2 Corintios

Versión Moderna 2025

10

1Yo Pablo os ruego, por la mansedumbre y la dulzura de Cristo, yo que en persona soy humilde entre vosotros, mas estando ausente, asoy osado para con vosotros;2sí, yo os ruego que, estando presente, no tenga que ser osado con aquella confianza con que pienso bproceder resueltamente contra algunos, que piensan de nosotros como si anduviésemos csegún la carne.3Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne;4porque las armas de nuestra milicia no son carnales, mas son poderosas en Dios para demoler fortalezas,5derribando razonamientos, y toda cosa elevada que se alza contra el conocimiento de Dios, y poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo;6y estando preparados para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia fuere cumplida.7Miráis las cosas según la apariencia exterior. Si alguno tiene confianza en sí mismo, que él es de Cristo, considere otra vez esto consigo mismo: que así como él es de Cristo, así también lo somos nosotros.

8Pues aunque yo me gloriase algo más todavía respecto de nuestra autoridad (dque nos dió el Señor para edificaros, y no para derribaros), no sería avergonzado.9Pero me detengo, para que no parezca como que os quiero amedrentar con mis cartas.10Porque dice alguno: Sus cartas son de peso y fuertes; mas su presencia corporal es débil, y su palabra despreciable.11Piense quien tal dice, que cuales somos en palabra, por medio de cartas, estando ausentes, tales seremos también en obra, estando presentes.12Porque no nos atrevemos a numerarnos o a compararnos con ciertos de aquellos que se alaban a sí mismos: mas ellos, midiéndose entre sí mismos, y comparándose consigo mismos, son faltos de buen sentido.13Nosotros empero no nos gloriaremos de lo que está fuera de nuestros linderos, sino antes, según los linderos de la provincia que nos ha repartido Dios, linderos que llegan aun hasta vosotros.14Porque no es cierto (como si no alcanzásemos a vosotros), que nos hemos excedido de nuestros linderos; porque hasta vosotros también llegamos en la predicación del evangelio de Cristo;15no gloriándonos de lo que está fuera de nuestros linderos, metiéndonos en labores ajenas; mas teniendo esperanza que, al paso que se aumente vuestra fe, por medio de vosotros sean nuestros términos extendidos aun más;16para predicar el evangelio en las regiones más allá de vosotros, y no gloriarnos, en provincia ajena, de cosas ya preparadas.17Mas «eel que se gloría, gloríese en el Señor.»

18Pues no es aprobado aquel que se alaba a sí mismo, sino aquel a quien alaba el Señor.
  • aVer. 10.
  • bGr. atreverme.
  • cRo. 8:4-5, 13.
  • dCp. 13:10.
  • e1 Co. 1:31; Jer. 9:23, 24.