1 Reyes

Versión Moderna 2025

13

1Mas he aquí un varón de Dios que por revelación de aJehová vino de Judá a Bet-El; y estando Jeroboam junto al altar, para quemar el incienso,2él clamó contra el altar, por revelación de Jehová, diciendo: ¡Oh altar, altar! así dice Jehová: He aquí que un hijo ha de nacer a la casa de David, del nombre de Josías, el cual sacrificará sobre ti a los sacerdotes de los altos que queman incienso sobre ti; y huesos de hombres serán quemados sobre ti.3Y dió en aquel día buna señal, diciendo: Esta es la señal de que Jehová mismo ha dicho esto: he aquí que el altar será hecho pedazos, y se derramarán las cenizas que están sobre él.4Y aconteció que como el rey oyese el oráculo que el varón de Dios proclamó contra el altar en Bet-El, alargó Jeroboam la mano de junto al altar, diciendo: ¡Prendedle! Mas se le secó la mano que había extendido contra él; de modo que no pudo hacerla volver a sí;5el altar también fué hecho pedazos, y se derramaron las cenizas del altar; conforme a la señal que había dado el varón de Dios por revelación de Jehová.6Entonces respondió el rey al varón de Dios: Ruégote supliques el favor de Jehová tu Dios, y ora por mí, para que se me restituya mi mano. Aquel varón de Dios pues suplicó el favor de Jehová, y la mano del rey le fué restituída, y quedó como antes estaba.7Entonces dijo el rey al varón de Dios: Ven a casa conmigo, y ctoma un refresco, y yo te daré un regalo.

8Mas el varón de Dios respondió al rey: Aun cuando me dieres la mitad de tu casa, no iría contigo; ni comería pan, ni bebería agua en este lugar.9Porque así me fué mandado por revelación de Jehová, diciendo: No comerás pan, ni beberás agua allí, ni volverás por el camino que fuiste.10De manera que se fué por distinto camino, y no volvió por el camino por donde había ido a Bet-El.11Mas había un profeta anciano que habitaba en Bet-El; y vino un hijo suyo, y le contó todo lo que había hecho el varón de Dios aquel día en Bet-El; refirieron también a su padre las palabras que había dicho al rey.

12Entonces les dijo su padre: ¿Cuál es el camino por donde se fué? pues que sus hijos habían visto el camino que tomó el varón de Dios que había venido de Judá.13Luego dijo a sus hijos: Aparejadme el asno. Le aparejaron pues el asno, y él montó sobre él,14y siguió tras el varón de Dios, y le halló sentado debajo de un roble, y le dijo: ¿Eres tú el varón de Dios que viniste de Judá? Y él contestó: Sí, soy.15Entonces él le dijo: Vente conmigo a casa, y come pan.16Mas él contestó: No puedo volver contigo, ni entrar contigo en tu casa; ni comeré pan ni beberé contigo agua en este lugar;17porque me fué mandado por revelación de Jehová, diciendo: No comerás pan, ni beberás agua allí; ni volverás a venir por el camino por donde hubieres ido.18Entonces el otro le dijo: Yo también soy profeta así como tú; y un ángel me habló por revelación de Jehová, diciendo: Hazle volver contigo a tu casa, para que coma pan y beba agua: empero le mintió.19Así pues se volvió con él, y comió pan en su casa, y bebió agua.20Y estando ellos aún sentados a la mesa, tuvo revelación de Jehová el profeta que le había hecho volver;21y clamó, diciendo al varón de Dios que había venido de Judá: Así dice Jehová: Por cuanto has sido desobediente a la orden de Jehová, y no has guardado el mandato que te impuso Jehová tu Dios,22sino que has vuelto atrás, y has comido pan y bebido agua en este lugar, de que él te dijo: No comerás pan, ni beberás agua allí; no llegará tu cadáver al sepulcro de tus padres.23Aconteció pues, después que hubo comido pan, y después que hubo bebido, que el otro aparejó para él el asno, es decir, para el profeta que él había hecho volver:24y éste se fué; mas un león le halló en el camino, y le mató. Y quedó su cadáver tendido en el camino, y el asno estaba junto a él; el león también se estaba junto al cadáver.25Y he aquí que unos hombres que iban pasando vieron el cadáver tendido en el camino, y el león que estaba junto al cadáver: y fueron, y lo contaron en la ciudad donde aquel profeta anciano habitaba.26Y cuando lo oyó el profeta que le había hecho volver del camino, dijo: Es aquel varón de Dios que fué desobediente al mandato de Jehová; por lo cual le entregó al león, que le ha despedazado y le ha muerto, conforme a la palabra que Jehová le había dicho.27Y habló a sus hijos, diciendo: Aparejadme el asno; y ellos se lo aparejaron;28y él se fue, y halló el cadáver del otro tendido en el camino, y el asno y el león que estaban junto al cadáver; el león no se había comido el cadáver, ni había despedazado al asno.29Entonces alzando aquel profeta el cadáver del varón de Dios, lo puso sobre el asno, y lo volvió a llevar: y vino a la ciudad el profeta anciano, para endecharle, y para enterrarle.30Y depositó el cadáver en su propio sepulcro; y ellos le endecharon, diciendo: d¡Ay, hermano mío!31Y sucedió que después que le hubo sepultado, mandó a sus hijos, diciendo: Cuando yo muera, sepultadme en el sepulcro en que el varón de Dios está sepultado; junto a los huesos de él haced descansar mis huesos:32porque indudablemente se cumplirá la palabra que él proclamó, por revelación de Jehová, contra el altar que está en Bet-El, y contra todas las casas de los altos que están en las ciudades de Samaria.33Después de este suceso no se volvió Jeroboam de su mal camino, sino que tornó a hacer de entre la generalidad del pueblo sacerdotes de los altos: a cualquiera que quería, le consagraba para que fuese uno de los sacerdotes de los altos.

34Y esto vino a ser el pecado de la casa de Jeroboam; para hacerla desaparecer, y para destruirla de sobre la faz de la tierra.
  • aGá. 2:2.
  • bIs. 7:14; Jn. 2:18; 1 Co. 1:22.
  • cHeb. sustenta (tu corazón). Gn. 18:5; Jue. 19:5.
  • dJer. 22:18.