1 Samuel

Versión Moderna 2025

9

1Había entonces un hombre de Benjamín, que se llamaba Cis, hijo de Abiel, hijo de Zeror, hijo de Becorat, hijo de Afía, benjamita, hombre esforzado y valeroso;2el cual tenía un hijo que se llamaba Saúl, joven gallardo y hermoso: no había entre los hijos de Israel hombre de mejor presencia que él: desde los hombros arriba descollaba sobre todo el pueblo.3Y habíanse perdido unas asnas de Cis padre de Saúl; por lo cual Cis dijo a Saúl su hijo: Ruégote tomes contigo uno de los mozos, y te levantes, y busques las asnas.4Atravesaron pues la serranía de Efraim, y pasaron por el país de Saalim, mas no las hallaron. En seguida pasaron por el país de Saalim; y no aparecieron. Luego pasaron por el país de los aBenjamitas, mas no las encontraron.5Ellos habían ya entrado en el país de bZuf, cuando Saúl dijo al mozo suyo que le acompañaba: Ven y volvámonos, no sea que mi padre, dejado el cuidado de las asnas, se afane por nosotros.6Entonces él le dijo: Mira, te ruego; hay un varón de Dios en esta ciudad, que es un hombre insigne; todo cuanto él dice, se verifica sin falta. Ahora pues, vamos allá; quizá él nos dirá el camino por donde debemos andar.7Entonces dijo Saúl a su mozo: Y bien, supuesto que nos vayamos, ¿qué llevaremos a ese hombre? porque ya se ha acabado el pan que había en nuestras alforjas, y no tenemos regalo alguno que llevar al varón de Dios: ¿qué tenemos?8Y volvió el mozo a contestar a Saúl, diciendo: He aquí que me hallo con la cuarta parte de un siclo de plata; eso pues daré al varón de Dios para que él nos indique nuestro camino.9(Antiguamente en Israel cuando ciban los hombres a consultar a Dios decían así: Venid y dvayamos al vidente; porque al profeta de hoy, se le llamaba anteriormente el vidente.)10Dijo entonces Saúl al mozo suyo: Dices bien; anda, vamos. Fueron pues a la ciudad, donde vivía el varón de Dios.11Iban ellos subiendo la cuesta hacia la ciudad, cuando se encontraron con unas muchachas que salían a sacar agua, y les dijeron: ¿Está aquí el vidente?12Y ellas les contestaron, diciendo: , está; hele allí enfrente de ti. Apresuraos ahora mismo; porque vino hoy a la ciudad; por cuanto hay un esacrificio hoy para el pueblo en el alto.13Luego que entréis en la ciudad, al momento le encontraréis, antes que suba al alto para comer; pues no comerá la gente hasta que él haya venido; porque él suele bendecir el sacrificio, y después de esto comen los convidados. Subid pues ahora; que hoy mismo le habéis de encontrar.14En efecto, subieron a la ciudad. Estaban ellos ya para entrar en la ciudad, cuando he aquí a Samuel mismo que les salió al paso, de subida para el alto.15Es de saber que Jehová había avisado a Samuel fun día antes de la llegada de Saúl, diciendo:

16Como a estas horas el día de mañana te enviaré un hombre del país de Benjamín, a quien ungirás por príncipe sobre mi pueblo Israel, y él salvará a mi pueblo de mano de los Filisteos; porque he mirado propicio a mi pueblo, por cuanto ha llegado a mí su clamor.17Samuel pues miró a Saúl, y al preguntar él, Jehová le respondió: ¡He aquí al hombre de quien te hablé! éste ha de gregir a mi pueblo.18Saúl entonces se acercó a Samuel, dentro de la puerta de la ciudad, y le dijo: Ruégote me indiques dónde está la casa del vidente.19Y Samuel respondió a Saúl, diciendo: Yo soy el vidente; sube delante de mí al alto, porque los dos comeréis conmigo hoy, y por la mañana te despediré; también todo lo que tienes en el corazón te lo diré.20Mas en cuanto a las asnas que se te perdieron tres días ha, no tengas cuidado por ellas, que ya son halladas; ¿y para quién es la dignidad más codiciada en Israel? ¿no es para ti y para toda la casa de tu padre?21A lo que respondió Saúl: ¿No soy yo benjamita, de la más pequeña de las tribus de Israel? ¿y no es mi familia la menos importante de todas las familias de las parentelas de Benjamín? ¿por qué pues me dices a mí semejante cosa?22En seguida Samuel, tomando consigo a Saúl y al mozo suyo, los trajo a la sala, y dióles lugar a la cabecera de los convidados; los cuales eran como treinta hombres.

23Entonces dijo Samuel al cocinero: Da acá la porción que te dí, de la cual te dije: Pon ésta aparte, junto a ti.24Cogió pues el cocinero la hpierna, con lo que había sobre ella, y la puso delante de Saúl; y Samuel dijo: He aquí lo que tenía reservado; ponlo delante de ti, y come; pues hasta esta iocasión fué guardado para ti, cuando dije: He convidado gente. Y comió Saúl con Samuel aquel día.25Luego bajaron del alto a la ciudad; y conferenció Samuel con Saúl en el terrado.26Y al otro día madrugaron; pues aconteció que como iba subiendo el alba, Samuel llamó a Saúl que había dormido sobre el terrado, diciendo: ¡Levántate, para que te despache! Saúl pues se levantó, y salieron fuera los dos, él y Samuel.

27Ellos iban bajando por el extremo de la ciudad, cuando Samuel dijo a Saúl: Di al mozo que pase delante de nosotros (y él pasó adelante); mas tú, le dijo, deténte por ahora, para que te jhaga oír una revelación que tengo de Dios.
  • aHeb. Jemini.
  • b=Zafim. Cp. 1:1.
  • cCp. 10:22; Gn. 25:22.
  • d2 S. 24:11; 2 R. 17:13; 1 Cr. 26:28; Is. 30:10; Am. 7:12.
  • e=banquete.
  • fCp. 15:1; Hch. 13:21.
  • gHeb. detener, refrenar. Cp. 16:12; Os. 13:11.
  • h=espaldilla. Lv. 7:32.
  • iHeb. tiempo señalado.
  • j=palabra, o comunicación de Dios. Gn. 15:1.