Apocalipsis

Versión Moderna 2025

9

1Y el quinto ángel tocó la trompeta: y ví una aestrella que había caído del cielo a la tierra; y le fué dada la llave del pozo del abismo.2Y abrió bel pozo del abismo; y subió humo del pozo, como el humo de un gran horno; y fueron entenebrecidos el sol y el aire, a causa del humo del pozo.3Y del humo salieron langostas sobre la tierra; y les fué dado poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra.4Y se les dijo que no dañasen la hierba de la tierra, ni ninguna cosa verde, ni árbol alguno, sino solamente a aquellos hombres que no tenían cel sello de Dios en sus frentes.5Y les fué permitido, no que matasen a los hombres, sino que los atormentasen cinco meses; y su tormento era como el tormento dque causa el escorpión cuando hiere a un hombre.6Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, y no la podrán hallar; y desearán morir, y la muerte huirá de ellos.7Y las eformas de las langostas eran parecidas a caballos aparejados para la batalla; y sobre sus cabezas tenían unas como coronas, al parecer de oro; y sus caras eran como caras de hombres.8Y tenían cabello como cabello de mujeres; y eran fsus dientes como de leones.9Y tenían corazas, como si fuesen corazas de hierro; y el estruendo de sus alas era gcomo el estruendo de carros y de muchos caballos, que se lanzan al combate.10Y tenían colas parecidas a los escorpiones, y aguijones; y en sus colas era su poder para hacer daño a los hombres cinco meses.11Y tenían sobre sí, como rey, al ángel del pozo del abismo: su nombre en hebreo es hAbaddón, y en griego tiene nombre de iApolión.12El primer ay pasó ya; he aquí que siguen dos ayes jtodavía.

13Y el sexto ángel tocó la trompeta: y oí una voz de entre los cuernos del altar de oro, que está delante de Dios,

14que decía al sexto ángel que tenía la trompeta: Suelta los cuatro ángeles que están en prisiones, junto al gran río Eufrates.15Y fueron soltados los cuatro ángeles, los cuales habían sido preparados para la hora, y día, y mes, y año, para matar la tercera parte de los hombres.16Y la cuenta de los ejércitos de los de a caballo fué de kdoscientos millones: yo oí el número de ellos.17Y así ví los caballos en la visión, y a los que estaban sentados sobre ellos, los cuales tenían corazas de fuego, y de jacinto, y de azufre; y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones; y de sus bocas salían fuego y humo y azufre.18Por medio de estas tres plagas fué muerta la tercera parte de los hombres; es decir, por el fuego y el humo y el azufre que salían de las bocas de ellos.19Pues que el poder de los caballos en su boca está, y en sus colas; porque sus colas son parecidas a serpientes, y tienen cabezas; y con éstas hacen daño.20Y el residuo de los hombres, los que no fueron muertos con estas plagas, no se arrepintieron de las obras de sus manos, lpara dejar el culto de los mdemonios, con los ídolos de oro, y de plata, y de bronce, y de piedra, y de palo; los cuales no pueden ni ver, ni oír, ni andar;21ni tampoco se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus hurtos.
  • aCp. 8:10; Is. 14:12; Lc. 10:18.
  • bCp. 17:8; 20:1; Lc. 8:31.
  • cCp. 7:3, 4.
  • dGr. del escorpión.
  • eGr. semejanzas.
  • fJl. 1:6.
  • gJl. 2:5-7.
  • hHeb. destrucción. Job 28:22.
  • iGr. Destruidor.
  • jGr. después de estas cosas. Cp. 1:19; 4:1.
  • kGr. dos diez millares de diez millares.
  • lGr. para que no diesen culto.
  • m=espíritus malvados, o diabólicos. Hch. 17:18; 1 Co. 10:20.