1 Corintios
Versión Moderna 2025
15
1Os hago saber de nuevo, hermanos, el evangelio que os prediqué, el cual también vosotros recibisteis, en el cual también estáis firmes,2y por medio del cual sois salvos, si retuviereis constantes la palabra que os prediqué; aa menos que hayáis creído en vano.3Porque os entregué ante todo, lo que yo también brecibí, que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras;4y que fué sepultado; y que fué resucitado al tercer día, conforme a las Escrituras;5y que apareció a cCefas, luego a los doce;6después apareció a quinientos hermanos a la vez; de los cuales la mayor parte permanecen hasta ahora; mas algunos dhan dormido ya;7entonces apareció a Santiago, luego a todos los apóstoles;8y edespués de todos, fcomo a un abortivo, me apareció a mí también:9pues soy el menor de los apóstoles, y no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la Iglesia de Dios.10Mas por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia que me fué dada, no fué en vano; antes bien he trabajado más abundantemente que todos ellos; mas no yo, sino la gracia de Dios que estaba conmigo.11Ora pues sea yo, ora sean ellos, así nosotros predicamos, y así vosotros creísteis.12Mas si se predica que Cristo ha sido gresucitado de entre los muertos, ¿cómo dicen algunos de entre vosotros que no hay resurrección de muertos?13Pues si no hay resurrección de muertos, tampoco ha sido resucitado Cristo:14y si Cristo no ha sido resucitado, entonces nuestra predicación es vana; vuestra fe es también vana.15Más aún, nosotros somos hallados testigos falsos respecto de Dios; por haber testificado respecto de Dios que resucitó al Cristo; a quien no resucitó, si es así que los muertos no resucitan.16Porque si los muertos no resucitan, tampoco ha sido resucitado Cristo;17y si Cristo no ha sido resucitado, vana es vuestra fe; estáis todavía en vuestros pecados.18Entonces también los dormidos en Cristo han perecido.19Si hsolo mientras dure esta vida tenemos esperanza en Cristo, somos los más desdichados de todos los hombres.20Empero es el caso que Cristo ha sido resucitado de entre los muertos, siendo iél primicias de los que durmieron.21Pues jsiendo así que por medio del hombre vino la muerte, por medio del hombre también viene kla resurrección de los muertos.22Porque como en Adán todos ellos mueren, así también len Cristo todos ellos serán vivificados.23Pero cada uno en su propio orden: Cristo las primicias; luego los que son de Cristo, al tiempo de su mvenida.24Después viene el fin, cuando él entregará el reino al Dios y Padre suyo, cuando haya ya abolido todo dominio y toda autoridad y poder.25Porque es necesario que él reine, hasta que ponga a sus enemigos debajo de sus pies.26El postrer enemigo que será destruído, es la muerte.27Porque está escrito: «nTodas las cosas las sujetó, Dios, debajo de sus pies.» Mas cuando dice: Todas las cosas le están sujetas, claro es que está exceptuado Aquel que se las sujetó todas a él.28Y cuando le hayan sido sujetadas todas las cosas, entonces el mismo Hijo también estará sujeto al que le sujetó todas las cosas, para que Dios sea todo en todo.29Si no fuera así, ¿qué harán los que son bautizados por los muertos? Si los muertos absolutamente no resucitan, ¿por qué entonces son bautizados por ellos?30¿por qué también peligramos nosotros a cada omomento?31¡Yo me muero todos los días! hago esta protestación por aquella gloria en vosotros, hermanos, que tengo en Cristo Jesús, Señor nuestro.32Si yo, según costumbre humana, peleé con las fieras en Éfeso, ¿qué me aprovecha, si los muertos no resucitan? «p¡Comamos y bebamos, porque mañana morimos!»33No os engañéis; las malas compañías corrompen las buenas costumbres.34Despertad