1 Juan
Versión Moderna 2025
3
1¡Mirad, aqué manera de amor nos ha dado el Padre, para que seamos nosotros llamados hijos de Dios! y lo somos. Por eso el mundo no nos conoce a nosotros, porque no le conoció ba él.2Amados, cahora somos hijos de Dios; y dtodavía no ha sido manifestado lo que hemos de ser; sabemos que cuando eél fuere manifestado, nosotros fseremos semejantes a él, gporque le veremos tal como es.3Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica, así como él es puro.4Todo aquel que comete pecado, hinfringe también la iley; pues el pecado es infracción de la ley.5Y sabéis que él fué manifestado jpara kquitar los pecados, y en lél no hay pecado.6Todo aquel que mmora en él nno peca; todo aquel que peca no le ha visto, ni le ha conocido.7¡Hijitos, no dejéis que nadie os engañe! el que obra justicia es justo, así como él es justo:8quien obra el pecado, del diablo es; porque desde el principio el diablo peca. Para esto fué manifestado el Hijo de Dios: opara destruir las obras del diablo.9Todo aquel que es engendrado de Dios no peca; porque su simiente permanece en él, y él no puede pecar, por cuanto de Dios es engendrado.10En esto son manifiestos los hijos de Dios y los hijos del diablo: Aquel que no obra justicia, no es de Dios, ni tampoco el que no ama a su hermano.11Porque este es el mensaje que phabéis oído desde el principio: qQue nos amemos los unos a los otros.12No como Caín, que siendo del maligno mató a su hermano. Y ¿por qué causa le mató? Porque rsus obras eran malas, y las de su hermano, justas.13¡No os maravilléis, hermanos, si os odia el mundo!14Nosotros sabemos que hemos spasado de muerte a vida, tpor cuanto amamos a los hermanos. El que no ama permanece en la muerte.15Todo aquel que odia a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permaneciente en sí mismo.16uEn esto conocemos el amor, por cuanto vél puso su vida por nosotros; y nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.17wPero aquel que tiene bienes de este mundo, y ve a su hermano xpadecer necesidad, y cierra contra él sus entrañas, y¿cómo podrá habitar el amor de Dios en él?18¡Hijitos, no amemos de palabra ni con la lengua, sino de obra y en verdad!19En esto conocemos que somos de la verdad, y ztranquilizaremos nuestros corazones delante de él.20Porque si nuestro corazón nos condena, sepamos que Dios es mayor que nuestro corazón, y lo sabe todo.21Hermanos, si nuestro corazón no nos condena, confianza tenemos para con Dios;22y aacuanto pedimos, recibimos de él; porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables a su vista.23Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo, Jesucristo, y nos amemos unos a otros, abconforme él nos ha dado mandamiento.24Y el que guarda sus mandamientos acpermanece en Dios, y Dios en él. Y en esto conocemos que él permanece en nosotros, por adel Espíritu que él aenos ha dado.
- aMt. 8:27.
- bJn. 1:10-13.
- cLc. 20:35, 36.
- dIs. 64:4.
- eCp. 2:28; 1 P. 1:7-13; 4:13.
- fJn. 17:22; Ro. 8:29; Fil. 3:21; Comp. Jue. 8:18, 19; Job 19:27.
- g2 Co. 3:18.
- h=anda sin ley, o desenfrenadamente.
- iCp. 5:18.
- jDn. 9:24; He. 9:26.
- kJn. 1:29; Ro. 3:31; 7:16-22; 1 P. 3:18; Comp. Sal. 1:2; 40:8.
- lJn. 8:46; He. 4:15; 1 P. 2:22.
- mJn. 15:5-7.
- nVer. 4; 4:8.
- oGn. 3:15; Pr. 2:22; Lc. 10:18; Jn. 16:11; He. 2:14.
- pJn. 13:34; 15:12.
- qCp. 4:7; 2 Jn. 5.
- rGn. 4:4-7.
- sJn. 5:24.
- tJn. 13:35; 1 P. 1:22.
- uCp. 4:9, 10.
- vJn. 10:11, 15; 15:13; Ro. 5:7, 8; Ef. 5:2.
- wStg. 2:15, 16.
- xGr. tener.
- yCp. 4:20.
- zGr. persuadiremos. Cp. 4:17.
- aaJn. 15:7.
- abJn. 15:12-17.
- acJn. 15:10.
- adRo. 8:11, 14.
- aeCp. 4:13; Hch. 5:32; Ro. 5:5.