0 resultados
Pláticas sencillas
Lucas: Cap. 22 - La noche en que el Señor Jesús fue arrestado
Capítulo de @book, de @author
Pláticas sencillas
Jesús ante el concilio
En casa del sumo sacerdote, Jesús fue el blanco de la maldad de los hombres, quienes se aprovecharon de su entrega voluntaria para burlarse de él, insultarlo y herirlo. Sabiendo quien era y la obra que iba a cumplir, soportó esos maltratos con calma y dignidad. Sentía divinamente todos esos ultrajes con un corazón humano, y en una perfecta comunión con su Padre (v. 63-65).
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
Jesús anuncia la negación de Pedro
Jesús advirtió a Simón Pedro que Satanás los había pedido para zarandearlos como cuando se pasa el trigo por la criba. Este lenguaje figurado significa hacer pasar por una prueba penosa. Jesús se dirigió a Pedro, porque sabía que, entre todos los discípulos, este era quien corría los mayores riesgos por la confianza que tenía en sí mismo.
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
Judas se compromete a entregar al Maestro
Se aproximaba la pascua, llamada también la “fiesta de los panes sin levadura” (v. 1, 7). Esta fiesta, figura de la muerte de Cristo, fue la última que tuvo lugar según el pensamiento de Dios. El sacrificio que tipificaba se iba a cumplir inmediatamente después.
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
La angustia de Jesús en Getsemaní
Jesús se fue, como acostumbraba, al monte de los Olivos. Sus discípulos lo siguieron, sin tener idea de lo que iban a presenciar esa misma noche. Pero el Señor lo sabía. Sabía por qué había venido a este mundo. Estaba en Jerusalén pues había afirmado su rostro para ir en esa dirección (Lucas 9:51). Habiendo acabado su servicio público, tenía la muerte ante sí. ¡Y qué muerte!
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
La Cena
La muerte de Cristo iba a poner fin a la celebración de la pascua, y al período al que pertenecía. La pascua era un tipo de su muerte. Ahora Jesús introducía algo que haría que los suyos recordaran su muerte esperando que él vuelva. Todo lo relacionado a la pascua terminaba allí.
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
La negación de Pedro
Quienes prendieron a Jesús lo llevaron a la casa del sumo sacerdote. Pedro lo seguía de lejos, queriendo mantener la promesa que había hecho en el versículo 33. ¡Pobre Pedro! Hubiera sido mejor esconderse y ponerse a orar, como Jesús le había dicho. En el patio ardía un fuego, pues hacía frío (Juan 18:18), y Pedro se encontró entre aquellos que se calentaban.
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
La Pascua
El momento de preparar la pascua había llegado. Como Jesús no tenía una casa en la ciudad para celebrar esta ceremonia, en su divina sabiduría indicó a los suyos el lugar donde debían ir. A la entrada de Jerusalén encontrarían a un hombre que llevaba un cántaro de agua.
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
La traición de Judas
Los acontecimientos se fueron precipitando. Mientras Jesús todavía hablaba, se presentó Judas encabezando a una turba, se acercó y lo besó. Jesús le dijo: “Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre?” (v. 48). ¡Ah, si Judas no se hubiera entregado a Satanás, estas palabras llenas de tristeza lo habrían hecho retroceder! Pero era demasiado tarde.
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
Los discípulos ocupados de su grandeza o importancia
En el mismo momento en que Jesús les dijo a los suyos que uno de ellos lo entregaría, lo que evidentemente los entristeció, comenzaron a discutir entre sí sobre quién sería el mayor. Únicamente la Palabra puede presentarnos un cuadro tan fiel del corazón humano. ¡Y qué cuadro más triste! Luego, frente a semejante realidad, vemos el amor y la paciencia del Señor con sus pobres discípulos.
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
Últimas instrucciones a los discípulos
Mientras Jesús estuvo entre los suyos, se había ocupado de ellos, los había protegido y guardado, proveyendo a sus necesidades. En adelante, todo iba a cambiar para ellos. El Señor los iba a dejar, quedarían solos en un mundo que le daría muerte. En esas circunstancias, tendrían que hacer frente a las dificultades del camino.
Sección del libro @book, de @author