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Pláticas sencillas

Lucas: Cap. 9 - Jesús anuncia su muerte y pone a prueba a sus discípulos

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Advertencia a las multitudes

Estos versículos contienen una advertencia solemne para los judíos y para el mundo de hoy. Los judíos deberían haber comprendido lo que Dios quería de ellos al enviarles a su Hijo. Dirigiéndose a las multitudes, Jesús les dijo: “Cuando veis la nube que sale del poniente, luego decís: Agua viene; y así sucede. Y cuando sopla el viento del sur, decís: Hará calor; y lo hace. ¡Hipócritas!

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Alguien que echaba fuera a los demonios

Al oír hablar del valor que iba ligado al nombre de Jesús, Juan pensó en alguien que echaba fuera a los demonios en este nombre; al ver esto, los discípulos se lo habían prohibido porque no seguía a Jesús con ellos.

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Alimentación de los cinco mil

A su regreso, los apóstoles vinieron a Jesús y le contaron todo lo que habían hecho. Entonces él los llevó a un lugar desierto, aparte, cerca de Betsaida. Después del servicio es bueno retirarse, no solamente para reposar físicamente, sino para estar con Dios sin ninguna distracción, porque, como Marta, podemos dejarnos absorber por el trabajo.

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Ana, la profetisa

Al mismo tiempo que Simeón, estaba también en el templo una mujer piadosa muy avanzada en edad, llamada Ana, una profetisa que no abandonaba ese lugar. Servía a Dios con ayunos y oraciones, noche y día. Presentándose en ese momento, alababa al Señor y hablaba de Él a todos los que en Jerusalén esperaban la liberación que traería el Mesías. Malaquías ya había hablado de esto:

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Cómo se entra en el reino

Jesús prosiguió su camino hacia Jerusalén enseñando en las ciudades y en los pueblos. Este era un momento solemne para el pueblo, porque era la última vez que el Señor pasaba por esos lugares. Su rechazo iba a consumarse en la crucifixión.

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Diversas enseñanzas

En el versículo 39, Jesús ilustra el estado del pueblo y sus dirigentes comparándolos a un ciego conducido por otro ciego. Semejantes líderes no podrán evitar la fosa que encuentran en su camino y caerán en ella. Al final del camino de todo hombre natural hay una fosa.

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Efectos de la presencia de Jesús sobre la tierra

Si Jesús hubiera sido recibido cuando vino a la tierra, habría traído la paz que los ángeles anunciaron en su nacimiento. Pero la maldad de los hombres acarrea un efecto contrario. Jesús dijo: “Fuego vine a echar en la tierra; ¿y qué quiero, si ya se ha encendido?” (v. 49). Desde el momento en que rechazaron a Jesús, el fuego se encendió, es decir, empezó el juicio.

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El anuncio del nacimiento de Jesús

Seis meses después de la aparición del ángel Gabriel a Zacarías, también se le apareció a una virgen llamada María, que vivía en Nazaret de Galilea. Más de quinientos años antes, encontramos que Dios había mandado a este mismo ángel al profeta Daniel para anunciarle dos grandes acontecimientos.

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El anuncio del nacimiento de Juan

Un día cuando Zacarías, el sacerdote, cumplía con su servicio según el orden de su clase, “le tocó en suerte ofrecer el incienso, entrando en el santuario del Señor… Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso. Y se turbó Zacarías al verle, y le sobrecogió temor.

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El bautismo de Jesús

Con el bautismo de Jesús comienza la historia de su actividad. La gracia lo llevó a tomar lugar, como hombre, entre los que venían a Juan. Él salió a escena de un modo conmovedor al asociarse con los pecadores arrepentidos, mostrándoles que venía en medio de ellos como verdadero hombre.

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El canto de alabanza de María

Al oír las palabras de Elisabet, María bendijo a Jehová Dios así: “Engrandece mi alma al Señor

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El ciego de Jericó

Cuando Jesús llegó a las afueras de Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando. ¡Qué triste cuadro del estado en el cual había caído Israel! Un descendiente de Abraham, ciego, mendigando en el país que había manado leche y miel cuando se lo había dado a su pueblo.

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El demonio que los discípulos no lograron sacar

Mientras Jesús estaba en el monte con Pedro, Jacobo y Juan, los otros discípulos permanecían abajo, luchando contra el poder de un demonio que no podían sacar. Cuando Jesús descendió, una gran multitud vino a su encuentro.

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El endemoniado gadareno

Jesús y sus discípulos llegaron a tierra en la región de los gadarenos. Este lugar estaba en la ribera oriental del Jordán, al sur del lago de Genesaret. Allí encontraron a un endemoniado que estaba poseído desde hacía mucho tiempo.

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El envío de los doce apóstoles

En el capítulo 6 vimos que Jesús había escogido a doce discípulos a quienes llamó apóstoles, es decir enviados. Hasta este momento habían permanecido con su Maestro, luego Jesús los reunió para enviarlos a predicar el reino de Dios. Les dio autoridad sobre los demonios y el poder de sanar a los enfermos y lisiados.

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El fariseo y el publicano

En estos versículos el Señor mostró cómo el orgullo y la confianza en sí mismo se oponen al espíritu de gracia que es el gran tema de sus enseñanzas. En esta parábola, vemos a dos hombres que oraban en el templo, pero de manera muy diferente.

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El Hijo del Hombre es Señor del sábado

Al principio de este capítulo, Jesús sigue mostrando que su presencia en gracia pone de lado todo lo que se relacionaba con Israel según la carne.

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El hijo mayor

Alguien había quedado fuera de la escena maravillosa que ofrecía el amor del Padre. Era el hijo mayor, el hombre honrado que se indignaba, con razón, por la conducta de su hermano, pero sin ninguna comunión con los pensamientos de gracia y de amor del Padre.

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El hijo pródigo

En la parábola del hijo pródigo, vemos el amor del Padre hacia el pecador que sigue su propio camino y la manera en que Dios, revelado como Padre, lo espera, y el gozo que experimenta al recibir al pecador perdido.

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El juicio de las formas religiosas

Jesús estaba aun hablando cuando un fariseo le rogó que comiera con él. Al sentarse a la mesa, su anfitrión se asombró porque Jesús no se lavó las manos antes de comer. Aquella gente atribuía mucha importancia a la observación de todos los detalles relacionados a las ceremonias religiosas. Eso les daba una apariencia de gran santidad mientras que su conducta hacia Dios no era la correcta.

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El llamamiento de Leví

Jesús quería llamar a otro compañero de trabajo. En el mundo, cuando un gran hombre quiere un colaborador, lo escoge entre aquellos que estima a su altura. Considerando el estado del hombre, Jesús no podía encontrar seres semejantes. De modo que los tomó tales como los encontró, vasos vacíos que quiso llenar de su amor y su poder.

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El llamamiento de los doce apóstoles

Jesús estaba cada vez más aislado en medio del pueblo. Desconocido y menospreciado, reemplazó el sistema legal, para esparcir las bendiciones que los hombres necesitaban, bendiciones que la ley no podía dar a los pecadores.

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El llamamiento de Simón

Jesús no predicaba solamente en las sinagogas. Cuando llegó al borde del lago de Genesaret, grandes multitudes se le agolpaban para oír la palabra de Dios. Al ver cerca de la orilla dos barcas que los pescadores habían dejado allí para lavar sus redes, Jesús subió a una que pertenecía a Simón, y le rogó que la alejara un poco de tierra. Desde allí pudo enseñar más libremente.

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