu afué perturbado, de modo que bno pudo dormir.2Entonces mandó el rey cllamar a los magos, y a los encantadores, y a los hechiceros, y a los caldeos, para que manifestasen al rey sus sueños: ellos pues acudieron, y se presentaron delante del rey.3Y el rey les dijo: He tenido un sueño, y mi espíritu está perturbado con ansia de entender el sueño.4Entonces hablaron los caldeos al rey en siriaco, diciendo: d¡Oh rey, vive para siempre! Refiere el sueño a tus siervos, y nosotros manifestaremos la interpretación.5El rey respondió y dijo a los caldeos: Es cosa resuelta de mi parte, que si no me hacéis conocer el sueño y su interpretación, eseréis hechos trozos, y vuestras casas serán convertidas en muladar.6Pero si me mostrareis el sueño con su interpretación, recibiréis de mi parte dones y premios y grande honra: por tanto mostradme el sueño con su interpretación.7Ellos respondieron por segunda vez, y dijeron: Refiera el rey el sueño a sus siervos, y nosotros mostraremos la interpretación.8Respondió el rey y dijo: Yo entiendo con seguridad que vosotros queréis poner dilaciones, por lo mismo que veis que es cosa resuelta de mi parte.9Por lo cual si no me mostráis el sueño, fun solo edicto hay para vosotros. Porque queréis preparar palabras engañosas y perversas, para decirlas delante de mí, hasta que se mude el tiempo. Por tanto decidme el sueño, y sabré que podéis mostrarme la interpretación.10Respondieron los caldeos delante del rey, y dijeron: No hay hombre sobre la tierra que pueda mostrar el asunto del rey; por lo cual ningún rey, por grande y poderoso que sea, jamás ha demandado semejante cosa de ningún mago, o encantador, o caldeo.11También es muy ardua la cosa que demanda el rey, y no hay otro alguno que pueda mostrar el asunto del rey, fuera de los dioses, cuya morada no es con los mortales.12Por esta causa el rey se enfureció, y estalló en grande ira, mandando destruir a todos los sabios de Babilonia.13Y salió el edicto; y los sabios eran llevados a la muerte; buscaban también a Daniel y a sus compañeros para matarlos.14Entonces Daniel respondió avisada y prudentemente a Arioc, capitán de la guardia real, que había salido a matar a los sabios de Babilonia;15respondió pues, y dijo a Arioc, capitán de la guardia del rey: ¿Por qué causa es tan urgente este decreto de parte del rey? Entonces Arioc enteró a Daniel del asunto.16Daniel pues entró, y pidió al rey que le señalase plazo, y que él mostraría al rey la interpretación.17Entonces Daniel fué a su casa; y contó el caso a Ananías, Misael y Azarías, compañeros suyos;18gy les dijo que pidiesen misericordias de parte del Dios del cielo en cuanto a este secreto, a fin de que no destruyesen a Daniel y sus compañeros con los demás de los sabios de Babilonia.19Entonces fué revelado el secreto a Daniel, en una hvisión de la noche. Daniel entonces bendijo al Dios del cielo:20habló Daniel, diciendo: i¡Sea el nombre de Dios bendito desde la eternidad y hasta la eternidad; porque suya es la sabiduría y el poder!21Asimismo él muda jlos tiempos y los plazos; él kquita los reyes, y establece los reyes; él da sabiduría a los sabios, y ciencia a los que poseen inteligencia.22lÉl revela las cosas profundas y escondidas; mél conoce lo que está en tinieblas; y la luz mora con él.23¡A ti, oh Dios de mis padres, doy gracias y te alabo, por cuanto me has dado sabiduría y fortaleza; y porque ahora me has hecho saber nlo que te pedimos; pues que nos has dado a conocer el asunto del rey!24Por tanto fué Daniel a Arioc, a quien había comisionado el rey para destruir a los sabios de Babilonia: entró, y así le dijo: ¡No mates a los sabios de Babilonia! ¡llévame delante de la presencia del rey, y yo le mostraré al rey la interpretación!25Entonces Arioc se dió prisa para llevar a Daniel delante del rey; y así le dijo: He hallado un hombre de los cautivos de Judá, que podrá mostrar la interpretación al rey.26Respondió el rey, y dijo a Daniel, cuyo nombre era Beltsasar: ¿Es cierto que puedes hacerme conocer el sueño que he visto, y su interpretación?27Respondió Daniel delante del rey, y dijo: El secreto que el rey ha demandado no pueden los sabios, ni los encantadores, ni los magos, ni los astrólogos mostrarlo al rey:28ohay empero un Dios en el cielo que revela los secretos, el cual hace conocer al rey Nabucodonosor lo que ha de ser en los tiempos venideros. Tu sueño, y las visiones de tu cabeza sobre tu cama, eran estos:29En cuanto a ti, oh