Apocalipsis

Versión Moderna 2025

11

1Y fuéme dada auna caña, semejante a una vara de medir, diciéndoseme: Levántate, y mide el templo de Dios, y el altar, y los que adoran allí.2Mas el atrio exterior déjalo fuera, y no lo midas; porque ha sido dado a blos gentiles, y ellos hollarán la Santa Ciudad ccuarenta y dos meses.3Y daré a mis dos testigos que profeticen mil doscientos sesenta días, vestidos de dsacos.4Éstos son elos dos olivos y los dos candelabros, que están delante de la presencia del Señor de toda la tierra.

5Y si alguno procura dañarlos, fuego procede de sus bocas, y devora a sus enemigos; y si alguno procurare dañarlos, es necesario que de esta manera sea muerto.6Éstos ftienen la potestad de cerrar el cielo, para que no llueva durante los días que ellos profeticen; y gtienen potestad sobre las aguas, para tornarlas en sangre, y hpara herir la tierra con toda suerte de plaga, todas las veces que ellos quieran.7Y cuando hayan acabado su testimonio, ila bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, y prevalecerá contra ellos, y los matará.

8Y sus cuerpos muertos yacerán en la plaza de la gran ciudad, que se llama jsimbólicamente Sodoma y Egipto, ken donde también el Señor de ellos fué crucificado.9Y de los pueblos, tribus, lenguas y naciones contemplan sus cadáveres tres días y medio, y no permiten que sus cadáveres sean sepultados.10Y los que habitan sobre la tierra se regocijan sobre ellos, y hacen fiesta, y se envían regalos los unos a los otros; porque estos dos profetas latormentaron a los que habitan sobre la tierra.11Y después de los tres días y medio, mel espíritu de vida, desde Dios, entró en ellos, y se levantaron sobre sus pies; y cayó gran temor sobre los que lo vieron.12Y oyeron ellos una gran voz procedente del cielo, que les decía: ¡Subid acá! Y nsubieron al cielo en una nube, viéndolos sus enemigos.13Y en aquella hora sucedió un gran terremoto, y cayó la décima parte de la ciudad, y fueron muertas en el terremoto siete mil personas; y los demás fueron atemorizados, y dieron gloria al Dios del cielo.14El segundo ay pasó ya; he aquí, el tercer ay viene presto.

15Y oel séptimo ángel tocó la trompeta: y hubo grandes voces en el cielo, que decían: p¡El reino del mundo ha venido a ser qde nuestro Señor y de su Cristo; y rél reinará para siempre jamás!

16Y los veinticuatro ancianos que están sentados sobre sus tronos en la presencia de Dios, cayeron sobre sus rostros, y adoraron a Dios,17diciendo: sTe damos gracias, oh Señor Dios Todopoderoso, que eres y que eras, por cuanto has tomado tu gran poder y has reinado.18tY airáronse las naciones, y ha venido ya tu ira, y uel tiempo de los muertos para ser juzgados, y vde dar su galardón a tus siervos los profetas, y a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de wdestruir a los que destruyen la tierra.19Y fué abierto el xtemplo de Dios en el cielo, y fué vista en su templo el arca de su pacto: y hubo relámpagos, y voces, y truenos, y un terremoto, y grande pedrisco.

  • aEz. 40:3; Zac. 2:1, 2.
  • bGr. las naciones. Sal. 59:5; Lc. 21:24.
  • cVer. 3; Cp. 12:6, 14; 13:5.
  • d=cilicio, o penitencia. Gn. 37:34; 2 S. 3:31.
  • eZac. 4:2-3, 11, 14.
  • f1 R. 17:1; Stg. 5:17.
  • gEx. 7:19.
  • hEx. 9:14.
  • iCp. 13:1, 2; 17:3, 8.
  • jGr. espiritualmente.
  • kCp. 17:18.
  • lVer. 6; Comp. Cp. 16:10.
  • mGn. 2:7; Ez. 37:5-9.
  • nHch. 1:9.
  • oCp. 10:7.
  • pCp. 12:10; Dn. 7:9.
  • qVer. 17; 2 Ti. 4:1.
  • rDn. 2:44; 7:18; Mi. 4:7; He. 1:8; 2 P. 1:11.
  • sMt. 11:25.
  • tLc. 19:14.
  • uCp. 6:11; 1 Co. 4:5; 2 Ti. 4:1; Stg. 5:7.
  • vMt. 25:31, 46; Lc. 14:14; Ro. 2:5-16; 2 Ts. 1:6-10.
  • w2 P. 3:7.
  • xComp. He. 9:23.