a vuestros sentidos, como es justo, y no pequéis; porque hay algunos que no tienen el conocimiento de Dios: lo digo para moveros a vergüenza.35Pero alguno dirá: ¿Cómo resucitan los muertos? y ¿con qué especie de cuerpo vienen?36¡Insensato! lo que tú mismo siembras no es vivificado si antes no muere:37y sembrándolo tú, no siembras el cuerpo que ha de ser, sino el grano desnudo, sea acaso de trigo, o de alguno de los demás granos:38mas Dios le da el cuerpo, así como él quiso, y a cada semilla su propio cuerpo.39No toda carne es la misma carne; sino que hay una carne de hombres, y otra carne de bestias, y otra carne de aves, y otra carne de peces.40Hay también cuerpos celestes y cuerpos terrestres: pero es una la gloria de los celestes, y otra la de los terrestres.41Una es la gloria del sol, y otra la gloria de la luna, y otra la gloria de las estrellas: porque se diferencia estrella de estrella en gloria.42Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, será resucitado en incorrupción;43se siembra en deshonra, será resucitado en gloria; se siembra en debilidad, será resucitado en poder;44se siembra cuerpo natural, será resucitado cuerpo espiritual: hay cuerpo qnatural, y hay también cuerpo respiritual.45Así también está escrito: El primer hombre, Adán, vino a ser salma viviente: mas el postrer Adán es un espíritu tvivificador.46Empero no fué primero lo espiritual, sino lo natural, y después lo espiritual.47El primer hombre fué de la tierra, del polvo; el segundo hombre es del cielo.48Así como fué el del polvo, tales también son los udel polvo; así como es el celestial, tales también serán los celestiales.49Y así como hemos llevado la imagen del que fué del polvo, llevaremos también la imagen del celestial.50Digo pues esto, hermanos, que la vcarne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción.51He aquí os declaro un wmisterio: xNo todos dormiremos, mas todos seremos transformados,52en un momento, en un abrir de ojos, al ysonar la última trompeta: porque sonará la trompeta, y los muertos resucitarán incorruptibles, y nosotros seremos ztransformados.53Porque es necesario que este cuerpo corruptible se revista de incorrupción, y que este cuerpo mortal se revista de inmortalidad.54Y cuando este cuerpo corruptible se haya revestido de incorrupción, y este cuerpo mortal se haya revestido de inmortalidad, entonces será verificado el dicho que está escrito: «aa¡Tragada ha sido la muerte victoriosamente!55ab¿Dónde está, oh Muerte, tu aguijón? ¿dónde está, oh acSepulcro, tu victoria?»56El aguijón de la muerte es el pecado, y adla fuerza del pecado es la ley;57pero ¡gracias a Dios que nos da la victoria, por medio de nuestro Señor Jesucristo!58Por lo cual, amados hermanos míos, estad firmes, inmóviles, abundando siempre en la obra del Señor, sabiendo que vuestra obra no es en vano en el Señor.
- aVer. 14, 17.
- bCp. 11:23; Gá. 1:11, 12.
- cJn. 1:41. 42.
- d1 Ts. 4:13, 14.
- eGr. último de todos.
- fComp. Ef. 3:8; 1 Ti. 1:13-15.
- gGr. levantado, o resucitado.
- hGr. solo en esta vida.
- iLv. 23:10-14; Hch. 26:23; Col. 1:18; Ap. 1:5.
- jRo. 5:12.
- kFil. 3:10, 11.
- lHch. 4:2; 23:6; 26:23.
- mGr. presencia, o visita. Comp. 2 Co. 7:6, 7.
- nSal. 8:6; He. 2:8.
- oGr. hora.
- pEc. 2:24; Is. 22:13; 56:12; Lc. 12:19.
- qGr. carnal, o meramente material.
- rVéase Cp. 10:3; Ro. 8:11; 1 P. 3:18.
- sGn. 1:20-24; 2:7.
- t=que vivifica, o da vida. Ver. 22; Hch. 3:15; He. 5:9.
- uGn. 2:7.
- vMt. 16:17; Lc. 24:39.
- w=secreto (revelado). Ro. 16:15; Col. 1:26.
- x1 Ts. 4:15-17.
- yMt. 24:31.
- zFil. 3:21; 1 Jn. 3:2.
- aaIs. 25:8; 2 Co. 5:4.
- abOs. 13:14.
- ac=el estado de los muertos. Gr. Hades. Mt. 16:18; Hch. 2:27; Ap. 6:8; 20:14.
- adRo. 4:15; 5:13; 7:5-7.