Cantar de los Cantares
Versión Moderna 2025
7
1«¡Cuán hermosas son las pisadas de tus pies en sandalias, oh hija de príncipe! Los contornos de tus acaderas son como joyas, obra de manos de hábil artífice;2tu bcintura, como un tazón elegantemente torneado, donde nunca falta vino bien sazonado; ctu cuerpo, como dmontón de trigo erevestido de azucenas;3tus dos pechos como mellizas de gacela;4tu cuello como una torre de marfil; tus ojos como los estanques de fHesbón, junto a la puerta de gBat-rabbim; tu nariz como la torre del Líbano, que mira hacia Damasco.5Tu cabeza posa sobre ti como el Carmelo; y tu suelta cabellera es lustrosa como la púrpura: ¡un rey está preso en tus trenzas!6¡Cuán hermosa y cuán dulce eres, oh amada mía, entre todas las delicias!7Esa tu talla es parecida a la palma, y tus pechos son como racimos de uvas.8Subiré, digo para mí, en la palma, asiré las ramas de ella; ¡sean pues tus pechos como los racimos de la vid; la fragancia de tu aliento como de manzanas,9y tu paladar como el mejor vino que fluye para mi amado, y que se desliza suavemente por los labios de los dormidos!10h¡Yo soy de mi amado, y su cariño es para mí!11¡Ven, amado mío, salgamos al campo; alojémonos en las aldeas;12y, madrugando para salir a las viñas, veamos si las vides han brotado y están en cierne; si los ganados han echado sus flores: allí te daré mis icaricias!13¡Las jmandrágoras despiden su fragancia, y junto a nuestras puertas están toda suerte de frutas exquisitas, tanto nuevas como añejas, que tengo guardadas para ti, oh amado mío!»