1 Samuel
Versión Moderna 2025
17
1Y juntaron los Filisteos sus ejércitos para la guerra, y se reunieron en Soco, que pertenece a Judá, y acamparon entre Soco y Azeca, en Efes-dammim.2Entonces Saúl y los hombres de Israel se reunieron, y acamparon en el Valle ade Ela, y se pusieron en orden de batalla frente a los Filisteos.3Los Filisteos pues estaban sobre un monte de esta parte, e Israel estaba sobre un monte de aquella parte, y el valle mediaba entre ellos.4Y salió un campeón del ejército de los Filisteos, llamado Goliat, natural de Gat; cuya estatura era de seis codos y un palmo.5Y tenía un yelmo de bronce sobre la cabeza, e iba vestido de una loriga escamada, siendo el peso de la loriga bcinco mil siclos de bronce.6Y traía grebas de bronce sobre las piernas, y un venablo de bronce entre los hombros.7Y el astil de su lanza era como enjullo de tejedor; y la punta de su lanza pesaba cseiscientos siclos de hierro; y su escudero iba delante de él.8Y detúvose, y clamó a los escuadrones de Israel, diciéndoles: ¿Para qué queréis salir a ordenar batalla? ¿acaso no soy yo filisteo y vosotros siervos de Saúl? Escogeos un hombre, y descienda él a mí.9Si pudiere pelear conmigo y matarme, entonces nosotros seremos vuestros siervos; pero si yo pudiere más que él y le matare, entonces vosotros seréis nuestros siervos y nos serviréis.10Dijo además el filisteo: ¡Yo ddesafío a los escuadrones de Israel el día de hoy! dadme un hombre, para que peleemos los dos.11Y cuando oyó Saúl, y todo Israel, las palabras de aquel filisteo, se llenaron de consternación, y tuvieron mucho miedo.12Y era David hijo de aquel efrateo de Bet-lehem de Judá, que se llamaba Isaí, el cual tenía ocho hijos; y aquel hombre, en tiempo de Saúl, era viejo, de edad provecta entre los hombres.13Y habíanse ido los tres hijos mayores de Isaí; pues seguían a Saúl en la guerra. Y sus tres hijos que habían ido a la guerra se llamaban Eliab, el primogénito, y el segundo, Abinadab, y el tercero, Samma:14y David era el menor. De manera que los tres mayores seguían a Saúl;15mas David se había ya ido y vuelto de junto a Saúl, para apacentar el rebaño de su padre en Bet-lehem.16Entretanto se acercaba aquel filisteo de mañana y de tarde, y se presentó en actitud de reto por cuarenta días.17Dijo entonces Isaí a David su hijo: Ruégote que tomes para tus hermanos un efa de este grano tostado, y estos diez panes, y corras al campamento a ver a tus hermanos.18Y estos diez quesos los llevarás al jefe de su mil; y emira por la salud de tus hermanos, y toma alguna prenda de ellos.19Y Saúl y ellos, con todos los hombres de Israel, estaban en el Valle de Ela, peleando contra los Filisteos.20Por la mañana, pues, David madrugó (dejando el rebaño con quien lo guardase), y poniéndose en pie, se fué como Isaí le había mandado; y llegó al fatrincheramiento a tiempo que el ejército iba saliendo en orden de batalla y levantaba el grito de combate.21Y ya estaban en orden de batalla Israel y los Filisteos, ejército contra ejército,22cuando David, arrojando el equipaje de sobre sí, dejándolo en mano del guarda de los equipajes, corrió al ejército, y llegando, saludó a sus hermanos.23Y estaba aún hablando con ellos, cuando he aquí aquel campeón que venía subiendo contra ellos, el Filisteo de Gat, llamado Goliat, que salía de las filas de los Filisteos; y habló conforme a las mismas palabras de antes: y oyólas David.24Y todos los hombres de Israel, cuando vieron a aquel hombre, huyeron delante de él, y temieron en gran manera.25Y decían entre sí los hombres de Israel: ¿Habéis visto a ese hombre que viene subiendo acá? ¡pues sube para gdesafiar a Israel: y será que al hombre que le matare le enriquecerá el rey con grandes riquezas, y hle dará su hija por mujer, y a la casa de su padre la hará libre de impuestos en Israel!26Entonces habló David a los hombres que estaban junto a él, diciendo: ¿Qué se ha de hacer al hombre que matare a aquel filisteo, y quitare este oprobio de Israel? porque ¿quién es este filisteo incircunciso para que afrente las huestes del Dios vivo?27Y le respondió el pueblo conforme a aquellas mismas palabras, diciendo: Así se hará al hombre que le matare.28Y escuchaba Eliab, su hermano mayor, en tanto que él hablaba con aquellos hombres; y iencendióse la ira de Eliab contra David, y le dijo: ¿Para qué has descendido acá? y ¿con quién dejaste aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia, y la malicia de tu corazón; pues para ver la batalla has venido.29A lo cual respondió David: ¿Qué he hecho yo ahora? ¿acaso he hecho más que hablar?30Apartóse pues de su lado hacia otro, y preguntó del mismo modo; y el pueblo le volvió respuesta como de primero.31Y fueron oídas las palabras que habló David, y refiriéronlas delante de Saúl, el cual le hizo