rey, estando en tu cama, tus pensamientos discurrieron sobre lo que había de ser en lo porvenir; y el que revela los secretos te hace saber lo que ha de ser.30pMas en cuanto a mí, no por sabiduría que haya en mí más que en todos los demás vivientes, me ha sido revelado este secreto, sino a fin de que se haga conocer la interpretación al rey, y para que sepas los pensamientos de tu corazón.31Tú, oh rey, estabas mirando, y ¡he aquí una imagen colosal! Esta imagen, que era grande y de sobresaliente magnificencia, estaba en pie enfrente de ti; y su aspecto era asombroso.32En cuanto a esta imagen, su cabeza era de oro fino; sus pechos y sus brazos de plata; su vientre y sus muslos de bronce;33sus piernas de hierro; sus pies en parte de hierro, y en parte de barro.34Tú la mirabas, hasta que qfué cortada una piedra (pero rno con mano de hombre), la cual hirió la imagen en los pies, que eran de hierro y de barro, y los desmenuzó.35Entonces fueron desmenuzados juntamente el hierro, el barro, el bronce, la plata, y el oro; los cuales se tornaron scomo el tamo de las eras de verano; y se los llevó el viento, de manera que nunca más fué hallado el lugar de ellos; pero la piedra que hirió la imagen vino a ser una tgran montaña, que llenó toda la tierra.36Este fué el sueño; su interpretación también diremos delante del rey.37Tú, oh rey, eres urey de reyes, a quien el Dios del cielo ha dado el reino, el poder, la fortaleza y la gloria;38de modo que dondequiera que vhabitan los hijos de los hombres, las bestias del campo y las aves del cielo, él lo ha dado todo en tu mano, y a ti te ha hecho señorear a todos ellos. Tú eres esa cabeza de oro.39Y después de ti, se levantará otro reino inferior a ti; y otro tercer reino de bronce, que se enseñoreará de toda la tierra.40Y el cuarto reino será fuerte como el hierro, por lo mismo que el hierro lo desmenuza y lo pulveriza todo; porque como el hierro que quebranta todas las cosas, así él desmenuzará y quebrantará.41Y como viste que los pies y los dedos eran en parte barro de alfarero y en parte hierro, el reino será dividido entre sí: pero habrá en él de la fortaleza del hierro, por lo mismo que viste que hierro iba mezclado con el barro gredoso.42Y como los dedos de los pies eran en parte de hierro, y en parte de barro, así por una parte el reino será fuerte, y por otra parte endeble.43Asimismo como viste el hierro mezclado con barro gredoso, así las dos partes se mezclarán con la simiente humana; mas no se unirá una parte con la otra; del mismo modo que el hierro no se mezcla con el barro.44Empero en los días de aquellos reyes, el Dios del cielo establecerá wun reino que nunca jamás será destruído, y el reino no será dejado a otro pueblo, sino que xdesmenuzará y acabará con todos aquellos reinos, en tanto que él mismo permanecerá para todos los siglos;45así como viste que de la montaña fué cortada una piedra (mas no con mano de hombre) que desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro. El gran Dios hace saber al rey lo que ha de ser en lo porvenir; y es cierto el sueño, y fiel la interpretación.46Entonces el rey Nabucodonosor cayó sobre su rostro, ypostrándose delante de Daniel; y mandó que se le ofreciesen oblaciones y olores aromáticos.47También el rey respondió a Daniel, y dijo: ¡Es verdad que vuestro Dios es Dios de los dioses, y Señor de los señores, y revelador de secretos; visto que tú has podido revelar este secreto!48Entonces el rey hizo engrandecer a Daniel, y le dió muchos y grandes dones, y le constituyó gobernador de toda la provincia de Babilonia, y gran príncipe sobre todos los sabios de Babilonia.49Daniel entonces pidió al rey, y éste nombró sobre los negocios de la provincia de Babilonia a Sadrac, Mesac y Abed-nego. Pero Daniel permanecía en la corte del rey.
- aHeb. le dió golpes de martillo. Gn. 41:8.
- bEst. 6:1.
- cGn. 41:8; Ex. 7:11.
- d1 R. 1:31.
- e2 R. 10:27; Esd. 6:11.
- fEst. 4:11.
- gMt. 18:19.
- hNm. 12:6; Job 33:15, 16.
- iSal. 113:2; 115:18; Jer. 32:19.
- j1 Cr. 29:30; Est. 1:13.
- kJob 12:18; Sal. 75:6, 7; Jer. 27:5.
- lJob 12:22; Sal. 25:14.
- mSal. 139:11; He. 4:13.
- nStg. 1:5.
- oGn. 40:8; 41:16; 49:1; Am. 4:13.
- pHch. 3:12.
- qVer. 45.
- rCp. 8:25; Zac. 4:6; 2 Co. 5:1; He. 9:24.
- sSal. 1:4; 37:10, 36; Os. 13:3.
- tIs. 2:2, 3; Sal. 80:9.
- uEsd. 7:12; Is. 47:5; Ez. 26:7.
- vJer. 27:6.
- wMi. 4:7; Lc. 1:32, 33.
- xSal. 2:9; Is. 60:12; 1 Co. 15:24.
- y2 S. 9:6; 14:22; Hch. 10:25.