1 Reyes
Versión Moderna 2025
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1Y pasaron tres años sin guerra entre la Siria e Israel.2Mas aconteció que en el año tercero Josafat rey de Judá descendió a visitar al rey de Israel.3aDijo entonces el rey de Israel a sus siervos: ¿No sabéis que es nuestra Ramot-galaad; y con todo estamos callados, y no la quitamos de mano del rey de la Siria?4Y dijo a Josafat: ¿Quieres ir conmigo a la guerra contra Ramot-galaad? Y respondió Josafat al rey de Israel: bLo mismo soy yo que tú, lo mismo mi pueblo que tu pueblo, lo mismo mis caballos que tus caballos.5Empero dijo Josafat al rey de Israel: Ruégote consultes hoy el oráculo de Jehová.6Juntó pues el rey de Israel a los profetas de Baal, como cuatrocientos hombres, y les dijo: ¿Subiré a la guerra contra Ramot-galaad, o desistiré? A lo que dijeron ellos: Sube; que la entregará el Señor en mano del rey.7Dijo entonces Josafat: ¿No habrá aquí además algún profeta de Jehová, para que consultemos por medio de él?8Y respondió el rey de Israel a Josafat: Todavía hay un hombre por medio de quien pudiéramos consultar a Jehová; pero yo le aborrezco, porque nunca profetiza acerca de mí cosa buena, sino siempre mala; es Micaías, hijo de Imla. A lo cual respondió Josafat: No hable el rey así.9Entonces el rey de Israel, llamando a cierto camarero, dijo: Trae presto a Micaías hijo de Imla.10Es de saber que el rey de Israel y Josafat rey de Judá estaban sentados cada cual sobre su trono, vestidos de sus ropas reales, en una plazuela contigua a la entrada de la puerta de Samaria; y todos los profetas estaban profetizando delante de ellos.11Y Sedequías hijo de Canaana se había hecho cuernos de hierro, y decía: Así dice Jehová: ¡Con éstos voltearás a los Arameos hasta acabar con ellos!12Y todos los profetas estaban profetizando de la misma manera, diciendo: ¡Sube a Ramot-galaad, y tendrás feliz suceso; porque Jehová la entregará en manos del rey!13Y el mensajero que había ido a llamar a Micaías, le habló, diciendo: He aquí que los dichos de los profetas con una sola boca anuncian un buen suceso al rey; ruégote pues que sea tu dicho como el dicho de uno de ellos, y que hables lo que es bueno.14Pero respondió Micaías: ¡Vive Jehová, que lo que me dijere Jehová eso mismo tengo de hablar!15Vino pues al rey; y el rey le dijo: Micaya, ¿debemos ir a pelear contra Ramot-galaad, o debemos desistir? Y él le dijo irónicamente: ¡Sube, y tendrás feliz suceso; porque la entregará Jehová en mano del rey!16Entonces le dijo el rey: ¿Hasta cuántas veces tengo de juramentarte que no me digas sino la pura verdad en el nombre de Jehová?17Él entonces contestó: Yo ví a todo Israel disperso por las montañas, ccomo ovejas que no tienen pastor; y dijo Jehová: Éstos no tienen señor; vuelvan ellos cada cual a su casa en paz.18Dijo pues el rey de Israel a Josafat: ¿No te decía yo que éste nunca profetiza acerca de mí cosa buena, sino siempre mala?19Con lo cual dijo Micaías: Por lo mismo, oye tú el oráculo de Jehová: dYo ví a Jehová sentado sobre su trono, y a todos los ejércitos celestiales que estaban al rededor de él, a su diestra y a su siniestra.20Y dijo Jehová: ¿Quién engañará a Acab, para que suba y caiga en Ramot-galaad? Y dijo uno de esta manera, y otro dijo de esotra manera.21Al fin salió un espíritu particular, que presentándose delante de Jehová, dijo: ¡Yo le engañaré! Y le dijo Jehová: ¿De qué modo?22Y respondió: Saldré, y seré espíritu de mentira en la boca de todos sus profetas. Y él dijo: Le eengañarás, y también lo lograrás. Sal, y hazlo así.23fAhora pues, he aquí que Jehová ha puesto un espíritu de mentira en boca de todos estos tus profetas; porque Jehová mismo ha hablado el mal acerca de ti.24Acercóse entonces Sedequías hijo de Canaana, y dándole a Micaías un bofetón, le dijo: ¿Por dónde pasó el Espíritu de Jehová de mí, para hablar contigo?25Y respondió Micaías: He aquí tú