1 Samuel
Versión Moderna 2025
24
1Mas aconteció que cuando Saúl se volvió del perseguimiento de los Filisteos, le dieron aviso, diciendo: He aquí que David está en el desierto de Engadí.2Tomó pues Saúl tres mil hombres escogidos de todo Israel, y fué aen busca de David y sus hombres, sobre las escarpadas peñas de las cabras monteses.3Y llegó a unas majadas de ovejas en el camino; y había allí buna cueva adonde entró Saúl para cubrir sus pies: mas David y sus hombres estaban sentados en los costados de la cueva.4Entonces los hombres de David le decían: ¡He aquí el día de que te dijo Jehová: he aquí que voy a entregar a tu enemigo en tu mano, para que hagas con él como bien te pareciere! Levantóse entonces David, y cortó cautelosamente la cfalda del manto que Saúl traía puesto.5Mas aconteció que después de esto el corazón de David le remordió, por haber cortado a Saúl la falda de su manto:6y dijo a sus hombres: ¡Nunca permita Jehová que yo tal haga contra mi señor, el ungido de Jehová, a saber, que extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová!7Y dcontuvo David a sus hombres con estas palabras, y no les permitió levantarse contra Saúl; de modo que Saúl se levantó de la cueva, y siguió su camino.8Después de esto levantóse también David, y saliendo de la cueva, dió voces tras Saúl, diciendo: ¡Señor mío, oh rey! Y mirando Saúl tras de sí, David inclinó la cabeza, rostro por tierra, y le hizo reverencia.9En seguida dijo David a Saúl: e¿Por qué escuchas palabras mentirosas de hombres, que dicen: He aquí que David procura hacerte mal?10He aquí, en este mismo día están viendo tus ojos como te entregó Jehová hoy en mi mano, dentro de la cueva; y algunos me dijeron que te matase; pero mi ojo compadecióse de ti, y dije: No extenderé mi mano contra mi señor; porque es el ungido de Jehová.11Y, padre mío, mira, sí, mira la falda de tu manto en mi mano; que en cortarte yo la falda de tu manto, sin matarte, bien puedes saber y ver que no hay en mi mano maldad ni transgresión alguna; y que no he pecado contra ti, aunque tú estás cazando mi vida para quitármela.12¡Juzgue Jehová entre nosotros dos, y Jehová me vengue de ti! mas mi mano no estará contra ti.13Como dice el refrán de los fantiguos: De los malos procede la maldad: mi mano pues no estará contra ti.14¿Tras de quién ha salido el rey de Israel? ¿tras de quién vas en perseguimiento? ¡Tras de un perro muerto; tras de una pulga!15Sea pues Jehová el juez; y juzgue entre nosotros; y vea, y defienda mi causa, y me haga justicia, librándome de tu mano!16Y fué así que como acabase David de hablar a Saúl estas palabras, le dijo Saúl: ¿Es ésta tu voz, hijo mío, David? Y alzó Saúl su voz y lloró.17Dijo también a David: Más justo eres tú que yo; porque tú me has recompensado con el bien, en tanto que yo te he recompensado con el mal.18Y tú has puesto de manifiesto el día de hoy cómo has obrado bien conmigo; pues cuando me entregó Jehová en tu mano, no me mataste.19Porque cuando un hombre halla desprevenido a su enemigo, ¿le dejará seguir su camino sano y salvo? Por lo mismo Jehová te galardone con bien por aquello de este día que has hecho conmigo.20Y ahora yo ya sé que seguramente tú has de reinar, y que será estable en tu mano el reino de Israel.21Ahora pues, júrame por Jehová, que no cortarás mi simiente después de mí, y que no destruirás mi nombre de la casa de mi padre.22Y David se lo juró a Saúl; con lo cual Saúl fué a su casa; mas David y sus hombres se subieron al lugar fuerte.