1 Corintios
Versión Moderna 2025
7
1En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno sería que el hombre no tocase mujer;2mas a causa de la fornicación, tenga cada hombre su propia mujer, y cada mujer su propio marido.3Conceda el marido a su mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer a su marido.4La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; y de misma manera, el marido no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer.5No os defraudéis el uno al otro, a no ser con mutuo consentimiento, por algún tiempo, para adedicaros enteramente a la oración; y volved a estar juntos, no sea que os tiente Satanás por medio de vuestra incontinencia.6Mas esto lo digo por vía de concesión, no por vía de mandato:7pues bquisiera que todos los hombres fuesen así como yo. Mas cada cual tiene su propio don de Dios, quien de una manera, y quien de otra.8Pero digo a los que no están casados, y a las viudas: Bueno les será si permanecieren así como yo.9Mas si no pudieren contenerse, cásense: pues mejor es casarse que quemarse.10A los casados empero ordeno, mas no yo, sino el Señor: Que no se separe la mujer de su marido11(mas si se separa, permanezca sin casarse, o sea reconciliada con su marido); y que el marido no deje a su mujer.12Mas en cuanto a los demás, digo yo, no el Señor: Si algún hermano tiene mujer que no cree, y ella está contenta en habitar con él, no la abandone.13Y la mujer que tenga marido que no cree, y él esté contento en habitar con ella, no abandone ella a su marido.14Porque el marido no creyente es santificado en su mujer, y la mujer no creyente es santificada en su marido: de otra suerte vuestros hijos serían cinmundos; mas ahora dson santos.15Empero si el no creyente se separare, sepárese; no está sujeto a servidumbre el hermano, o la hermana, en tales casos; mas Dios nos ha llamado a vivir en paz.16Pues ¿cómo sabes, oh mujer, si salvarás a tu marido? ¿O cómo sabes, oh marido, si salvarás a tu mujer?17Mas según el Señor ha repartido a cada cual, y según Dios ha llamado a cada cual, así ande. Y así yo ordeno en todas las iglesias.18¿Fué llamado alguno siendo circunciso? No se haga incircunciso. ¿En incircuncisión ha sido llamado alguno? No se circuncide.19La circuncisión no es nada, y la incircuncisión no es nada; mas lo que vale es la guarda de los mandamientos de Dios.20Cada cual permanezca en aquella vocación en que fué llamado.21¿Fuiste llamado siendo siervo? No te cuides de ello; empero si incluso puedes ser hecho libre, más bien de ello aprovechar.22Porque el que fué llamado en el Señor, siendo siervo, liberto es del Señor: de la misma manera también, el que fué llamado siendo libre, siervo es de Cristo.23eHabéis sido comprados a gran precio; no seáis vosotros siervos de los hombres.24Hermanos, cada uno permanezca para con Dios en aquel estado en que fué llamado.25Respecto de las vírgenes, no tengo mandamiento del Señor; mas doy mi parecer, como quien ha alcanzado misericordia del Señor para ser fdigno de confianza.26Yo pienso pues que esto es bueno, a causa de la gnecesidad que hse presenta; que es bueno que el hombre se quede tal como está.27¿Estás atado a mujer? no procures soltarte. ¿Estás desatado de mujer? no busques mujer.28Mas aun cuando te casares, no pecas; y si una virgen se casare, no peca. Pero los tales tendrán tribulación en la carne; y yo a vosotros quiero ahorrárosla.29Mas esto digo, hermanos: El tiempo que nos queda está acortado; para que los que tienen mujeres sean como si no las tuviesen;30y los que lloran, como si no llorasen; y los que se regocijan, como si no se regocijasen; y los que compran, como si nada poseyesen;31y los que usan del mundo, como no usándolo hasta lo sumo: porque la icondición de este mundo se va pasando.32Mas yo quisiera que estuvieseis sin inquietudes. El que no es casado, se afana por las cosas del Señor, pensando en cómo agradar al Señor;33mas el que es casado, se afana por las cosas del mundo, pensando en cómo agradar a su mujer.34Y hay diferencia también entre la mujer y la virgen. La que no es casada se afana por las cosas del Señor, para que pueda ser jsanta, tanto en cuerpo como en espíritu: mas la que es casada, se afana por las cosas del mundo, pensando en cómo agradar a su marido.35Y esto os lo digo para vuestro provecho; no para echaros un lazo, sino por lo que es decoroso, y para que podáis asistir al servicio del Señor sin distracciones.36Pero si alguno piensa que se portaría indecorosamente para con su hija virgen, si ella pasara la flor de su edad sin casarse, y si ha de ser así, haga lo que quiera; no peca; que se casen.37Mas el que está firme en su corazón, no teniendo tal necesidad, y es dueño de su propia voluntad, y ha determinado en su propio corazón que guardará a su hija virgen, en hacerlo así, hará bien.38De manera que el que da a su hija virgen en matrimonio, hace bien, y el que no la da en matrimonio, hace mejor.39La mujer casada kestá bajo obligación mientras viviere su marido; mas si el marido lmuriere, libre está para casarse con quien quiera; sólo que sea en el Señor.40Pero será más feliz si permaneciere así como está, según mi opinión; y pienso que también yo tengo el Espíritu de Dios.
- aGr. estar desocupados para.
- bVer. 26.
- cMt. 18:17; Hch. 10:14, 28; Comp. Mal. 2:15.
- dVer. 34; Dt. 7:6; Lc. 2:23; Ro. 11:16.
- eCp. 6:20; 1 P. 1:18.
- fGr. fiel.
- g=apremio, o aflicción. Mt. 24:19, 20.
- h=nos amenaza. Ap. 2:10.
- i=el estado actual de cosas.
- j=consagrada, o devota. Ver. 14.
- kGr. ha sido ligada (por ley). Ro. 7:2.
- lGr. durmiere. 1 Ts. 4:13, 14.