lo verás en aquel día en que gvayas de aposento en aposento, escondiéndote.26Dijo entonces el rey de Israel al camarero: Toma a Micaías, y vuelve a llevarle a Amón comandante de la ciudad, y a Joás hijo del rey, y diles:27Así dice el rey: Poned a éste en la cárcel, y dadle de comer pan de aflicción, y agua de aflicción, hasta que yo vuelva en paz.28A lo que dijo Micaías: ¡Si de manera alguna tú volvieres en paz, no ha hablado Jehová por mí! Dijo además: h¡Oídlo todos los pueblos!29En seguida el rey de Israel y Josafat rey de Judá subieron a Ramot-galaad.30Y dijo el rey de Israel a Josafat: Me conviene a mí disfrazarme y entrar así en la batalla; mas tú, ponte tus ropas reales. En efecto, se disfrazó el rey de Israel, y así entró en la batalla.31Y había mandado el rey de Siria a los treinta y dos capitanes de los carros que tenía, diciendo: No peleéis contra ninguno, chico ni grande, sino tan sólo contra el rey de Israel.32Sucedió pues que cuando vieron los capitanes de los carros a Josafat, dijeron: Seguramente éste es el rey de Israel; y se volvieron para pelear contra él; por lo cual Josafat clamó a gritos.33Y sucedió que al ver los capitanes de los carros que no era el rey de Israel, se tornaron de en pos de él.34Pero cierto hombre tiró con el arco al acaso, e hirió al rey de Israel por entre las junturas de la armadura; por lo cual dijo al carretero: ¡Vuelve las riendas y sácame del ejercito; porque estoy gravemente herido!35Y arreció el combate en aquel día; por lo cual el rey fué sostenido en su carro, enfrente de los Arameos; y murió por la tarde; y corrió la sangre de su herida por el fondo del carro.36Y al ponerse el sol, pasó pregón por entre el ejército, diciendo: ¡Cada cual a su ciudad, y cada cual a su tierra!37Así pues murió el rey, y fué llevado a Samaria; y sepultaron al rey en Samaria.38Y lavaron el carro junto al estanque de Samaria; y lamieron los perros su sangre, (también las rameras se bañaban allí); conforme a la palabra que Jehová había hablado.39Y las demás cosas de Acab, y todo lo que hizo, y la casa de marfil que edificó, y todas las ciudades que reedificó; ¿no están escritas en el libro de las crónicas de los reyes de Israel?40Yació pues Acab con sus padres; y reinó Ocozías su hijo en su lugar.41Y Josafat hijo de Asa comenzó a reinar sobre Judá en el año cuarto de Acab rey de Israel.42Era Josafat de edad de treinta y cinco años cuando comenzó a reinar, y veinte y cinco años reinó en Jerusalén; y el nombre de su madre fué Azuba, hija de Silhi.43Y anduvo en todo el camino de Asa su padre, nunca se apartó de él, haciendo lo que era recto a los ojos de Jehová. Esto no obstante, los altos no fueron quitados; aún seguía el pueblo sacrificando y quemando incienso en los altos.44Y Josafat hizo la paz con el rey de Israel.45Y las demás cosas de Josafat, y las proezas que hizo, y cómo guerreó, ¿no están escritas en el libro de las crónicas de los reyes de Judá?46Y exterminó del país el resto de los isodomitas que habían quedado en los días de Asa su padre.47No había rey en Edom; un jdesignado hacía las veces de rey.48Josafat hizo naves de Tarsis, para que fuesen a Ofir por oro; mas no fueron, porque las naves knaufragaron en Ezión-geber.49Entonces ldijo Ocozías hijo de Acab a Josafat: Vayan mmis siervos con tus siervos en las naves; mas no quiso Josafat.50Y yació Josafat con sus padres, y fué enterrado con sus padres en la ciudad de David su padre; y Joram su hijo reinó en su lugar.51Ocozías hijo de Acab comenzó a reinar sobre Israel en Samaria, en el año diez y siete de Josafat rey de Judá y reinó sobre Israel dos años.52E hizo lo que era malo a los ojos de Jehová, andando en el camino de su padre, y en el camino de su madre, y en el camino de Jeroboam hijo de Nabat, el cual hizo pecar a Israel;53porque sirvió a Baal, y le adoró, y provocó a ira a Jehová, el Dios de Israel, conforme a todo lo que había hecho su padre.