2 Samuel
Versión Moderna 2025
1
1Y aconteció después de la muerte de Saúl, cuando David hubo regresado del destrozo de los Amalecitas, y cuando había estado David dos días en Siclag;2al día tercero acaeció que, he aquí, un hombre vino del campamento de los de Saúl, rasgados sus vestidos y con tierra sobre su cabeza. Y fué así que al llegarse a David, postróse en tierra e hizo reverencia.3Y David le dijo: ¿De dónde vienes? Y él respondió: Del campamento de Israel me he escapado.4Y le preguntó David: ¿Qué ha habido? ruégote me lo declares. A lo que él respondió: Huyó el pueblo del campo de batalla, y también muchos del pueblo han caído y son muertos; y también Saúl y Jonatán su hijo murieron.5Dijo entonces David al joven que le daba los informes: ¿Cómo has sabido que han muerto Saúl y Jonatán su hijo?6Y respondió el joven que le traía las nuevas: Por una casualidad me hallé en el monte de Gilboa; y he aquí a Saúl recostado sobre su lanza, y, he aquí, los carros y la gente de a caballo le iban alcanzando.7Entonces mirando él hacia atrás, me vió, y me llamó. Y respondíle: Heme aquí.8Y me preguntó: ¿Quién eres tú? Y le dije: Amalecita soy.9Luego me dijo: Ruégote te pongas sobre mí y me mates; porque se ha apoderado de mí mortal angustia, por cuanto mi vida está aún toda en mí.10Púseme pues sobre él y ale maté; porque conocía que no podía vivir, después de caído. Y tomé la diadema que tenía sobre su cabeza, y el brazalete que tenía en su brazo, y los he traído acá a mi señor.11Entonces asiendo David de sus vestidos, los rasgó; e hicieron lo mismo todos los hombres que con él estaban.12Y plañeron y lloraron, y ayunaron hasta la tarde, por Saúl, y por Jonatán su hijo, y por el pueblo de Jehová, y por la casa de Israel; porque habían caído a cuchillo.13David preguntó de nuevo a aquel joven que le había traído la noticia: ¿De dónde eres? Y él respondió: Soy hijo de un extranjero, amalecita.14Y díjole David: b¿Cómo no tuviste temor de extender tu mano para destruir al ungido de Jehová?15Llamó entonces David a uno de los jóvenes, y le dijo: ¡Llégate, arremete contra él! (y él le hirió de suerte que murió),16diciéndole David: Tu sangre recaiga sobre tu propia cabeza; porque ctu misma boca ha dado testimonio contra ti, diciendo: ¡Yo maté al ungido de Jehová!17Entonces David lamentó con esta endecha la muerte de Saúl y de Jonatán su hijo;18y llamóla: Del Arco; cántico para enseñar a los hijos de Judá: he aquí está escrito en el Libro de Jaser:19«¡Ay de la gloria de Israel, traspasada, oh Gilboa, sobre tus alturas! ¡Cómo han caído los poderosos!20No lo anunciéis en Gat, ni deis la nueva por las calles de Ascalón; no sea que se alegren las hijas de los Filisteos, no sea que se regocijen las hijas de los incircuncisos.21¡Montañas de Gilboa, dnunca haya rocío, ni nunca lluvia sobre vosotras, ni campos de ofrendas! porque allí fué vilmente desechado el escudo de los héroes, el escudo de Saúl, cual si no fuera eungido con aceite.22De la sangre de los traspasados, de la gordura de los poderosos, el arco de Jonatán nunca volvió atrás, ni la espada de Saúl jamás tornó vacía.23¡Saúl y Jonatán, oh cuán amables y cuán fhermosos eran en su vida, y en su muerte no fueron divididos! ¡Más ligeros eran que águilas, gmás fuertes que leones!24Hijas de Israel, llorad a Saúl, el cual os vestía de escarlata, con lujo; el cual engalanaba con adornos de oro vuestro ropaje.25¡Cómo han caído los poderosos en medio de la batalla! ¡Ay de Jonatán, traspasado, oh Gilboa, sobre tus alturas!26¡Angustiado estoy por ti, oh hermano mío, Jonatán! muy dulce has sido para conmigo; maravilloso fué tu amor hacia mí, sobrepujando al amor de las mujeres.27¡Cómo han caído los poderosos, y perecido las armas de guerra!»