llamar.32Entonces dijo David a Saúl: No se desmaye el corazón de nadie a causa de él; tu siervo irá y peleará con aquel filisteo.33Mas Saúl dijo a David: jNo podrás tú ir contra aquel filisteo para pelear con él; porque eres un mocito y él es un hombre de guerra desde su mocedad.34Dijo entonces David a Saúl: Cuando tu siervo apacentaba el rebaño de su padre, siempre que se llegaba un león, o un oso, y arrebataba alguna res de la manada,35yo salía en pos de él, y le hería, y se la quitaba de su boca; y cuando se levantaba contra mí, le asía de la kquijada, y le hería, y le mataba.36Fuese león, fuese oso, tu siervo le hería; y será aquel filisteo incircunciso como uno de ellos, porque ha afrentado los escuadrones del Dios vivo.37Dijo además David: l¡Jehová que me libró de las garras del león, y de las garras del oso, él también me librará de la mano de ese filisteo! Dijo pues Saúl a David: ¡Anda, y Jehová sea contigo!38Luego Saúl armó a David con su armadura, y le puso un yelmo de bronce sobre la cabeza, y vistióle su loriga.39Y ciñóse David la espada de Saúl sobre sus armas, y probó a andar; porque no tenía experiencia de aquellas armas. Entonces dijo David a Saúl: No puedo andar con esto, porque no lo tengo experimentado: por lo cual las depuso David de sobre sí.40En seguida tomando su cayado en la mano, escogióse cinco piedras lisas del arroyo, las que metió en la bolsa, o zurrón de pastor que traía; y llevando su honda en la mano, fué acercándose al filisteo.41Venía también el filisteo acercándose más y más a David; y su escudero iba delante de él.42Pero cuando el filisteo miró, y vió a David, mle tuvo en desprecio; porque era muchacho, y rubio, y de hermoso aspecto.43Y dijo el filisteo a David: n¿Soy yo acaso algún perro, para que tú vengas contra mí con palos? Y el filisteo maldijo a David por sus dioses.44Dijo además oel filisteo a David: ¡Ven acá, y daré tus carnes a las aves del cielo, y a las bestias del campo!45David entonces respondió al filisteo: ¡Tú vienes contra mí con espada, y con lanza, y con venablo: yo empero voy contra pti en el nombre de Jehová de los Ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has desafiado!46Hoy te entregará Jehová en mi mano, y te heriré, y quitaré tu cabeza de sobre ti; y daré los cadáveres del ejército de los Filisteos en este mismo día a las aves del cielo, y a las fieras de la tierra; para que sepa toda la tierra que hay Dios en Israel;47y para que sepa toda esta asamblea, que qno por espada, ni por lanza, salva Jehová: ¡porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestra mano!48Y fué así que cuando se levantó el filisteo y echó a andar, acercándose al encuentro de David, apresuróse David, y corrió hacia las filas enemigas al encuentro del filisteo:49Y metiendo David la mano en la bolsa, tomó de allí una piedra, y tiróla con la honda, e hirió al filisteo en la frente, y quedó hincada la piedra en su frente; y él cayó sobre su rostro en tierra.50De esta suerte David prevaleció sobre el filisteo con una honda y con una piedra, e hirió al filisteo y le mató: mas no había espada en manos de David.51Por lo cual corrió David, y poniéndose sobre el filisteo, cogió su misma espada, y sacándola de la vaina, le acabó de matar, cortándole con ella la cabeza. Y como viesen los Filisteos que era muerto su héroe, huyeron.52Entonces se levantaron los hombres de Israel y de Judá, y alzando el grito, persiguieron a los Filisteos hasta llegar a rGat, y a las puertas de Ecrón; y cayeron traspasados los Filisteos por todo el camino de sSaaraim, y hasta Gat y Ecrón.53Y volviendo los hijos de Israel del perseguimiento de los Filisteos, despojaron el campamento de ellos.54Y tomó David la cabeza del filisteo, y la trajo hasta Jerusalén; mas sus armas las puso en su tienda.55Y cuando Saúl vió a David salir al encuentro del filisteo, dijo a Abner, jefe del ejército: ¿Hijo de quién es este mozo, Abner? A lo que respondió Abner: tPor vida tuya, oh rey, que no lo sé.56Y dijo el rey: Pregunta cúyo hijo es el muchacho.57Y cuando volvió David del destrozo de los Filisteos, le tomó Abner, y le trajo a la presencia de Saúl, con la cabeza del filisteo en su mano.58Y le preguntó Saúl: ¿Hijo de quién eres, oh joven? Y respondió David: Hijo soy de tu siervo Isaí bet-lehemita.
- a=de los robles, o terebintos.
- b75 kilos.
- c(9 kilos); 2 S. 21:19.
- dHeb. denuesto, afrento.
- eGn. 37:14.
- f=barricada de carros.
- gVer. 10.
- hJos. 15:16.
- iGn. 37:4, 8, 11; Mt. 10:36.
- jNm. 13:31; Dt. 9:2.
- kHeb. la barba.
- lSal. 18:16; 63:7; 77:11; 2 Co. 1:10; 2 Ti. 4:17.
- mSal. 123:3, 4; 1 Co. 1:27, 28.
- n2 S. 3:8; 2 R. 8:13.
- o1 R. 20:10, 11.
- p2 S. 22:33; Sal. 124:8; 2 Co. 10:4; He. 11:33, 34.
- qSal. 44:6, 7; Os. 1:7; Zac. 4:6.
- r=valle.
- s=las dos puertas.
- tHeb. Vive tu alma.