2 Pedro

Versión Moderna 2025

3

1Esta es pues, amados, la segunda epístola que os escribo; y en ambas excito vuestro ánimo sincero apor medio de este recordatorio;2para que tengáis memoria de las palabras que fueron dichas antes por los santos profetas, y del mandamiento del Señor y Salvador, dado bpor vuestros apóstoles;3csabiendo esto primeramente: en los postreros días vendrán escarnecedores, con sus escarnios, andando según sus mismas concupiscencias,4y diciendo: ¿Dónde está dsu prometido eregreso? ¡pues desde que fdurmieron los padres, todas las cosas continúan como han sido desde el principio de la creación!5Porque voluntariamente se olvidan de esto: que había cielos gde antiguo tiempo, y una tierra consolidada en medio del agua, y por medio del agua, hpor la palabra de Dios;6por ilas cuales el mundo de entonces pereció, anegado en agua.7Pero los cielos de ahora y la tierra están, por la misma palabra, jguardados para el fuego, siendo reservados para el día del juicio y kde la destrucción de los hombres inicuos.8Mas no olvidéis vosotros, oh amados, esta sola cosa: «lUn día para el Señor es mcomo mil años, y mil años como un día.»

9nNo es tardo el Señor respecto de esa su promesa, como algunos tardanza la reputan; sino que oaguarda pcon paciencia en orden a qnosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento.10Vendrá empero el día del Señor rcomo ladrón; día en que los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos serán disueltos con ardiente calor; entonces la tierra también y las obras que hay en ella serán sabrasadas.11Siendo así, que todas estas cosas han de ser de esta manera disueltas, ¡de qué forma es necesario que seáis y andéis vosotros, en santo comportamiento y piedad,

12esperando y tapresurando la venida del día de Dios; por el cual siendo encendidos los cielos serán disueltos, y los elementos se derretirán con ardiente calor!13Empero uconforme a su promesa, nosotros esperamos nuevos cielos y tierra nueva, en los cuales la justicia habita.14Por lo cual, amados, ya que esperáis estas cosas, poned vempeño, para que seáis whallados en paz, sin mancha, e irreprensibles delante de Él.

15Y tened entendido que la larga espera de nuestro Señor es xpara salvación; así como también nuestro amado hermano Pablo, conforme a la sabiduría que le ha sido dada, yos ha escrito;16así como también en todas sus epístolas, hablando de estas cosas; zen las cuales hay algunas cosas difíciles de entender, aaque los ignorantes e inconstantes tuercen, así como las demás Escrituras, para su propia perdición.17Vosotros pues, amados, ya que conocéis estas cosas de antemano, tened cuidado, no sea que, absiendo descarriados juntamente por el error de los inicuos, caigáis de vuestra propia firmeza.

18Antes bien, creced en la gracia, y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea la gloria, tanto ahora como en el día de la eternidad. Amén.
  • a=amonestaciones, o exhortaciones. Cp. 1:13.
  • bJn. 17:20; 1 Co. 14:37.
  • cJud. 4.
  • dMt. 24:30; 25:31, 32; Hch. 1:11.
  • eGr. venida. Comp. 2 Co. 7:6, 7.
  • fJn. 11:11.
  • gGn. 1:1, 6.
  • hGn. 1:9, 10.
  • iGn. 1:6, 7; 7:19-22.
  • j=atesorados, o reservados.
  • kSal. 37:2, 9, 10, 38; Mt. 25:41-46; 13:30, 40-42.
  • lSal. 90:4.
  • mAp. 20:4-6.
  • nMt. 24:36, 37, 48, etc.
  • oHe. 10:13.
  • p=con larga espera. Lc. 18:7; Stg. 5:7.
  • qJn. 6:37-40; 1 P. 1:2; 3:20; Comp. Ez. 18:23, 32; Ro. 2:4.
  • rMt. 24:43, 44.
  • sIs. 66:15; 2 Ts. 1:8.
  • t=deseando vehementemente. Hch. 3:19-21.
  • uIs. 65:17-19; 66:22; Ap. 21:1-4.
  • vCp. 1:10.
  • wMt. 24:46; 1 Jn. 3:19; 4:17.
  • xJn. 6:37-40.
  • yHe. 1:1, 2; 2:5; 9:28; 10:25-37; 13:14.
  • zVariante: entre las cuales cosas.
  • aaRo. 3:8; 6:1, 15; 9:20; Stg. 2:20.
  • abGá. 2:13.